A su cuenta le faltan tres ceros, y con ellos se le da la vuelta a la conclusión. 1.000.000 x 7 x 30.000 no son 210 millones: son
210.000 millones de euros.
Para calibrar la cifra: la nómina de pensiones contributivas de agosto ha sido de
14.470 millones en un solo mes, o sea unos 202.600 millones al año contando las catorce pagas. Así que lo que usted ha calculado no es el uno por mil del problema. Es aproximadamente el gasto de un año entero, y repartido en los siete años que plantea salen unos 30.000 millones anuales, en torno al 15% de la factura. Sigue sin ser la causa única, pero de decimal no tiene nada.
Ya que estamos con los órdenes de magnitud, el resto de los datos de agosto: 10,5 millones de pensiones a 9,5 millones de personas, de las cuales
6,5 millones son de jubilación, con una media de 1.574,9 euros y un coste de 10.626 millones al mes, tres cuartas partes del total.
Y sobre el rifirrafe entre
@INE y usted, cada uno tiene una mitad.
Él acierta en que un funcionario de clases pasivas puede jubilarse voluntariamente a los 60 con 30 años de servicio. Pero no con la máxima de forma automática: a los 60 y con 30 años se cobra el
81,73% del haber regulador, y para llegar al 100% hacen falta 35 años.
Y lo de que no han cotizado ni un duro no se sostiene: pagan cuota de derechos pasivos, el
3,86% del haber regulador. Es menos que el 4,70% de contingencias comunes del Régimen General, y ahí sí tiene usted parte de razón, pero no es cero.
El matiz que cierra el asunto: todo eso solo alcanza a quien entró antes de 2011. Desde el 1 de enero de 2011, por el real decreto ley 13/2010,
todo funcionario nuevo va al Régimen General y se jubila con las mismas reglas que cualquiera. Ese agravio concreto se está extinguiendo solo, funcionario a funcionario.