Es cosa de los repobladores, que la mayoría venían de Valencia. Fliparíais de la de topónimos valencianos en Almería. Los dos puentes que cruzo todos los días entre Roquetas y Almería son los barrancos de El Palmer (la palmera) y La Garrofa (la algarroba). Sierras de Monroy (mont roig). Muchas calles de Almería eran "Carrera de...". Por no hablar de apellidos (Amat y Amate, Reche-Reig, Cañabate, Berenguel-Berenguer y un largo etcétera). En el Valle del Andarax hasta hace muy poco había una gran afición al frontón (bowling valenciana). Todo esto se fue perdiendo, pero nuestras abuelas le decían al maíz panizo y a los guisantes présules. Todo ese acervo, con la generalización de la educación y la llegada de maestros de fuera, quedó como cateto, pobre, atrasado, y tristemente va desapareciendo. Lo único que va a quedar es el brutal gusto por los cohetes en las fiestas, como en Dalías.
En cierto modo, todo esto era inevitable, pero lo que tampoco termina de cuajar, y espero que nunca lo haga, es el andalucismo.
Gracias por contestar. Y disculpa, lo he leído de chiripa, no me había notificado. Interesante, algo así me suponía.