Ojo a lo que acaba de pasar, el descendiente de la familia ha demostrado una conducta propia de alguien vinculado con actividades delictivas graves. Se ha mostrado muy seguro ante el perito, mostrando una gran confianza para decir afirmaciones falsas y canalladas con la progenitora de Mario Biondo presente en videollamada, faltando a la verdad y al honor de Mario Biondo y su familia. Entre otras cosas, ha repetido que Mario Biondo jugaba con su hermana a asfixiarse mutuamente hasta quedarse inconsciente y reanimarse, algo que la progenitora escuchó varias veces.
Si Santiago Royuela no fuera quien es, en lo que queda de semana tendríamos varios vídeos con la progenitora de Mario Biondo dando alas al caso mutuo, el asesinato Biondo y el ER, los cuales se unen, y por supuesto una serie de vídeos sobre Javier Chicote, periodista.
Si hay algo que apoya esa teoría de la normalización es Telecinco-Mediaset. Llevan muchos años socavando lo que queda de decencia en la sociedad española.
En cierta ocasión Coto Segarro le preguntó a Kiko Hernández qué era eso de la S.N.E.
PROFANACIONES Y SACRIFICIOS HUMANOS:
La secta Satán Nogard Etreum (SNE) posee una sede ubicada en Madrid, según Manuel Guerra esta es una de las sectas a cargo de haber dirigido profanaciones en cementerios madrileños.
La idea de que en Madrid aun se realicen sacrificios humanos no es descartada por José Antonio Fortea, quien sugiere que se debería investigar a los niños sin papeles para poder rastrear las desapariciones que nadie reclama.
Existe una secta encontrada en El Guanol que puede trabajar con sacrificios humanos, mas específicamente de un niño. Así como también existen otras sectas que trabajan con animales, fundamentalmente con gatos como ritos de iniciación. Otra de las sectas llamados los discordianos realizan acciones de violencia extremista psíquico y otros tipos practican zoofilia en sus misas zain.
Manuel Guerra denuncia finalmente que hay que tener en cuenta pequeños grupos que practican ritos eróticos sensual conjuntamente con brujerías.
Manuel asegura que este fenómeno no está tan extendido en Madrid como en otros sectores pero que sí se registran rituales de este tipo.
Finalmente, denuncia Manuel Guerra, hay que tener en cuenta pequeños grupúsculos «que practican ritos erótico-sensual» y sesiones de brujería. Aunque en Madrid esté fenómeno no está tan extendido como en Valencia, cada mes se registra, al menos, un par de rituales de esta corte, que finalizan con bailes junto a una hoguera.