Patrick Harpur y su libro Daimónico: ¿te ha marcado o es paja mental?

  • Autor del tema Autor del tema Nico
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Patrick Harpur y su libro Daimónico: ¿te ha marcado o es paja mental?
Muy buen tema nico.

Tu ejemplo de la cocina me ha recordado al que pone Jack Vale con el cine en Viaje a magonia. En el esoterismo clásico existe el concepto de Los Registros Akasicos, que serían algo asi como un gran inconsciente colectivo terrestre, donde están registrados todos los acontecimientos pasados, presentes y futuros. Una versión más pasiva de la realidad diamonica.
 
Buenas noches, Nico. No me he leído el libro y soy nueva por aquí, pero las ideas que mencionas me han resultado tan interesantes que no he podido resistirme a comentar algunas de ellas.

Antes de ir a lo concreto, tengo que decir que, quizá, lo que más me ha sorprendido de la hipótesis, es que unifica un montón de conceptos que ya conocía, en base a otras referencias y bajo nombres diferentes. A ver si logro poner orden y coherencia a mis ideas, que son muchas. 😛

La descripción que has hecho del mundo daimónico me ha recordado mucho al mundo de la "inmateria" propuesto por Alan Moore en su espectacular serie de cómics "Promethea". La inmateria es un lugar, tan real como el mundo físico, donde existen todas las cosas jamás imaginadas por el hombre. Podría decirse que es como una especie de antesala a la creación en el mundo físico. Todo aquello que existe en el mundo físico, existe previamente en el mundo de la inmateria. Y, aunque no todo lo que existe en el mundo de la inmateria, existe en el mundo físico, lo influye igualmente de manera más o menos sutil. Ya que, como propone el libro que comentas, todo lo existente en la inmateria ha sido creado como una proyección de un pensamiento a una emoción generados en el mundo físico.

Lo más curioso es que Alan Moore propone, en Promethea, la necesidad de una reconciliación, incluso de una verdadera fusión, entre ambos mundos. Cosa que tú también has mencionado y que yo, personalmente, no dudo. El ser humano jamás comprenderá su potencial, ni sus orígenes, ni su propósito -si es que existe alguno-, hasta que no recupere la capacidad creativa derivada de integrar el mundo físico con el daimónico.

Por otra parte, da la casualidad de que hace algún tiempo que coqueteo con la idea de que, los seres que llamamos mitológicos, existen, pero en alguna dimensión que no está a nuestro alcance a simple vista y que, de vez en cuando, "colisiona" de algún modo con la nuestra. Me resisto a pensar que, tantísimas criaturas, mencionadas y vueltas a mencionar, a lo largo y ancho de la geografía y la historia, sean una mera invención.

Lo que nunca me había planteado es la transgresora idea de que esos seres también podrían ser proyecciones nuestras. Entendido, no como algo irreal, sino como una entidad generada por nuestra psique. Este concepto de daimon lo conocía bajo el nombre de egregor y, sinceramente, jamás se me hubiera ocurrido relacionarlo con la existencia de hadas, duendes y otros seres mitológicos. Me parece una idea muy atrevida e interesante que, como mínimo, merece ser considerada.

Agradezco mucho tu análisis, que seguiré con mucho interés.
 
Mmmmhhh, en realidad creo que no se saltaría de una dimensión a otra sino que se saltaría a gran distancia dentro de la misma dimensión, en una hoja plana pasas "inmediatamente" a un punto que si vas en línea por el plano convencional está muy lejos.

Creo que el concepto de agujero de gusano para los viajes espaciales era algo así.

Y claro ese mismo concepto aplicado a la dimensión tiempo nos da viajes en el tiempo, y en otras dimensiones... viajes a distintas probabilidades que no han ocurrido..., o algo así 😛


Me gusta mucho el ejemplo de cómo vería un ser de dos dimensiones a otro de tres dimensiones, así nos podemos hacer a la idea que aunque lleguemos a captar más allá de nuestras dimensiones, lo vamos a tener que interpretar según nuestra percepción habitual y no vamos a poder enterarnos de lo que en realidad hay.


Me he quedado loquísimo con este video.

Parece ser que,
doblando / plegando un plano,
se salta de una dimensión a otra.

Gráficamente se explica muy bien,
pero... ¿cómo podemos hacer eso realmente?
 
¡Qué bueno es "Promethea"!

Para mi entre las obras maestras de Alan Moore (que son unas cuantas).

Yo también pienso que los seres mitológicos, las deidades, tienen o pueden tener existencia real, pero o los seres humanos los "captamos" según seamos o estemos nosotros, o filtramos "energías" y las "personalizamos" también según nuestro filtro.

A este respecto me parece interesante cómo los dioses en la antigüedad eran en muchas ocasiones crueles y sedientos de sangre y sacrificios para después al ir avanzando la humanidad convivir con otros bastante menos crueles o incluso magnánimos.





Buenas noches, Nico. No me he leído el libro y soy nueva por aquí, pero las ideas que mencionas me han resultado tan interesantes que no he podido resistirme a comentar algunas de ellas.

Antes de ir a lo concreto, tengo que decir que, quizá, lo que más me ha sorprendido de la hipótesis, es que unifica un montón de conceptos que ya conocía, en base a otras referencias y bajo nombres diferentes. A ver si logro poner orden y coherencia a mis ideas, que son muchas. 😛

La descripción que has hecho del mundo daimónico me ha recordado mucho al mundo de la "inmateria" propuesto por Alan Moore en su espectacular serie de cómics "Promethea". La inmateria es un lugar, tan real como el mundo físico, donde existen todas las cosas jamás imaginadas por el hombre. Podría decirse que es como una especie de antesala a la creación en el mundo físico. Todo aquello que existe en el mundo físico, existe previamente en el mundo de la inmateria. Y, aunque no todo lo que existe en el mundo de la inmateria, existe en el mundo físico, lo influye igualmente de manera más o menos sutil. Ya que, como propone el libro que comentas, todo lo existente en la inmateria ha sido creado como una proyección de un pensamiento a una emoción generados en el mundo físico.

Lo más curioso es que Alan Moore propone, en Promethea, la necesidad de una reconciliación, incluso de una verdadera fusión, entre ambos mundos. Cosa que tú también has mencionado y que yo, personalmente, no dudo. El ser humano jamás comprenderá su potencial, ni sus orígenes, ni su propósito -si es que existe alguno-, hasta que no recupere la capacidad creativa derivada de integrar el mundo físico con el daimónico.

Por otra parte, da la casualidad de que hace algún tiempo que coqueteo con la idea de que, los seres que llamamos mitológicos, existen, pero en alguna dimensión que no está a nuestro alcance a simple vista y que, de vez en cuando, "colisiona" de algún modo con la nuestra. Me resisto a pensar que, tantísimas criaturas, mencionadas y vueltas a mencionar, a lo largo y ancho de la geografía y la historia, sean una mera invención.

Lo que nunca me había planteado es la transgresora idea de que esos seres también podrían ser proyecciones nuestras. Entendido, no como algo irreal, sino como una entidad generada por nuestra psique. Este concepto de daimon lo conocía bajo el nombre de egregor y, sinceramente, jamás se me hubiera ocurrido relacionarlo con la existencia de hadas, duendes y otros seres mitológicos. Me parece una idea muy atrevida e interesante que, como mínimo, merece ser considerada.

Agradezco mucho tu análisis, que seguiré con mucho interés.
 
Buenas noches, Nico. No me he leído el libro y soy nueva por aquí, pero las ideas que mencionas me han resultado tan interesantes que no he podido resistirme a comentar algunas de ellas.

Antes de ir a lo concreto, tengo que decir que, quizá, lo que más me ha sorprendido de la hipótesis, es que unifica un montón de conceptos que ya conocía, en base a otras referencias y bajo nombres diferentes. A ver si logro poner orden y coherencia a mis ideas, que son muchas. 😛

La descripción que has hecho del mundo daimónico me ha recordado mucho al mundo de la "inmateria" propuesto por Alan Moore en su espectacular serie de cómics "Promethea". La inmateria es un lugar, tan real como el mundo físico, donde existen todas las cosas jamás imaginadas por el hombre. Podría decirse que es como una especie de antesala a la creación en el mundo físico. Todo aquello que existe en el mundo físico, existe previamente en el mundo de la inmateria. Y, aunque no todo lo que existe en el mundo de la inmateria, existe en el mundo físico, lo influye igualmente de manera más o menos sutil. Ya que, como propone el libro que comentas, todo lo existente en la inmateria ha sido creado como una proyección de un pensamiento a una emoción generados en el mundo físico.

Lo más curioso es que Alan Moore propone, en Promethea, la necesidad de una reconciliación, incluso de una verdadera fusión, entre ambos mundos. Cosa que tú también has mencionado y que yo, personalmente, no dudo. El ser humano jamás comprenderá su potencial, ni sus orígenes, ni su propósito -si es que existe alguno-, hasta que no recupere la capacidad creativa derivada de integrar el mundo físico con el daimónico.

Por otra parte, da la casualidad de que hace algún tiempo que coqueteo con la idea de que, los seres que llamamos mitológicos, existen, pero en alguna dimensión que no está a nuestro alcance a simple vista y que, de vez en cuando, "colisiona" de algún modo con la nuestra. Me resisto a pensar que, tantísimas criaturas, mencionadas y vueltas a mencionar, a lo largo y ancho de la geografía y la historia, sean una mera invención.

Lo que nunca me había planteado es la transgresora idea de que esos seres también podrían ser proyecciones nuestras. Entendido, no como algo irreal, sino como una entidad generada por nuestra psique. Este concepto de daimon lo conocía bajo el nombre de egregor y, sinceramente, jamás se me hubiera ocurrido relacionarlo con la existencia de hadas, duendes y otros seres mitológicos. Me parece una idea muy atrevida e interesante que, como mínimo, merece ser considerada.

Agradezco mucho tu análisis, que seguiré con mucho interés.

Bettylex:

Tres cosas:

1) Tanto lo que indica Patrick Harpur en su libro, como lo que plantea Alan Moore, no son inventos de "ellos" sino que se trata del platonismo / neo-platonismo.
Básicamente es un modo de entender la realidad donde los ARQUETIPOS existen per se (silla) y lo que se crea en el mundo físico son los objetos concretos... que son SILLAS (las puedes hacer de madera, metal, piedra, plástico, grandes, chicas... pero todas son "sillas")

Así que es una percepción de la realidad que tenemos -quizás de más antiguo- pero que nos ha llegado a través de PLATON y que lo encontramos en muchas otras doctrinas, corrientes o filosofías (de hecho la Cábala lo tiene).

2) Bienvenida al Foro ! =D>

3) Cuidado con RAFA […]. Ya habrás visto que es un personaje controvertido !! 😉
 
Ya vais por la página 3 de este interesante hilo, me estoy poniendo al día poco a poco.

Sobre el tema del "inconsciente colectivo", es decir un almacén de mitos comunes a toda la humanidad recomiendo los libros de Joseph Campbell.

Es muy muy interesante el tema de las "modas" extraterestres, abducciones, etc. no sé si es que se propagan al oírlas o qué. Pero no cabe duda que sucede.
 
Buenas noches, Nico. No me he leído el libro y soy nueva por aquí, pero las ideas que mencionas me han resultado tan interesantes que no he podido resistirme a comentar algunas de ellas.

Antes de ir a lo concreto, tengo que decir que, quizá, lo que más me ha sorprendido de la hipótesis, es que unifica un montón de conceptos que ya conocía, en base a otras referencias y bajo nombres diferentes. A ver si logro poner orden y coherencia a mis ideas, que son muchas. 😛

La descripción que has hecho del mundo daimónico me ha recordado mucho al mundo de la "inmateria" propuesto por Alan Moore en su espectacular serie de cómics "Promethea". La inmateria es un lugar, tan real como el mundo físico, donde existen todas las cosas jamás imaginadas por el hombre. Podría decirse que es como una especie de antesala a la creación en el mundo físico. Todo aquello que existe en el mundo físico, existe previamente en el mundo de la inmateria. Y, aunque no todo lo que existe en el mundo de la inmateria, existe en el mundo físico, lo influye igualmente de manera más o menos sutil. Ya que, como propone el libro que comentas, todo lo existente en la inmateria ha sido creado como una proyección de un pensamiento a una emoción generados en el mundo físico.

Lo más curioso es que Alan Moore propone, en Promethea, la necesidad de una reconciliación, incluso de una verdadera fusión, entre ambos mundos. Cosa que tú también has mencionado y que yo, personalmente, no dudo. El ser humano jamás comprenderá su potencial, ni sus orígenes, ni su propósito -si es que existe alguno-, hasta que no recupere la capacidad creativa derivada de integrar el mundo físico con el daimónico.

Por otra parte, da la casualidad de que hace algún tiempo que coqueteo con la idea de que, los seres que llamamos mitológicos, existen, pero en alguna dimensión que no está a nuestro alcance a simple vista y que, de vez en cuando, "colisiona" de algún modo con la nuestra. Me resisto a pensar que, tantísimas criaturas, mencionadas y vueltas a mencionar, a lo largo y ancho de la geografía y la historia, sean una mera invención.

Lo que nunca me había planteado es la transgresora idea de que esos seres también podrían ser proyecciones nuestras. Entendido, no como algo irreal, sino como una entidad generada por nuestra psique. Este concepto de daimon lo conocía bajo el nombre de egregor y, sinceramente, jamás se me hubiera ocurrido relacionarlo con la existencia de hadas, duendes y otros seres mitológicos. Me parece una idea muy atrevida e interesante que, como mínimo, merece ser considerada.

Agradezco mucho tu análisis, que seguiré con mucho interés.

Matices. El término egrégor se emplea mal, porque no se refiere a eso, esto ha sido una generalización muy reciente del ocultismo y la guasonería, debemos desecharlo. Egrégor quiere decir vigilante y es algo que existe independientemente de nosotros y más similar al Genius Loci, el espíritu guardían de un lugar. Digamos que al egrégor es al que se hacían sacrificios humanos o animales cuando se construía una nueva ciudad o un puente etc. Creo que no es un alma colectiva como dice la guasonería, de todos modos si alguien sabe más estaría encantado de saber.

Para lo que te refieres sería más adecuado decir Tulpa, una entidad creada por proyección psíquica. Esto entiendo que puede ser creado mediante rituales.
Tulpa - Wikipedia, la enciclopedia libre
 
Última edición:
Buenas, me he creado una cuenta sólo para poder participar en este hilo tan interesante propuesto por Nico. He leído dos libros de este autor y sin duda, junto con otros también mencionados aquí, me abrieron nuevos horizontes de comprensión. Lo que más me llamó la atención de este libro es la teoría alternativa que propone ya iniciada en otros autores pero que acabando de darle forma abre un nuevo campo de debate.

A veces me rompo los sesos para tratar de abrir la mente de amigos/compañeros y que amplien su visión más allá de lo empírico y lo racional. ¡Este libro es perfecto para ello! Pero como dice Nico al inicio del hilo, requiere una lectura pausada especialmente si no estás acostumbrado a estos temas.

Por otra parte creo que Jung es el artífice y origen de esta 'escuela' de pensamiento. Pero su obra es tan compleja que muchos contenidos se quedan perdidos en sus tomos, sólo accesibles para los estudiosos y especialistas (que rara vez divulgan...).

Seguiré el hilo atentamente! 🙂
 
Mmmmhhh, en realidad creo que no se saltaría de una dimensión a otra sino que se saltaría a gran distancia dentro de la misma dimensión, en una hoja plana pasas "inmediatamente" a un punto que si vas en línea por el plano convencional está muy lejos.

Creo que el concepto de agujero de gusano para los viajes espaciales era algo así.

Y claro ese mismo concepto aplicado a la dimensión tiempo nos da viajes en el tiempo, y en otras dimensiones... viajes a distintas probabilidades que no han ocurrido..., o algo así 😛


Me gusta mucho el ejemplo de cómo vería un ser de dos dimensiones a otro de tres dimensiones, así nos podemos hacer a la idea que aunque lleguemos a captar más allá de nuestras dimensiones, lo vamos a tener que interpretar según nuestra percepción habitual y no vamos a poder enterarnos de lo que en realidad hay.
Otra comedura de olla que suelo hacerme es: ¿y si hubiera algún modo de entender esa otra realidad o dimensión pero una vez hecho no fueramos capaces de explicarlo o trasladarlo con nuestros medios comunes (racionalidad, lenguaje, etc.)? Imagino que hariamos intentos a base de imágenes e historias 'inverosimiles' (¿como los mitos?). Harpur, como comenta Nico, reitera que el Daimon se hará notar de una manera u otra porque también lo necesita, de diversas formas y manifestaciones...
 
Otra comedura de olla que suelo hacerme es: ¿y si hubiera algún modo de entender esa otra realidad o dimensión pero una vez hecho no fueramos capaces de explicarlo o trasladarlo con nuestros medios comunes (racionalidad, lenguaje, etc.)? Imagino que hariamos intentos a base de imágenes e historias 'inverosimiles' (¿como los mitos?). Harpur, como comenta Nico, reitera que el Daimon se hará notar de una manera u otra porque también lo necesita, de diversas formas y manifestaciones...
La hay, se llama DMT y es algo indescriptible.
 
Este hilo me llega como agua de mayo ya que últimamente estoy recogiendo información sobre este tema y veo que se llama daimon a varias cosas. Os comento lo que he ido viendo.

El primer concepto de daimon al que llegué fue el que expresa Julius Evola en "Rebelión contra el mundo moderno" y que corresponde al conjunto de fuerzas y tendencias que conforman la individualidad humana y su destino. Este concepto es el que aparece en el mito de Er del libro IX de la República de Platón o en las tradiciones romanas de los lares, manes y penates.

El fragmento de Evola.

"En las tradiciones antiguas, se enseñaba, en efecto, bajo formas variadas, que fuera del cuerpo psíquico, el hombre se compone esencialmente de tres entidades o principios, teniendo cada uno un carácter y un destino propios. El primero corresponde al "Yo" consciente que se despierta con el cuerpo y se forma paralelamente al desarrollo biológico de este último: es la personalidad ordinaria. El segundo fue designado bajo el nombre de "malo", de "manes" o de "lares" y también de "doble" y de "totem". El tercero corresponde a lo que procede de la primera entidad tras la gloria: para la mayoría es la "sombra". Durante el tiempo que pertenece a la "naturaleza" la raíz última de un ser humano es el "malo" palabra que, sin embargo, no tiene aquí el sentido sarracena de entidad malvada que le ha dado el cristianismo. El malo podría definirse respecto al hombre, considerado de forma naturalista, como la fuerza profunda que, originalmente, ha determinado una conciencia en la forma finita y en el cuerpo, donde se encuentra viviendo en el mundo visible, y que permanece luego, por así decirlo, "tras" el individuo, en el preconsciente y en el subconsciente, a base de procesos orgánicos y relaciones sutiles con el ambiente, con los demás seres y con el destino pasado y futuro, relaciones que escapan habitualmente a toda percepción directa. A este respecto, muchas tradiciones han hecho corresponder a menudo el "malo" a lo que se llama el "doble", por ejemplo cuando se alude a un alma del alma y a un alma del cuerpo mismo. Se ha puesto también en estrecha relación con el ancestro primordial o totem, concebido como alma y vida unitaria generadora de un linaje, de una familia, gens o tribu, es decir. en un sentido más general que el que le atribuye una cierta etnología moderna. Los individuos del grupo aparecen entonces como otras tantas encarnaciones o emanaciones de este malo o totem, "espíritu" de su sangre: viven en él y de él, que sin embargo los supera, como la matriz supera cada una de las formas particulares que produce y modela a partir de su sustancia. En la tradición hindú, lo que corresponde al malo es el principio del ser profundo del hombre, llamado linga sharira. Linga evoca precisamente la idea de un poder generador, al cual corresponde el origen posible de genius o genera, actuar en el sentido de engendrar, y la creencia romana y griega que el genius o lar (=malo) es la fuerza procreadora misma sin la cual una familia se extinguiría. Por otra parte, el hecho de que los totems hayan estado a menudo asociados a las "almas" de especies animales determinadas y que sea sobre todo la serpiente, animal esencialmente ctònico, quien haya estado relacionado por el mundo clásico con la idea del malo y del genio nos indica que esta fuerza, bajo su aspecto inmediato, es esencialmente subpersonal, que pertenece a la naturaleza, al mundo inferior. Según el simbolismo de la tradición romana, la residencia de los lares está bajo tierra, bajo la custodia de un principio femenino, Mania, que es Mater Larum."

Podríamos decir que la "fotografía" de nuestro daimon es nuestra carta natal.

Posteriormente descubrí que con la palabra daimon se hacía alusión a otra parte del alma más próxima a lo divino, algunos la llaman Aghatodaimon.

"Acerca de la parte principal ,más noble del alma que está en nosotros, de la parte que, decimos, reside en la parte superior de la cabeza, debemos pensar que Dios nos la dio a cada uno de nosotros como Demon, que vive en parte superior de nuestro cuerpo, y nos eleva de la tierra a nuestra afinidad celestial, como plantas celestiales y sobrenaturales "(Platón, Tim. 90a)

El libro de Harpur lo tengo pendiente de lectura al igual que uno de James Hillman titulado "El código del alma", aunque estoy más interesado por los textos tradicionales que por los jungianos.

Os dejo dos links a dos textos que considero de lo mejor que he encontrado. Están en italiano pero merecen la pena, yo uso el traductor y no he pillado incongruencias.

Il tema del Demone personale » EreticaMente

Sangue, Gens, Genius: riti familiari a Roma antica
 
¡Qué bueno es "Promethea"!

Para mi entre las obras maestras de Alan Moore (que son unas cuantas).

Yo también pienso que los seres mitológicos, las deidades, tienen o pueden tener existencia real, pero o los seres humanos los "captamos" según seamos o estemos nosotros, o filtramos "energías" y las "personalizamos" también según nuestro filtro.

A este respecto me parece interesante cómo los dioses en la antigüedad eran en muchas ocasiones crueles y sedientos de sangre y sacrificios para después al ir avanzando la humanidad convivir con otros bastante menos crueles o incluso magnánimos.

Alan Moore es un genio.

Precisamente, hace muy poco estuve leyendo y reflexionando sobre esto. El investigador al que leía comentaba que el cerebro humano, para comprender aquello que ve, siempre lo asocia a conceptos ya conocidos. Él que cree que todo este tipo de criaturas (incluye hadas, ángeles, apariciones marianas, etc.) son, en realidad, el mismo tipo de ser, disfrazado según las influencias culturales de cada espectador. Yo coincido, pero con matices. Vista la variedad de las formas de vida que integran el universo, reducirlo a "un solo tipo de ser" me parece un poco atrevido.


Bettylex:

Tres cosas:

1) Tanto lo que indica Patrick Harpur en su libro, como lo que plantea Alan Moore, no son inventos de "ellos" sino que se trata del platonismo / neo-platonismo.
Básicamente es un modo de entender la realidad donde los ARQUETIPOS existen per se (silla) y lo que se crea en el mundo físico son los objetos concretos... que son SILLAS (las puedes hacer de madera, metal, piedra, plástico, grandes, chicas... pero todas son "sillas")

Así que es una percepción de la realidad que tenemos -quizás de más antiguo- pero que nos ha llegado a través de PLATON y que lo encontramos en muchas otras doctrinas, corrientes o filosofías (de hecho la Cábala lo tiene).

2) Bienvenida al Foro ! =D>

3) Cuidado con RAFA […]. Ya habrás visto que es un personaje controvertido !! 😉

1) Sí, y te agradezco muchísimo que lo hayas mencionado porque me gustaría conocer vuestra opinión sobre una cuestión. Cuando escribí el comentario, precisamente iba a hacer referencia al mundo de las ideas de Platón. Pero, al reflexionarlo bien, me di cuenta de que, aunque pueda parecer fundamentalmente igual, hay una diferencia crucial (o quizá no, y sea simplemente que he malentendido uno u otro concepto).

El mundo daimónico, tal como lo mencionas aquí, o el mundo de la inmateria de Promethea, se encuentra configurado por proyecciones del mundo físico: pensamientos, emociones... Como explicaste muy bien, no es ni más ni menos real que el mundo físico porque son como dos caras de la misma moneda. Ambos se necesitan, ambos se complementan.

El Mundo de las Ideas de Platón, según yo lo comprendí, es justo lo contrario. Se trata de un mundo que no pende del mundo físico, sino que es mucho más real y perfecto que éste. Las ideas existen en ese mundo, con independencia de lo que suceda en el mundo físico. Es el mundo físico el que pende del mundo de las ideas para manifestar creaciones.

Teniendo en cuenta estas diferencias, ¿realmente sería acertado equiparar el mundo daimónico al mundo de las ideas de Platón?

2) Muchísimas gracias!

3) Jajajaja! Mantendré mi espalda vigilada.

Matices. El término egrégor se emplea mal, porque no se refiere a eso, esto ha sido una generalización muy reciente del ocultismo y la guasonería, debemos desecharlo. Egrégor quiere decir vigilante y es algo que existe independientemente de nosotros y más similar al Genius Loci, el espíritu guardían de un lugar. Digamos que al egrégor es al que se hacían sacrificios humanos o animales cuando se construía una nueva ciudad o un puente etc. Creo que no es un alma colectiva como dice la guasonería, de todos modos si alguien sabe más estaría encantado de saber.

Para lo que te refieres sería más adecuado decir Tulpa, una entidad creada por proyección psíquica. Esto entiendo que puede ser creado mediante rituales.
Tulpa - Wikipedia, la enciclopedia libre

Te agradezco mucho la aclaración. El concepto de tulpa no me convence en este contexto, porque habla de una proyección deliberada. Yo me refiero a las entidades que destilan de nuestras emociones subconscientes (sobre todo de las negativas) y se manifiestan en el mundo físico (a menudo, para dar por saco). No sé si habrá algún término más, aparte de daimón, que lo defina.
 
Alan Moore es un genio.

Precisamente, hace muy poco estuve leyendo y reflexionando sobre esto. El investigador al que leía comentaba que el cerebro humano, para comprender aquello que ve, siempre lo asocia a conceptos ya conocidos. Él que cree que todo este tipo de criaturas (incluye hadas, ángeles, apariciones marianas, etc.) son, en realidad, el mismo tipo de ser, disfrazado según las influencias culturales de cada espectador. Yo coincido, pero con matices. Vista la variedad de las formas de vida que integran el universo, reducirlo a "un solo tipo de ser" me parece un poco atrevido.




1) Sí, y te agradezco muchísimo que lo hayas mencionado porque me gustaría conocer vuestra opinión sobre una cuestión. Cuando escribí el comentario, precisamente iba a hacer referencia al mundo de las ideas de Platón. Pero, al reflexionarlo bien, me di cuenta de que, aunque pueda parecer fundamentalmente igual, hay una diferencia crucial (o quizá no, y sea simplemente que he malentendido uno u otro concepto).

El mundo daimónico, tal como lo mencionas aquí, o el mundo de la inmateria de Promethea, se encuentra configurado por proyecciones del mundo físico: pensamientos, emociones... Como explicaste muy bien, no es ni más ni menos real que el mundo físico porque son como dos caras de la misma moneda. Ambos se necesitan, ambos se complementan.

El Mundo de las Ideas de Platón, según yo lo comprendí, es justo lo contrario. Se trata de un mundo que no pende del mundo físico, sino que es mucho más real y perfecto que éste. Las ideas existen en ese mundo, con independencia de lo que suceda en el mundo físico. Es el mundo físico el que pende del mundo de las ideas para manifestar creaciones.

Teniendo en cuenta estas diferencias, ¿realmente sería acertado equiparar el mundo daimónico al mundo de las ideas de Platón?

2) Muchísimas gracias!

3) Jajajaja! Mantendré mi espalda vigilada.



Te agradezco mucho la aclaración. El concepto de tulpa no me convence en este contexto, porque habla de una proyección deliberada. Yo me refiero a las entidades que destilan de nuestras emociones subconscientes (sobre todo de las negativas) y se manifiestan en el mundo físico (a menudo, para dar por saco). No sé si habrá algún término más, aparte de daimón, que lo defina.

Es cuestión interesante pero lo ignoro.
 
Matices. El término egrégor se emplea mal, porque no se refiere a eso, esto ha sido una generalización muy reciente del ocultismo y la guasonería, debemos desecharlo. Egrégor quiere decir vigilante y es algo que existe independientemente de nosotros y más similar al Genius Loci, el espíritu guardían de un lugar. Digamos que al egrégor es al que se hacían sacrificios humanos o animales cuando se construía una nueva ciudad o un puente etc. Creo que no es un alma colectiva como dice la guasonería, de todos modos si alguien sabe más estaría encantado de saber.

Para lo que te refieres sería más adecuado decir Tulpa, una entidad creada por proyección psíquica. Esto entiendo que puede ser creado mediante rituales.
Tulpa - Wikipedia, la enciclopedia libre


Según leí los tulpas son creados mediante el poder de la concentración, no hacen falta rituales.
 
Hilo muy interesante. En cuanto pueda, me leeré el libro. Es curioso, llevo tiempo leyendo sobre estos temas (la teoría de la distorsión que se mencionó en otro hilo, como posible explicación al fenómeno ovni) y ahora me topo con este y el libro. Veo que está en Fnac así que, en breves, me lo compraré.

Cabe destacar que llevo años y años (supongo que como muchos foreros) leyendo sobre todo tipo de asuntos esotéricos y lo que me queda claro es que cada vez lo veo menos "paranormal" y más propio de leyes naturales que aún nos son desconocidas.
 
Muy buen tema nico.

Tu ejemplo de la cocina me ha recordado al que pone Jack Vale con el cine en Viaje a magonia. En el esoterismo clásico existe el concepto de Los Registros Akasicos, que serían algo asi como un gran inconsciente colectivo terrestre, donde están registrados todos los acontecimientos pasados, presentes y futuros. Una versión más pasiva de la realidad diamonica.

Me parece muy acertado y muy bien resumido tu analisis.

Se podría decir que el mundo daimonico no es otra cosa que lo que llaman "astral" que vendría a ser el molde "emocional" de la manifestación final que llamaremos racionalmente "física" y sería una realidad básicamente "magica" que no podría explicarse en base a lo racional. Y la razón del porque la manifestación de esos hechos tan desconcertantes y misteriosos (o paranormales si se quiere) es porque nuestra cerebro perdió la "sincronía" entre el aspecto lógico y emocional hace mucho tiempo, tal y como explica Mark Passio en sus videos, y dejamos de tener esa capacidad creativa para moldear nuestra propia realidad y lo mas importante, entender su funcionamiento

Es como si a unos abuelos les dejas un ordenador delante sin tener apenas idea de lo que es un ordenador en realidad y solo teniendo algunos conocimientos muy basicos de ciertos usos cotidianos del sistema operativo para sus quehaceres diarios, pero sin que sepan nada mas, ni sepan el sentido profundo de la programación o todo lo que esa maquina puede hacer.

Buenas noches, Nico. No me he leído el libro y soy nueva por aquí, pero las ideas que mencionas me han resultado tan interesantes que no he podido resistirme a comentar algunas de ellas.

Antes de ir a lo concreto, tengo que decir que, quizá, lo que más me ha sorprendido de la hipótesis, es que unifica un montón de conceptos que ya conocía, en base a otras referencias y bajo nombres diferentes. A ver si logro poner orden y coherencia a mis ideas, que son muchas. 😛

La descripción que has hecho del mundo daimónico me ha recordado mucho al mundo de la "inmateria" propuesto por Alan Moore en su espectacular serie de cómics "Promethea". La inmateria es un lugar, tan real como el mundo físico, donde existen todas las cosas jamás imaginadas por el hombre. Podría decirse que es como una especie de antesala a la creación en el mundo físico. Todo aquello que existe en el mundo físico, existe previamente en el mundo de la inmateria. Y, aunque no todo lo que existe en el mundo de la inmateria, existe en el mundo físico, lo influye igualmente de manera más o menos sutil. Ya que, como propone el libro que comentas, todo lo existente en la inmateria ha sido creado como una proyección de un pensamiento a una emoción generados en el mundo físico.

Lo más curioso es que Alan Moore propone, en Promethea, la necesidad de una reconciliación, incluso de una verdadera fusión, entre ambos mundos. Cosa que tú también has mencionado y que yo, personalmente, no dudo. El ser humano jamás comprenderá su potencial, ni sus orígenes, ni su propósito -si es que existe alguno-, hasta que no recupere la capacidad creativa derivada de integrar el mundo físico con el daimónico.

Por otra parte, da la casualidad de que hace algún tiempo que coqueteo con la idea de que, los seres que llamamos mitológicos, existen, pero en alguna dimensión que no está a nuestro alcance a simple vista y que, de vez en cuando, "colisiona" de algún modo con la nuestra. Me resisto a pensar que, tantísimas criaturas, mencionadas y vueltas a mencionar, a lo largo y ancho de la geografía y la historia, sean una mera invención.

Lo que nunca me había planteado es la transgresora idea de que esos seres también podrían ser proyecciones nuestras. Entendido, no como algo irreal, sino como una entidad generada por nuestra psique. Este concepto de daimon lo conocía bajo el nombre de egregor y, sinceramente, jamás se me hubiera ocurrido relacionarlo con la existencia de hadas, duendes y otros seres mitológicos. Me parece una idea muy atrevida e interesante que, como mínimo, merece ser considerada.

Agradezco mucho tu análisis, que seguiré con mucho interés.

Siempre me ha fascinado como los puntos de vistas más diversos siempre convergen cuando pasamos de la superficie a cierta profundidad. y como estamos hablando de lo mismo con diferentes palabras.

Escojo como ejemplos los tres citados del hilo y añado yo otro más: "El espacio de las variantes" del transurfing, también vendría a ser esa "mente de Dios" donde existe en potencia todo . Algunos sectores están realizados, otros sencillamente existen en potencia y pueden o no pueden realizarse.

La novedad del Transurfing es que viene a establecer que el ser humano puede tener cierto grado de elección en ese enorme espacio de variantes, no con su intención interior si no con lo que el autor llama intención exterior, que no depende de nuestro mente, sino de nuestra alma...

Ahora estoy simultaneando ambas lecturas y cuando acabe me gustaría retomar y ampliar un hilo sobre el tema, pero me llevará tiempo, pues como decís el libro de la Realidad Daimoniaca requiere una lectura pausada... y es un tochaco.


PD.- Me apunto el Comic Promethea para pillarlo en un futuro no muy lejano
 
Este hilo me llega como agua de mayo ya que últimamente estoy recogiendo información sobre este tema y veo que se llama daimon a varias cosas. Os comento lo que he ido viendo.

El primer concepto de daimon al que llegué fue el que expresa Julius Evola en "Rebelión contra el mundo moderno" y que corresponde al conjunto de fuerzas y tendencias que conforman la individualidad humana y su destino. Este concepto es el que aparece en el mito de Er del libro IX de la República de Platón o en las tradiciones romanas de los lares, manes y penates.

El fragmento de Evola.

"En las tradiciones antiguas, se enseñaba, en efecto, bajo formas variadas, que fuera del cuerpo psíquico, el hombre se compone esencialmente de tres entidades o principios, teniendo cada uno un carácter y un destino propios. El primero corresponde al "Yo" consciente que se despierta con el cuerpo y se forma paralelamente al desarrollo biológico de este último: es la personalidad ordinaria. El segundo fue designado bajo el nombre de "malo", de "manes" o de "lares" y también de "doble" y de "totem". El tercero corresponde a lo que procede de la primera entidad tras la gloria: para la mayoría es la "sombra". Durante el tiempo que pertenece a la "naturaleza" la raíz última de un ser humano es el "malo" palabra que, sin embargo, no tiene aquí el sentido sarracena de entidad malvada que le ha dado el cristianismo. El malo podría definirse respecto al hombre, considerado de forma naturalista, como la fuerza profunda que, originalmente, ha determinado una conciencia en la forma finita y en el cuerpo, donde se encuentra viviendo en el mundo visible, y que permanece luego, por así decirlo, "tras" el individuo, en el preconsciente y en el subconsciente, a base de procesos orgánicos y relaciones sutiles con el ambiente, con los demás seres y con el destino pasado y futuro, relaciones que escapan habitualmente a toda percepción directa. A este respecto, muchas tradiciones han hecho corresponder a menudo el "malo" a lo que se llama el "doble", por ejemplo cuando se alude a un alma del alma y a un alma del cuerpo mismo. Se ha puesto también en estrecha relación con el ancestro primordial o totem, concebido como alma y vida unitaria generadora de un linaje, de una familia, gens o tribu, es decir. en un sentido más general que el que le atribuye una cierta etnología moderna. Los individuos del grupo aparecen entonces como otras tantas encarnaciones o emanaciones de este malo o totem, "espíritu" de su sangre: viven en él y de él, que sin embargo los supera, como la matriz supera cada una de las formas particulares que produce y modela a partir de su sustancia. En la tradición hindú, lo que corresponde al malo es el principio del ser profundo del hombre, llamado linga sharira. Linga evoca precisamente la idea de un poder generador, al cual corresponde el origen posible de genius o genera, actuar en el sentido de engendrar, y la creencia romana y griega que el genius o lar (=malo) es la fuerza procreadora misma sin la cual una familia se extinguiría. Por otra parte, el hecho de que los totems hayan estado a menudo asociados a las "almas" de especies animales determinadas y que sea sobre todo la serpiente, animal esencialmente ctònico, quien haya estado relacionado por el mundo clásico con la idea del malo y del genio nos indica que esta fuerza, bajo su aspecto inmediato, es esencialmente subpersonal, que pertenece a la naturaleza, al mundo inferior. Según el simbolismo de la tradición romana, la residencia de los lares está bajo tierra, bajo la custodia de un principio femenino, Mania, que es Mater Larum."

Podríamos decir que la "fotografía" de nuestro daimon es nuestra carta natal.

Posteriormente descubrí que con la palabra daimon se hacía alusión a otra parte del alma más próxima a lo divino, algunos la llaman Aghatodaimon.

"Acerca de la parte principal ,más noble del alma que está en nosotros, de la parte que, decimos, reside en la parte superior de la cabeza, debemos pensar que Dios nos la dio a cada uno de nosotros como Demon, que vive en parte superior de nuestro cuerpo, y nos eleva de la tierra a nuestra afinidad celestial, como plantas celestiales y sobrenaturales "(Platón, Tim. 90a)

El libro de Harpur lo tengo pendiente de lectura al igual que uno de James Hillman titulado "El código del alma", aunque estoy más interesado por los textos tradicionales que por los jungianos.

Os dejo dos links a dos textos que considero de lo mejor que he encontrado. Están en italiano pero merecen la pena, yo uso el traductor y no he pillado incongruencias.

Il tema del Demone personale » EreticaMente

Sangue, Gens, Genius: riti familiari a Roma antica
Recuerdo haber leído el pasaje. Dirías que es el "cuerpo causal"??
 

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