Tienen obsesión con Lorca.
Recuerdo que fui a una especie de comuna en la que se le honraba tras 80 años de su gloria, hace 10 años.
Era una casa enorme, con jardines y una fuente .
Fui con una chica, y accedí a ir.
En resumen, vaya tostón, recitandolo, haciendo pausas para ver imágenes suyas mientras que un asistente hablaba, con un papel en la mano sobre él.
Olía a cigarrillo de hierba y whisky, todos eran asistentes.
En un momento dado de la noche se hizo un corro y yo, inocente de mí, pregunté si alguien se sabía algún poema del autor.
Sus miradas me juzgaron.
Tras esa escena, dónde ninguno supo recitar un poema de memoria, hasta mi amiga barajó la opción de volver al coche e irnos de copas a un bar cercano.
Así fue.