Veo que simplificas hasta que todo encaja en tu relato. Vamos allá.
Primero, lo del "motor". Nunca dije que fueran "el" motor. Dije que son "motor de sectores enteros". Hay una diferencia. Sin forasteros (también del Este, latinos...) se colapsa:
- La hostelería y restauración.
- La agricultura intensiva.
- La construcción.
- El cuidado de ancianos y la limpieza en hospitales/hoteles.
- El reparto a domicilio.
Son los cimientos de bajo coste sobre los que se sostiene nuestro nivel de vida. Es economía básica: trabajos duros, mal pagados y con poca gente local dispuesta a hacerlos. Si mañana desaparecen, el sistema cruje. No es una opinión, es un hecho contable.
Segundo, tu petición del "ejemplo de lugar que funcione". Primero, defines "funcionar" con tu vara de medir occidental (PIB alto, infraestructuras relucientes). Segundo, ignoras el contexto histórico y geopolítico.
Pero te doy ejemplos que, dentro de sus enormes desafíos, no son el infierno que pintas:
- Botswana: Estable, con democracia continua desde su independencia, alto crecimiento histórico gracias a los diamantes. De los países más estables de África.
- Ruanda: Dictadura, sí. Pero con un crecimiento económico notable, seguridad, limpieza y digitalización destacables en la región. ¿A qué precio? A uno altísimo en libertades. Pero "funciona" según tus parámetros materiales.
- Ciudad del Cabo (Sudáfrica): Barrios y una ciudad con mayoría de población local que funciona, con una clase media profesional pujante. Aunque con las enormes desigualdades heredadas del apartheid.
¿Son Suiza? No. Pero tu pregunta parte de un prejuicio sobre la capacidad de crear orden y prosperidad. Eso ignora que los estados […] son creaciones artificiales, con fronteras absurdas que enfrentan etnias, saqueados durante la colonia y neocolonia, y con élites corruptas formadas a menudo en nuestras universidades. El desastre es sistémico.
Tercero, lo de la deuda. Tienes razón: TODA la deuda odiosa/ilegítima es un producto del sistema financiero global. Y el ciudadano europeo medio no la creó.
Pero ahí está el punto: mientras el ciudadano europeo (y el africano) discuten sobre si los forasteros son un lastre o no, el sistema sigue operando. El ciudadano europeo puede no ser culpable, pero es rehén y, en cierta medida, beneficiario pasivo. Su pensión, su trabajo precario pero con ciertas garantías, su acceso a bienes baratos... parte de eso se sustenta en ese sistema de deuda y explotación que condena a otros a la miseria.
Tu postura es la del "sálvese quien pueda". Comprensible, humana incluso. Pero es miope. Porque los problemas que generan las migraciones masivas no se arreglan con vallas. Se arreglan (o se intenta) cambiando las reglas del juego económico global que crea miseria allí y precariedad aquí. Pero eso significa cuestionar nuestro propio modo de vida. Y eso duele más que culpar al que llama a la puerta pidiendo trabajo.
Así que sí, ríete. La risa es un buen mecanismo de defensa cuando la realidad es demasiado incómoda de analizar.