A ver, lo del eclipse va en gustos. Y todo el mundo tiene sus gustos y su libertad para preferir estar donde le apetezca, sin duda.
Pero... me inquieta la ausencia de curiosidad. Ese síntoma es propio de una sociedad que decae. Entre los jóvenes sobre todo.
Por otro lado, yo que sí que lo vi, y aún con mis problemas de visión, puedo decir que en el momento que me dijeron que podía mirarlo, aquello no se parecía a nada visto antes, y por una vez, literalmente en 100 años en España. Y no costaba nada asomarse a mirarlo.
El espectáculo era emocionante, un ojo oscuro rodeado de una corona móvil de oro y plata, y unas chispas rojas en un ladito... a mí no se me va a olvidar jamás, ha sido una oportunidad para mirar al universo en su forma real, percibir cómo es la dinámica de los astros.
Y una cosa más, el que se niega y dice: es algo normal.... entiendo que ese señor no mirará nunca a una flor, ni a un amanecer, ni a una mujer bonita por la calle... es muy triste esa actitud.