Tras meses y meses de travesía por el desierto viendo como las criptos tocaban el cielo y Tesla cotizaba a PERs estratosféricos, hoy es un día que nos recuerda porqué los metaleros, somo metaleros. La póliza de seguros dorada cumpliendo su función. Ni más ni menos.
El viejo metal que fue puesto en la tierra por alguna razón, y que siempre sirvió, por sus especiales y únicas características - inmutabilidad, indestructibilidad, facil verificación, escasez, y divisibilidad- para regular las transacciones humanas y de reserva de valor, nos lo recuerda.
Y no, no estoy contento, creo que se vienen tiempos difíciles. Cuanto mejor para el oro, peor para todos. Pero de lo malo, malo, mejor tener alguna onza que no tenerla.