O has leído poco o no has entendido nada. Lo que comentas está explicado en diferentes entradas ya en las primeras páginas. Si necesitas que te desarrolle algún punto me lo dices. Te hago un resumen.
El máximo órgano de poder y decisión en la RPD de Corea es la Asamblea Popular Suprema. Que es lo que aquí nuestro parlamento. La APS es la representación del poder popular compuesto por fruta elegidos en sufragio universal. También existe un sistema asambleario y de comités populares. Ya por este simple motivo su sistema es inmensamente más democrático que cualquiera de las mal llamadas democracias capitalistas.
Además, los trabajadores son los propietarios de los medios de producción y por tanto participan activamente en la toma de decisiones de la empresa.
En Corea del Norte poseen un sistema asambleario y de comités populares a todos los niveles. También se incluyen los gremios y asambleas de trabajadores, por cada fábrica, quienes gestionan asambleariamente sus puestos de trabajo al no existir la figura de un directivo, presidente o junta de accionistas. Esto ocurre gracias a la socialización de los medios de producción. Los trabajadores se organizan por gremios, todos ellos tienen su propia asociación comunicativa gestionada asambleariamente.
En cada distrito las autoridades locales son elegidas por hasta tres tipos diferentes de órganos locales para velar porque se apliquen los programas y políticas planificadas por el gobierno central. Tenemos los comités locales del Partido de los Trabajadores de Corea, las asambleas populares locales y los comités administrativos locales. Estos tres órganos son las secciones locales de los tres altos órganos a nivel nacional: la Asamblea Popular Suprema, el Comité Popular Central y el Consejo de Administración del Estado.
Sobre el culto al Líder y la transición entre padre e descendiente.
El término ”culto a la personalidad” es charlatanería occidental. Realmente se trata de un respeto al maestro o líder de la sociedad. En Occidente la gente se basa en el individualismo, mientras que en Asia en general la célula social es la familia. En esa familia siempre hay un padre o líder que la dirige. Al estar basado el Juche en la tradición coreana, existe la inevitable necesidad de tener un padre, alguien que marque el camino a seguir, que funcione como símbolo de unidad y de permanencia del poder popular, como elemento cohesionador de la sociedad.
Hay muchos otros países que poseen rasgos similares como Tailandia o Camboya, donde todos sus ciudadanos mantienen los retratos del Rey, donde debes escuchar el himno real y mostrar respeto en todos los cines del país antes de ver una película, entre otros ejemplos.
Quien mide otras culturas con el rasero de la limitada perspectiva de su propia tradición es un ignorante.
El Juche es una mezcla de nacionalismo, socialismo, confucionismo, budismo y misticismo religioso asiático. La resonancia de elementos de la cultura tradicional coreana, fuertemente confucianista, con un marcado énfasis por la autoridad y la familia, explican en gran medida el carácter familiar asumido por el Estado.
La sociedad cree firmemente ser parte de una gran familia, en esa familia hay un padre y ese padre es el Lider. El respeto a la figura del Líder, no difiere de la que los españoles puedan tener a la familia Real ya que su imagen debe ser respetada. En países asiáticos la figura de muchos dirigentes es también inviolable. La diferencia reside en que por cultura y tradición, en un país como Corea de fuerte influencia confucionista la figura de Padre y Líder van unidas.
El Líder simboliza la unión del pueblo y la unidad de acción. Existe una relación de amor entre el pueblo y el Líder, y viceversa. Esto convierte a la sociedad en un ente que puede marchar al unísono y que es indestructible. El respeto, la disciplina, el honor, el orden, la lealtad, la honestidad, la humildad están representadas por el Líder, como un espejo donde se mira el pueblo. A la vez el Líder está siempre rodeado de sus familiares (los ciudadanos), aprende de ellos y se preocupa de sus necesidades como un padre.
Religiones como el confucionismo, el budismo o el chendoísmo son indispensables para entender no sólo Corea, sino Asia.
En realidad, el culto a la personalidad, como fenómeno político, debe ser analizado comprendiendo las fuerzas sociales que lo alimentan –en el caso coreano no puede entenderse si se ignora la historia de resistencia anti-colonial a los japoneses de la cual emana originalmente la reverencia por Kim Il Sung, debido a su participación destacada en las unidades guerrilleras que en Manchuria enfrentaron duramente al Imperio Japonés, con enormes dosis de heroísmo. Tampoco éste puede comprenderse sin considerar las múltiples influencias ideológicas del régimen, el cual no es un mero régimen marxista leninista, como lo pretenden ciertos críticos: el propio Kim Jong Il afirmó que tanto la idea de Juche así como la ideología de Kim Il Sung (el kimilsungismo), que están en la base misma del sistema coreano, no pueden ser “explicados según el marco del marxismo-leninismo” pese a derivarse en parte de ella. Ni tampoco puede explicarse “la idea de Juche según el marco de la dialéctica materialista”[24] –de hecho, el kimilsungismo y la idea Juche se basan en un humanismo antropocéntrico y un voluntarismo extremos. El régimen incorporó de manera incluyente y eficaz (desde el punto de vista de su estabilidad), el legado teológico de movimientos como el chendoísmo, el confucianismo y el cristianismo (Kim Il Sung mismo era de familia cristiana), el nacionalismo (propio de la resistencia anti-colonial, de la guerra contra el imperialismo y de la post-guerra marcada por la división de la península), así como elementos socialistas, principalmente en su variante estalinista, pero también se encuentran influencias incluso de pensadores como el anarquista Shin Chae Ho (fundamentalmente en su concepción histórica y nacional[25]) y la influencia práctica de un colectivismo indígena de carácter pragmático que se inició con ocupaciones de tierra y fábricas durante la caída del Imperio Japonés en 1945[26]. En realidad, la RPDC fue el régimen que llevó la premisa del “socialismo con características nacionales” más lejos que ningún otro, lo cual se reforzó cuando en los ‘60 se establece la ideología Juche la cual, como hemos visto, marca un pogre abandono del marxismo leninismo como ideología para justificar el ejercicio del poder.
La resonancia de elementos de la cultura tradicional coreana, fuertemente confucianista, con un marcado énfasis por la autoridad y la familia, explican en gran medida el carácter familiar asumido por el Estado.
La transmisión del mando de padre a descendiente, coherente con este Estado fundado en una visión familiar (literal y simbólicamente), se justifica en el caso de la RPDC no en un derecho adquirido por sangre, como en las monarquías tradicionales sino que en dar continuidad al trabajo del líder. Dada la importancia del “líder” en la ideología norcoreana, centro gravitante de la actividad revolucionaria del Partido y del Estado, el tema de la sucesión es de suma importancia: Kim Jong Il se convirtió en el líder porque “estuvo junto al líder desde la infancia y adquirió así su método de liderazgo”
La historia de las “democracias populares” de la Europa del Este demuestran que el culto a la personalidad no puede ser sencillamente impuesto, y que no ocurren en cualquier momento de manera aleatoria. Al respecto, Charles K. Armstrong complejiza comparando diversos regímenes y experiencias de culto a la personalidad con el caso norcoreano: