La consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, había convocado sobre las 15.00 la reunión del Cecopi para las 17.00. Sin embargo, una fuente implicada en el operativo —permanentemente escandalizada desde el pasado martes— considera que, teniendo en cuenta las señales del desastre que se avecinaba, “se debería haber convocado para las 15.00” como muy tarde.
Fuentes consultadas por este periódico, pertenecientes a una de las agencias que participa en la respuesta a la tragedia, aseguran que el Cecopi se convocó “ultratarde”, a tenor de la gravedad extrema de la situación, ya seriamente recrudecida durante el mediodía e incluso antes. A pesar de las señales, Mazón' abandonó el Palau de la Generalitat y se desplazó a un acto de la Conselleria de Sanitat en la otra punta de la ciudad.
Una fuente del Ejecutivo valenciano confirma que Pradas se dedicaba, muy agobiada y bloqueada, a entrar y salir de la sala del Cecopi mientras trataba de contactar con Mazón telefónicamente. “La consellera no sabía qué hacer”, recuerda la misma fuente.
En las agencias implicadas en la respuesta a la catástrofe, numerosas fuentes reseñan el caos y la descoordinación que ha reinado en los Cecopi cada día. Y, especialmente, en el primero de la tarde del pasado martes. Hasta las 17.00, según fuentes del Ejecutivo autonómico, en el Cecopi no se conocía aún toda la información al detalle. Varios de los responsables implicados en la respuesta a la emergencia se conectaron telemáticamente a la reunión. No así Mazón, que permanecía en el Palau de la Generalitat.
Una fuente presente en la reunión del Cecopi asegura que, sobre las 18.45, la consellera contactó telefónicamente con Mazón para comunicarle el riesgo de desbordamiento de la presa de Forata. Solo en ese momento, el president salió del Palau de la Generalitat en dirección al Centro de Coordinación de Emergencias de l'Eliana.