El obrero entiende perfectamente que la lucha de trabajadores terminó hace 50 años, y desde entonces ha llegado un perdida de capacidad económica, una subida de impuestos descontrolada y el aumento de la inseguridad.
Es pelín aventurado decir que hace 50 años que el obrero pierde capacidad económica, o que había más seguridad entonces que ahora.
Igual que es también aventurado pensar que lo bueno o lo malo que pudiera haber sucedido para el obrero era consecuencia de la lucha obrera.
Porque ahí es donde entra la ideología para intentar llevarse los méritos. La inmensa mayor parte de la mejora de las condiciones de vida es por el aumento de la productividad que trajo la Revolución Industrial.
Y es que es fácil, cuando hay es posible un reparto mejor. Pero es que antes, simplemente...no había.
Incluso la Revolución Industrial fue un proceso lento. Las primeras grandes empresas eran muy monopolísticas, y hasta que empezó a haber competencia real y se extendió esa forma de producir en todos los sectores y en muchos países se necesitó mucho tiempo.
Lo vemos como si fuera un antes y un después, pero en los principios del siglo XX aún había buena parte de la economía que se movía prácticamente igual que a finales del siglo XVII.
Y realmente "el clic" no sabría decirte cuando se produjo, pero lo hubo. Pensamos que el keynesianismo triunfó en tiempos del "New Deal", pero es históricamente incorrecto. Keynes no publicó su Teoría general del interés y el dinero hasta el 36, unos cuantos años después. Y no tuvo influencia inmediata.
En mi forma de verlo fue después de la 2ª Guerra Mundial, cuando la paz empezó a traer bonanza económica, cuanto todos los estados occidentales empezaron a crecer. Pero tardaron bastante, fue algo también lento.
Quizás hasta los 80-90, cuando los estados empezaron ya a acercarse al 50% del PIB en sus manos.
Y eso ralentiza el crecimiento, y mucho. Pero claro, para entonces occidente ya era rico.
El problema surge cuando todo se atasca. La nueva izquierda que nace tras la caída del muro, el wokismo, la crisis de los 2.000. Y estados petados de gastos.
Si encima metes la inmi gración descontrolada como variable, pues el efecto no es bonito.
Si hubiéramos seguido la senda que llevábamos en los 90 (a nivel mundial, no solo España), sin disparar el gasto público (que nunca para de crecer...), sin gastar toneladas de dinero el wokismos, sin forzar de forma artificial a que los pisos suban sin parar muy por encima de su nivel histórico, sin crear inflación que erosiona el poder de compra y sin abrir las puertas catastróficamente a la inmi gración descontrolada, seguramente viviríamos mejor.
Porque un salario medio de 1.700-1.800€ netos en España sobre el papel no es un salario de pobres.
El problema es que si los impuestos te han comido un 10% extra del neto, si todo ha subido un 30% en pocos años, si la vivienda cuesta el doble, pasas de vivir bien a ir justo con suerte. Y mal, si no tienes tanta suerte.
Pero a nadie en su sano juicio en el año 2.000 (último año de peseta) le hubiera parecido mal ni extraño que a estas alturas un salario medio estuviera en torno a las 300.000 pesetas. Porque significa que los salarios se habrían doblado.