Crecí en un entorno familiar muy marcado por mi padre siendo vegetariano radical, yo misma fui vegetariana durante algún tiempo hasta que me harté de tener anemia. Mi padre falleció de cáncer de estómago con 79 años. Creo que si no se hubiera hecho vegano, no habría vivido tantos años ya que el vegetarianismo radical más ayunos de semanas enteras le ayudaron a superar varios males que le aquejaban desde joven. No estoy aquí para defender el vegetarianismo, cuento esto para justificar por qué crecí con una gran conciencia de la importancia fundamental de la alimentación diaria en la salud individual y de la prioridad absoluta que debe tener el mantenimiento de un estado de salud lo más óptimo posible para tener una vida plena.
Siempre pensé que mi padré falleció porque, probablemente, tantos años de comer sólo frutas y verduras hervidas, es decir, de basar su dieta en carbohidratos, debió pasarle factura a su sistema digestivo con los años. Siempre he cuidado mucho mi alimentación a lo largo de mi vida, con épocas mejores y peores. Siempre he tenido en cuenta incluir fruta y verdura en mi dieta y huir de excesos en azúcares y grasas. Instintivamente, tampoco he sido de comer harinas y nunca incluí el pan en mi dieta ya que me sobraba totalmente. A mis 51 años puedo decir que gozo de buena salud, no tengo ni he padecido de molestias, achaques o enfermedades graves a lo largo de mi vida y quiero seguir así tantos años más como me sea posible.
Ahora llevo ya un tiempo leyendo vuestro hilo con gran interés y buscando por mi cuenta el modo de seguir conservando buena salud, sin padecer dolores y achaques. Y para mí, todo el proceso de cómo el organismo puede aprovechar otras fuentes de energía distintas a los carbohidratos revirtiendo así la resistencia a la insulina, acumulada tras tantos años de consumo desaforado de éstos, está siendo uno de los grandes descubrimientos de mi vida (gracias a vosotros y gracias al Dr. Sten Ekberg, cuyos videos sigo atentamente en internet). Estoy adaptando lentamente mi cuerpo a bajar la ingesta de carbohidratos para llevar una dieta cetogénica durante algún tiempo para, después, llevar una dieta baja en carbohidratos y alta en grasa el resto de mi vida. Incluyo ejercicio intenso durante 30 minutos 5 días a la semana, que creo que para mi edad y estilo de vida, es suficiente. También hago ayuno intermitente de 12 horas (aunque casi siempre he hecho un ayuno nocturno de 12 horas desde muy joven de manera instintiva) y quiero ir aumentando poco a poco hasta llegar a hacer el 18:6, siendo mi intención vivir siempre en esta ventana de 6 horas de comida ingiriendo un máximo de 2 comidas al día. Hasta hace poco pensaba que comer varias veces en pocas cantidades al día era lo más saludable, y ahora me doy cuenta de que mi estómago no está acostumbrado a digerir más cantidad de alimento en una sola ingesta con lo cual me está costando un poco dejar psar horas entre comidas y comer más en cada comida. No hago todo esto para bajar de peso, no quiero estar más delgada de lo que estoy ahora.
Lo importante es que he empezado este proceso y voy, poco a poco, bajando carbohidratos. No me está costando ya que llevo años sin consumir azúcar o edulcorantes pero sí me ha gustado tomarme algún dulce de vez en cuando. El primer efecto que he notado es la desaparación del hambre aguda, esta hambre que te rugen las tripas y con sensación de que te comerías un oso. También he notado que por las mañanas me levanto con una gran energía, como si me hubiera tomado varios cafés (hace años que no tomo cafeína ni estimulantes) y con ganas de hacer muchas cosas. Otro efecto: tenía migraña una vez al mes... hace ya meses que no he vuelto a tener ni una y eso que la medicina considera las migrañas un mal crónico.
Todo esto me indica que estoy en la buena senda y me produce una satisfacción personal enorme. Creo que debía aportar aquí mi experiencia hasta la fecha, habiendo apenas empezado el proceso de revertir mi resistencia a la insulina, causa de tantos males y enfermedades degenerativas. Es fascinante conocer el metabolismo y el catabolismo de tu propio cuerpo ya que eso te ayuda a conservar la salud, que creo es algo básico y necesario si uno quiere tener una calidad de vida y desarrollarse personalmente en todos los aspectos además de estar moderadamente satisfecho en su trayectoria vital. Ya bastante dura es la vida como para encima pasarla enfermo y con achaques y dolores.
Espero que esto les sirva a otros como a mí me ha servido este hilo.