Que tema interesante Lux Mundi. Daría para un hilo propio.
Empiezo diciendo que a mi no me gusta hablar de "
limosnas", creo que tenemos que entender las "
caridades".
Etimológicamente convengamos
la limosna es una ayuda económica (aunque puede ser de otro tipo) mientras que
la caridad es "interesarse por otra persona". Das limosna por caridad. Pero como digo, me gusta más hablar y pensar en "caridades" antes que en "limosnas".
Separemos tres puntos aquí:
1) La caridad, no solo es una "virtud" o "mérito" que se supone en los cristianos...
es una OBLIGACION. No es optativa. No es "si tengo ganas". No es "si me sobra tiempo".
Está reiterado muchas veces pero me voy a quedar con una cita que me parece apropiada.
Mateo 25
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;
36 estuve desabrigado, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.
37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor,
¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desabrigado, y te cubrimos?
39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
40 Y respondiendo el Rey, les dirá:
De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
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2) Pero pasemos a la segunda cuestión:
¿Por qué ser caritativos? ¿En qué ayuda? ¿Qué sentido tiene?
Una vez más las explicaciones en la Biblia son sobreabundantes al respecto pero me voy a detener en un pasaje clave del Antiguo Testamento porque "lo dice todo" y se puede sintetizar el tema aquí por completo. Además, lo dice de un modo poético y bello y eso lo hace más emocionante aún.
😉
Isaías 58
7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desabrigado, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
8 Entonces
nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
9 Entonces
invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;
10 y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida,
en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.
11 Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos;
y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.
Y he aquí la "
progenitora del cordero"... resulta que si tú das, no importa tanto que el que recibe sea un delincuente...
es que el depósito en la "cuenta corriente del cielo" VA A TU CUENTA !!
Qué te importa a ti si Juan o Pepe son "profesionales"... cada vez que les des un euro
diles GRACIAS (tú a ellos) porque en realidad
te están HACIENDO EL FAVOR de que un depósito de 1000 euros ingrese a tu "cuenta celestial" y, con eso fondos, podrás pagar cómodamente tus consultas con Dios.
9 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí.
¿Extraño?...
PARA NADA. Así funciona.
😉
Si te fijas, en ningún sitio el mensaje de Dios te dice "
investiga bien a quien le das para que tu caridad sea efectiva" o "
no des limosna al que te parezca que no se la merece".
Esos NO SON PROBLEMAS TUYOS !!... a lo sumo son problemas de "ellos" con Dios. Tú sumas dinero en la cuenta corriente !!
De todos modos esto nos lleva a la tercera cuestión.
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3) ¿Cómo hacer caridades efectivas? ¿Cómo dar al que MAS NECESITA para que el dinero -o las ayudas, o el tiempo- lleguen a las manos correctas?
Es un gran dilema. Como he dicho
la respuesta CORRECTA es que NO IMPORTA. Si te piden y das "depositas" en tu cuenta. A ti no te toca juzgar, medir o evaluar... el que necesita o pide se le da.
Sin embargo aparece como útil que, ya que hacemos el esfuerzo,
se aproveche por parte del más necesitado y no de un "vivillo" que ha hecho de pedir una profesión. De hecho la Biblia habla del que "
tenía hambre" o "
frio". Esto es,
habla de NECESIDADES REALES, no de meros "pedidos al paso".
Bien... para ello necesitamos
un poco de PLANIFICACION. Busquemos una persona u obra que merezca la pena y dediquemos a ella nuestro
DINERO, TIEMPO Y ESFUERZO "hasta que duela". De ese modo estaremos cubriendo las dos bases:
a) Damos, ayudamos, somos caritativos.
b) Nos aseguramos de que
nuestro esfuerzo es un beneficio REAL para quien MAS LO NECESITA.
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Este es un tema donde a veces se producen ciertos desequilibrios. Cuando uno se empieza a meter en las caridades o en el mensaje de Dios al respecto
a veces pierde la orientación y el rumbo. De hecho hay gente que -literalmente- ha vendido todos sus bienes para darlos (como Jesús le pidió al joven rico que hiciera para darle la Salvación).
Bien es cierto que el desprendimiento absoluto vale MILLONES en el "Banco del Cielo". Pero en la vida terrenal
se acepta que nos movamos con "pautas terrenales". No todos somos Santos. No todos estamos llamados para "dejarlo todo e irnos a una cueva". Nuestro llamado puede tener muchas otras formas.
No podemos obrar sin criterio. El mensaje de Dios vino
a conmovernos y movilizarlos, pero al mismo tiempo
a traernos GOZO Y PAZ. Si algo nos "desbalancea"
es que estamos fallando. Entregar todos los bienes a los pobres puede ser un acto loable y salvador cuando lo haces por ENTREGA ABSOLUTA, pero
una manifestación de SOBERBIA Y EGO si lo haces porque "tenías que hacerlo para salvarte". La Salvación se gana, no se compra.
Así que, puede ser una estupenda ocasión de incluir en nuestras oraciones el pedido:
- Señor. Quiero ser caritativo pero no tengo del todo en claro COMO. Ayúdame. Dame una guía. Hazme saber cuál es el criterio y camino correcto.
Y, por extraño que parezca esto que voy a decir, Dios se encargará de "hacerte saber" el modo, dosis y dirección en la que tu caridad puede ser estupendamente ejercida.
Pide
GUIA, DISCERNIMIENTO y ENTENDIMIENTO para la cuestión... y te serán dados.