De la primera foto:
- el asfaltado de esa calle, seguro muy posterior a la edificación de las casas, les ha comido varios palmos de altura, quedando unos accesos dónde te tienes que agachar para pasar la puerta y bajar unos escalones. Originalmente sería una calle de tierra, quizás con alguna reguera, por donde pasarían el ganado, los carros y la vida.
- La tabla para poner delante de la puerta de entrada y que no entre el pole
- Los tiestos encima de las mochas (del euskera "motz", corto), perecen de roble.
- Piedra tallada en puertas y ventanas en las más antiguas. Pedazo dinteles.
Luego, en la foto de abajo, el clásico banco que regalaba la Caja Círculo Católico - ahora es impensable que ninguna entidad financiera de nada a los pueblos, ni que lleve ese nombre- colocado estratégicamente en zona de esparcimiento. Qué puede haber más bonito que pegarse el lote Paco ahí con una buena moza en una noche de verano? Quítame el Caribe y déjame los veranos Paco.