El Antiguo Testamento es una lucha de Dios por traer a su pueblo al buen camino. Entiendan que es peligroso despertar, no es ningún juego, y que el problema viene de lejos.
"18 Venid y entendámonos, dice Yave: Aunque vuestros pecados fuesen como la grana, quedarían como la nieve. Aunque fuesen rojos como la púrpura, vendrán a ser como lana blanca." - Isaías 1, 18.
ISAÍAS
Vanidad del culto exterior sin la santidad interior
"2 ¡Oíd, cielos; escucha, tierra! ¡Que habla Yave! Yo he criado descendientes y los he engrandecido, y ellos se han rebelado contra mí.
(adjunto visible para usuarios registrados)3 Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo; pero
Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.
4 ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de iniquidad, raza malvada, descendientes desnaturalizados! Se han apartado de Yave, han renegado del Santo de Israel, le han vuelto las espaldas.
5 ¿A qué castigaros todavía, si todavía os habréis de rebelar? Toda la cabeza está enferma; el corazón, todo malo.
6 Desde la planta de los pies hasta la cabeza, no hay en él nada sano. Heridas, hinchazones, llagas podridas, ni curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
7 Vuestra tierra está devastada, vuestras ciudades quemadas; a vuestros ojos los extranjeros devoran vuestra tierra, asolada con asolación de enemigos.
(Nota: tierra en sentido espiritual. Tierra es donde entramos tras despertar. Y sin Dios, sin su protección en forma de agua o Espíritu Santo, nuestro interior se convierte en desierto. Y los enemigos de esta tierra son aquellos de los que nos avisa San Pablo en Efesios, 6, 12).
8 Ha quedado Sión como una cabaña de viña, como choza de melonar, como ciudad asolada.
(adjunto visible para usuarios registrados) (adjunto visible para usuarios registrados)
Las ciudades de Sodoma y Gomorra.
9 Si Yave Sebaot no nos hubiera dejado un resto, seríamos ya como Sodoma, nos asemejaríamos a Gomorra.
10 Oíd la palabra de Yave, príncipes de Sodoma. Escucha la doctrina de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.
11 ¿A mí qué la muchedumbre de vuestros sacrificios?, dice Yave. Harto estoy de holocaustos de carneros, del sebo de vuestros bueyes cebados, no quiero sangre de toros ni de ovejas ni de machos cabríos.
12 ¿Quién os pide esto a vosotros, cuando venís a presentaros ante mí, hollando mis atrios?
13 No me traigáis más vanas ofrendas. El
incienso me es abominable
(nota: incienso, oraciones), neomenias, sábados, fiestas solemnes; las fiestas con
crimen me son insoportables.
14 Detesto vuestras neomenias y vuestras festividades me son pesadas, estoy cansado de soportarlas.
15 Cuando alzáis vuestras manos, yo cierro mis ojos; cuando hacéis vuestras muchas
plegarias, no escucho. Vuestras
manos están llenas de sangre.
16 Lavaos, limpiaos, quitad de ante mis ojos la iniquidad de vuestras acciones. Dejad de hacer el mal.
17 Aprended a hacer el bien, buscad lo justo, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.
Invitación a la conversión
18 Venid y entendámonos, dice Yave: Aunque vuestros pecados fuesen como la grana, quedarían como la nieve. Aunque fuesen rojos como la púrpura, vendrán a ser como lana blanca.
19 Si vosotros queréis, si sois dóciles, comeréis los bienes de la tierra.
20 Si no queréis y os rebeláis, seréis devorados por la espada. Lo dice la boca de Yave.
(adjunto visible para usuarios registrados) (adjunto visible para usuarios registrados) (adjunto visible para usuarios registrados) (adjunto visible para usuarios registrados) (adjunto visible para usuarios registrados)
La espada, rayo, falo o serpiente es la voluntad del ángel caído. Es su agresión, su embestida, su rapto. "Y salió un sustancia ilegal rojo (tonalidad fuego), y al que cabalgaba sobre él le fué concedido desterrar la paz de la tierra y que se degollasen unos a otros, y le fué dada una gran espada (Gén.3,24)." - Apocalipsis 6, 4.
21 ¿Cómo te has prostituido, ciudad fiel, llena de justicia? Antes habitaba en ella la justicia, ahora el
homicidio.
22 Tu plata se ha tornado […], tu vino puro se ha aguado
(nota: este agua no es el Espíritu Santo).
23 Tus príncipes son
prevaricadores, compañeros de bandidos. Todos aman las dádivas y van tras los presentes, no hacen justicia al huérfano, ni tiene a ellos acceso la causa de la viuda."
- Isaías 1, 2-21.
"... el libro del profeta
(Isaías) contiene pocos datos cronológicos, no podernos fijar con certeza el tiempo del comienzo ni del fin de su ministerio. Sólo podemos asegurar que empezó antes del 734
(a. de C.), año de la guerra sirofraimita contra Ajaz. La tradición alubia asegura que murió asesinado por el rey Manases, bien entrado ya el
siglo VII (a. de C.), y por consiguiente, cuando el profeta era ya muy anciano." - Página 589. Biblia Nácar-Colunga. Ed.1944.