Recalcar antes de nada que el preparacionismo no consiste en comprar cualquier pijotada que parezca sacada de una película hollywoodiense ni almacenar comida sin tener un buen plan detrás.
Para mí, consiste simplemente en determinar diferentes situaciones más o menos complicadas y tener un plan de contingencias para cada una de ellas.
Y dicho esto, el primer error del preparacionismo consiste en asumir un plan excesivamente generalizado.
Cada uno debe determinar con la mayor exactitud sus propias condiciones. Está muy bien estudiar y aplicar toda la información que existe hoy en día, pero después tienes que adaptarla para aprovechar únicamente lo que te va a servir de verdad.
No es lo mismo vivir en una casa de campo que en un pequeño piso en una gran ciudad, eso lo sabemos todos, pero las diferencias son muchísimo más personales.
¿Qué tipo de energía usas a diario para cocinar?, ¿tienes alguna fuente de agua cercana aunque sea para uso higiénico?, ¿Qué tipo de vecinos tienes?, ¿A qué distancias se encuentra el supermercado mas cercano?, ¿Cuantos familiares tienes a tu cargo?, ¿Cuales son los principales puntos de acceso a tu casa?, ¿tienes amigos o familia en otros lugares? ¿Cuantas rutas de salida conoces?, ¿Cuanto espacio podrías destinar para almacenamiento y en qué condiciones de salubridad?, ¿Que conocimientos prácticos tienes?, ¿Tienes amigos con acceso a armas o del ramo sanitario? ¿Cuentas con algún tipo de respaldo energético?... etc.
Aquí todos hablan desde su propia perspectiva asumiendo que su rol es mejor que el del resto de foreros, sin embargo, cada uno debe adaptarse a sus propias circunstancias aprovechando las pequeñas ventajas e intentando resolver los inconvenientes. En definitiva, nadie es mejor que nadie solo por el echo de tener unas condiciones específicas.
Y el segundo error más común es el de asumir que el apocalipsis será tal y como cada uno de nosotros imagina.
El problema es que en más o menos medida, todos hemos sido víctimas del cine/series de ficción y eso afecta a nuestra manera de enfocarlo, mezclando posibles situaciones reales con eventos que quizás ni siquiera lleguen a producirse.
En este caso, lo ideal es preveer o imaginar una serie de situaciones escalables y preparar un plan para cada uno de ellos.
Por poner un ejemplo, un evento que podría ocurrir sería el corte de energía y comunicaciones durante unas cuantas horas. Sin embargo, ese escenario que a priori sería resuelto de manera muy simple, podría intensificarse si en lugar de varias horas, la energía tarda en volver un par de días.
Por lo tanto, habría que tener un plan personal que pudiese solventar las pequeñas incidencias generadas (como cocinar, alumbrarse por la noche, comunicarse con la familia o calentarse).
Y muchos podrían quedarse ahí, pero una vez que ya tienes un plan para esa contingencia, deberías preveer una situación todavía más peligrosa como varios días de corte en el suministro, lo que provocaría una serie de momentos más dramáticos como desabastecimiento de los supermercados o intentos de robos y asaltatos a viviendas.
Con una guerra ocurriría algo parecido. Podríamos tener un episodio de cortes puntuales de electricidad a lo largo de un periodo de tiempo largo, hasta la rotura de la cadena de suministro dejando sin posibilidad de reparación o sustitución de piezas o herramientas.
Mi consejo es centrarse en los episodios reales sucedidos para determinar qué cosas podrían ocurrir con más probabilidad como los escenarios actuales de Ucrania, la situación de Venezuela, el comportamiento de masas durante el encierro de la esa época en el 2020 de la que yo le hablo, o el propio apagón del año pasado. Estudiar con detalle esos eventos e intentar preparar las contingencias necesarias para poder afrontarlo.
La otra opción es simular tu mismo los contextos aunque para eso es necesario molestarse un poco más de la cuenta y obviamente contar con la participación del resto de la familia (algo bastante complicado la verdad).
Por último destacar mi propia experiencia en la que el preparacionismo en cierto modo me ha cambiado la vida. Hace 4 años, mi autosuficiencia consistía en llamar al arreglatodo de turno cada vez que se romía algo en casa, y ahora he arreglado cisternas, cambiado grifos y enchufes, arreglado sillas y mesas, montado un pequeño sistema de energía solar e incluso cambiado la pared de azulejos. Además, he realizado un par de cursos de primeros auxilios y he ejercido de enfermero en varias ocasiones.
Estoy abierto a toda clase de opiniones siempre y cuando sea desde el respeto. Los que entren al hilo únicamente para trolear van al ignore.
Para mí, consiste simplemente en determinar diferentes situaciones más o menos complicadas y tener un plan de contingencias para cada una de ellas.
Y dicho esto, el primer error del preparacionismo consiste en asumir un plan excesivamente generalizado.
Cada uno debe determinar con la mayor exactitud sus propias condiciones. Está muy bien estudiar y aplicar toda la información que existe hoy en día, pero después tienes que adaptarla para aprovechar únicamente lo que te va a servir de verdad.
No es lo mismo vivir en una casa de campo que en un pequeño piso en una gran ciudad, eso lo sabemos todos, pero las diferencias son muchísimo más personales.
¿Qué tipo de energía usas a diario para cocinar?, ¿tienes alguna fuente de agua cercana aunque sea para uso higiénico?, ¿Qué tipo de vecinos tienes?, ¿A qué distancias se encuentra el supermercado mas cercano?, ¿Cuantos familiares tienes a tu cargo?, ¿Cuales son los principales puntos de acceso a tu casa?, ¿tienes amigos o familia en otros lugares? ¿Cuantas rutas de salida conoces?, ¿Cuanto espacio podrías destinar para almacenamiento y en qué condiciones de salubridad?, ¿Que conocimientos prácticos tienes?, ¿Tienes amigos con acceso a armas o del ramo sanitario? ¿Cuentas con algún tipo de respaldo energético?... etc.
Aquí todos hablan desde su propia perspectiva asumiendo que su rol es mejor que el del resto de foreros, sin embargo, cada uno debe adaptarse a sus propias circunstancias aprovechando las pequeñas ventajas e intentando resolver los inconvenientes. En definitiva, nadie es mejor que nadie solo por el echo de tener unas condiciones específicas.
Y el segundo error más común es el de asumir que el apocalipsis será tal y como cada uno de nosotros imagina.
El problema es que en más o menos medida, todos hemos sido víctimas del cine/series de ficción y eso afecta a nuestra manera de enfocarlo, mezclando posibles situaciones reales con eventos que quizás ni siquiera lleguen a producirse.
En este caso, lo ideal es preveer o imaginar una serie de situaciones escalables y preparar un plan para cada uno de ellos.
Por poner un ejemplo, un evento que podría ocurrir sería el corte de energía y comunicaciones durante unas cuantas horas. Sin embargo, ese escenario que a priori sería resuelto de manera muy simple, podría intensificarse si en lugar de varias horas, la energía tarda en volver un par de días.
Por lo tanto, habría que tener un plan personal que pudiese solventar las pequeñas incidencias generadas (como cocinar, alumbrarse por la noche, comunicarse con la familia o calentarse).
Y muchos podrían quedarse ahí, pero una vez que ya tienes un plan para esa contingencia, deberías preveer una situación todavía más peligrosa como varios días de corte en el suministro, lo que provocaría una serie de momentos más dramáticos como desabastecimiento de los supermercados o intentos de robos y asaltatos a viviendas.
Con una guerra ocurriría algo parecido. Podríamos tener un episodio de cortes puntuales de electricidad a lo largo de un periodo de tiempo largo, hasta la rotura de la cadena de suministro dejando sin posibilidad de reparación o sustitución de piezas o herramientas.
Mi consejo es centrarse en los episodios reales sucedidos para determinar qué cosas podrían ocurrir con más probabilidad como los escenarios actuales de Ucrania, la situación de Venezuela, el comportamiento de masas durante el encierro de la esa época en el 2020 de la que yo le hablo, o el propio apagón del año pasado. Estudiar con detalle esos eventos e intentar preparar las contingencias necesarias para poder afrontarlo.
La otra opción es simular tu mismo los contextos aunque para eso es necesario molestarse un poco más de la cuenta y obviamente contar con la participación del resto de la familia (algo bastante complicado la verdad).
Por último destacar mi propia experiencia en la que el preparacionismo en cierto modo me ha cambiado la vida. Hace 4 años, mi autosuficiencia consistía en llamar al arreglatodo de turno cada vez que se romía algo en casa, y ahora he arreglado cisternas, cambiado grifos y enchufes, arreglado sillas y mesas, montado un pequeño sistema de energía solar e incluso cambiado la pared de azulejos. Además, he realizado un par de cursos de primeros auxilios y he ejercido de enfermero en varias ocasiones.
Estoy abierto a toda clase de opiniones siempre y cuando sea desde el respeto. Los que entren al hilo únicamente para trolear van al ignore.