Hércules Poirot 2013 bis
Madmaxista
- Desde
- 15 May 2017
- Mensajes
- 35.471
- Fruta
- 135.026
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
No, mi sueldo me lo pago yo mismo trabajando. El funcionario recibe un sueldo de mí.(mensaje citado en revisión)
Correcto, hay que poner quejas. ¿Cómo te dijeron para ponerla? No suele ser fácil, por internet sí pero in situ no es tan fácil.(mensaje citado en revisión)
A los autónomos le pagan el sueldo los clientes, y también tienen derecho a fiscalizarlo, y tener herramientas para asegurar que cumple lo presupuestado.No, mi sueldo me lo pago yo mismo trabajando. El funcionario recibe un sueldo de mí.
El que fiscaliza aquí soy yo al funcionario. No el funcionario a mí. Si no quiere ser fiscalizado, supervisado y controlado cada minuto, que deje de ser funcionario y se ponga a trabajar para subsistir por sí mismo. Ahí tendrá libertad total para morirse de hambre o para vivir bien.
Y con respecto a las personas, físicas o jurídicas que contratan a gente, esos ya se encargan de vigilarles y fiscalizarles para que trabajen mucho y bien; no hay que vigilarlos en ese sentido. En resumen, los trabajadores por cuenta ajena ya están muy controlados por quienes les pagan el sueldo.
El único que hace lo que quiere sin ser controlado por quien le paga el sueldo es el funcionario. Y ahí es donde me ofrezco yo para imponer fiscalización, control, supervisión y, en definitiva: eficiencia (lograr los máximos objetivos usando los mínimos recursos, recursos que son muy limitados y difíciles de obtener, como es el dinero).
Correcto, los ayuntamientos son los grandes nidos de corrupción, y ahí es donde habría que meter mano a base de bien. Además quitando subvenciones a ONGs, sindicatos y organizaciones empresariales.(mensaje citado en revisión)
No, significa que más varones espabilan y ante la opción de un puesto poco atractivo, se dedican a opositar. Por ejemplo, en ingenieros de caminos, en el primer examen han aprobado bastantes menos que plazas disponibles, puesto que vuelve a haber trabajo en ese sector.(mensaje citado en revisión)
Al preguntar en un mostrador cómo podía poner una queja, se levantó la mujer que estaba y dio la vuelta para salir a hablar conmigo y preguntarme qué había pasado. Me pidió que esperara y al minuto volvió y me pidió que la acompañara. Mi sorpresa fue que me llevó al mismo sitio pero a otra mesa con otro funcionario, el bueno del grupo, supongo, que iba a su bola según me dio a entender y le daba igual si sus compañeros no hacían bien su trabajo.Correcto, hay que poner quejas. ¿Cómo te dijeron para ponerla? No suele ser fácil, por internet sí pero in situ no es tan fácil.
El cliente no me fiscaliza, me paga para recibir el servicio que ofrezco. Si el servicio es malo, no recibo ningún dinero porque no hay ningún cliente que pague por ello voluntariamente.A los autónomos le pagan el sueldo los clientes, y también tienen derecho a fiscalizarlo, y tener herramientas para asegurar que cumple lo presupuestado.
Y es mentira que el funcionario hace lo que le sale de ahí, tiene un jefe que le puede fiscalizar más o menos, como en la empresa privada. En la empresa privada quienes sancionan son los jefes y los clientes ponen quejas, igual que en la administración pública.
Sobre lo máximos objetivos con los mínimos se intenta, pero a muchos administrados les parecen pocos como médicos en la sanidad pública o más funcionarios atendiendo en la Seguridad Social.
Se puede poner por internet, dando todos los detalles posibles de la irregularidad.Al preguntar en un mostrador cómo podía poner una queja, se levantó la mujer que estaba y dio la vuelta para salir a hablar conmigo y preguntarme qué había pasado. Me pidió que esperara y al minuto volvió y me pidió que la acompañara. Mi sorpresa fue que me llevó al mismo sitio pero a otra mesa con otro funcionario, el bueno del grupo, supongo, que iba a su bola según me dio a entender y le daba igual si sus compañeros no hacían bien su trabajo.
Fue todo muy surrealista. Y como fue tan rápido y tuve que contenerme para decirle cuatro cosas a la vaga desgraciada sin perder los papeles, pues salí un poco aturullada y cuando pensé en poner igualmente la queja, entre que me llamaron y tenía que seguir haciendo gestiones, ya no me di la vuelta. Pero llevo aún el ticket en el monedero, no descarto volver a poner la queja.