A muchos les da coraje que pasemos de seguir sus costumbres insanas que generan cuerpos poco saludables y tengamos mejores hábitos de vida, yo creo que es envidia en el fondo porque ven hombres fuertes, mazados como los que aparecían en las películas de Stallone y se dan cuenta de que no son eso y ni lo serán nunca porque se han pasado 40 años en el bar con paco, manolo y benito perdiendo el tiempo.
Aquí en Irlanda hay muchos padres que son exluchadores de MMA, exboxeadores de 50 años, que enseñan desde pequeños a sus descendientes sus deportes, eso en España sería impensable
Irlanda... menudo ejemplo has ido a buscar como contraposición a la cultura de bar.
Lo del alcoholismo tan normalizado que hay en esas islas no lo he visto en ningún otro sitio.
Presentáis un falso dilema con lo de señalar el alcoholismo social en el bar como única alternativa a ser un friki enganchado a videojuegos con la estantería llena de funkos o una persona de gimnasio moviendo hierros por pura estética.
Los hobbies del treintañero o cuarentón solitario pero con DIGNIDAD que asume su paso a la edad adulta, aunque truncada por no poder cumplir el rol de padre, deben estar alineados con el arquetipo del MONJE GUERRERO o REY FILÓSOFO.
Manejo de armas, entrenamiento físico al aire libre, contacto con la naturaleza, supervivencia en el monte, lectura de clásicos, escribir, tocar un instrumento, aprender idiomas, cine en versión original, ajedrez, reparar tu coche clásico, trabajar con madera o metal, etc etc.
Esas son las aficiones de un HOMBRE LIBRE no actividades sustitutorias infantiloides ni sucedáneos virtuales.