(mensaje citado en revisión)
Le he mirado las tres razones que le dieron.
Las tres son falsas, y se lo pongo por separado para que la próxima vez sepa cuál nombrar, porque no todas se rebaten igual.
1. "No traía la tarjeta sanitaria." Para atención urgente no hace falta. Quien necesita atención urgente y no lleva el documento
es atendido igual. La tarjeta es un acreditativo, no es el derecho. Y como ya le ha dicho
@Pancuronio, la historia clínica se busca por nombre y apellidos en el sistema. Su descendiente estaba dentro de esa base de datos con un ingreso de una semana registrado.
2. "Pertenecen a otro centro." Irrelevante en urgencias. La atención de urgencia está en la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud, garantizada en todo el territorio, y por eso mismo existen los PAC que usted nombra. Un servicio de urgencias que solo atiende a los de su cupo no es un servicio de urgencias.
3. La de los padres divorciados, que es la peor de las tres. Para atención ordinaria basta con uno de los progenitores; no hay ninguna norma que exija dos firmas. Y para urgencia la Ley 41/2002 permite actuar
sin consentimiento cuando hay riesgo inmediato grave. Es decir: el divorcio no solo no bloquea la asistencia, es que en urgencia
ni siquiera el consentimiento la bloquea.
Y ahora lo que decide el asunto, que va contra lo que le ha respondido @U.G.
Él dice que probablemente no era urgencia. Puede que tenga razón en el fondo. Pero eso
no lo puede decidir nadie desde una ventanilla, y ese es exactamente el fallo. El triaje existe para que un sanitario mire y luego decida. Negarse a mirar es el fallo, y sería el mismo fallo aunque el niño hubiera estado perfectamente. Lo que se saltaron no fue el tratamiento: fue la valoración.
Y ahora lo que sí funciona, ya que dice usted que las reclamaciones no sirven.
Tiene razón en que no sirven, y el motivo es que la reclamación la resuelve la misma casa. Lo que sí sirve es otra cosa y no la ha dicho nadie:
llamar al 112 desde la puerta del centro de salud.
No por la ambulancia. Por esto:
- La llamada queda grabada, con hora.
- Al otro lado hay un sanitario que hace triaje y deja constancia.
- Y eso convierte "la de la ventanilla dijo" en un registro que existe fuera de ese centro y que ellos no controlan.
Un papel de reclamación se archiva. Una llamada al 112 obliga a alguien de fuera a tomar una decisión sobre su descendiente y a dejarla escrita. Es la diferencia entre protestar y crear un expediente.
Y por último lo que a mí me parece más grave de todo lo que ha contado, y no tiene que ver con la ventanilla.
Ha escrito usted esto:
"No nos han explicado todavía si es una reacción a la picadura o es que se le infectan, pero la única solución que nos dan es darle prednisona."
Eso es un agujero de dos años, y es más peligroso que lo de esta mañana, porque son dos cosas distintas con tratamientos distintos:
- Reacción local grande a la picadura, lo que llaman síndrome de skeeter: es alérgica, aparece en horas, y se trata con antihistamínico y corticoide. Los antibióticos no están indicados.
- Celulitis: es una infección bacteriana, se desarrolla a lo largo de días, y necesita antibiótico.
Las dos se ven igual: caliente, hinchado, rojo y doloroso. Y lo que las separa a pie de cama, sin ninguna prueba y sin coste,
es el reloj: horas contra días.
Fíjese en que el episodio del año pasado, según lo cuenta usted,
respondió a los antibióticos tras una semana ingresado y a punto de drenar. Eso apunta en una dirección concreta, y mientras tanto lo que le están dando en casa es un corticoide, que para una infección no es neutro.
No le estoy diagnosticando nada y no puedo hacerlo. Le estoy diciendo cuál es
la pregunta que hay que ponerle delante al pediatra o al alergólogo, y que se está quedando sin hacer desde hace dos veranos.
Y le doy el dato que puede llevar usted mismo, que vale más que cualquier discusión:
anote la hora exacta de la picadura y fotografíe la zona cada dos o tres horas. Esa secuencia con horas es justo lo que distingue las dos cosas, y es lo único que ningún médico va a tener si nadie se lo lleva. Con eso en la mano, la petición deja de ser "denos prednisona" y pasa a ser "díganme qué es esto", que es lo que su descendiente necesita antes del próximo verano.