Alguien que cobrase eso, seguramente podría hacer cosas mucho más interesantes con su dinero que comprarse una casa.
Ahora bien, si tienen un agujero en la mano y viven al día 'porque son así', seguramente comprarse una casa será el seguro para el día que las cosas vengan mal dadas.
Pero sí, es asombrosa la 'carrera de la ardilla'. Esa capacidad que tiene cierta gente de gastar hasta el último euro que le entra en la cuenta, por mucho que su sueldo multiplique varias veces lo que percibe un trabajador normal.
Simplemente levantar un poco el pie del acelerador, y sin hacer grandes esfuerzos (no sobregastar en chorradas!), podrían ahorrar un sueldo al mes, y viviendo muy bien.
Pero claro, es el momento en que te sientes rico (no lo serás nunca, precisamente por eso!), y entonces tienes que comprarte jamón del excelente, el vino tiene que ser mínimo X, no miras el precio al comprarte un jersey, tienes un coche moderno, y te vas de vacaciones mínimo a 5.000Km.
Vamos, que vives como un rico porque tienes ingresos, pero precisamente gastártelo todo hace que nunca llegues a ser rico