El documental del Lichis y el borrado de las denuncias falsas
¿Cómo se cuela en RTVE un documental sobre el Lichis sin que nadie pregunte por el episodio que sus allegados consideran el origen de todo? El músico, ex vocalista de La Cabra, habría pasado años sin ver a su hija y habría estado a punto de suicidarse por unas denuncias que sus defensores califican de falsas. En la película, todo cabe en una frase: «tuvo un proceso de separación que le afectó en lo personal».
El corte que delata al documental
La pieza, financiada mediante crowdfunding y que ninguna televisión quiso exhibir, ha acabado colgada en la plataforma de RTVE. Quienes han visto el montaje describen lo que llaman un corta y pega descarado: se cuela la versión de las acusaciones, pero desaparece toda referencia a los años sin ver a su hija y a la supuesta denuncia falsa de una expareja. El resultado, aseguran, es un relato donde a ratos ni se entiende el hilo.
Ego o denuncias: las dos lecturas que el montaje evita
Una corriente sostiene que las denuncias no tienen ninguna culpa: el derrumbe fue cosa del ego, de haberse tomado muy en serio como creador absoluto tras el éxito de La Cabra, y de no soportar que el público quisiera escuchar al grupo, no a su líder. La hostia, en esa lectura, fue monumental pero merecida. Otra corriente ve en el borrado una manipulación impune del relato, y apunta que el documental, hecho con dinero de la audiencia, debería al menos contar lo que ocurrió.
Sea cual sea la causa, la pieza espabila lo justo para no hablar de lo único que dolería: un calvario de años reducido a categoría de anécdota conyugal. Buen material para la hemeroteca, mal material para la verdad. O quizá esa era justo la intención.