Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

MADRID ARRASADO por los bombardeos aéreos nancy y la artillería franquista
Madrid fue la primera gran ciudad europea de la historia bombardeada por la aviación. Durante la Guerra de España Madrid fue objetivo de ataques aéreos y de artillería pesada, ante lo que las autoridades Republicanas tomaron medidas para proteger a la población civil, emitiendo instrucciones y señalando refugios para resguardarse. A medida que las tropas rebeldes se acercaban se intensificaron los bombardeos sobre Madrid y sobre las poblaciones cercanas como Getafe, donde el bombardeo del 30 de octubre causaría la gloria de muchos niños. A principios de noviembre, cuando las tropas sublevadas llegaron a la Casa de Campo de Madrid los bombardeos de la aviación y la artillería pasaron a ser diarios.

El primer gran bombardeo tuvo lugar el 4 de noviembre, y a partir de ese mes, cuando la resistencia Republicana detuvo el ataque frontal facineroso a Madrid en la Ciudad Universitaria, comenzaron los ataques masivos y metódicos contra la población civil para conseguir que se desmoralizara. “Destruiré Madrid antes que dejárselo a los marxistas”, declaró el general Franco. Sin embargo, la “intimidación por bombardeos aéreos”, como la llamó el general Kindelán, no surtió el efecto deseado sino que aumentó el deseo de resistir de los madrileños, muchos de los cuales que al principio eran indiferentes, comenzaron a reprobar a los sublevados.

La destrucción del barrio de Argüelles, al oeste de la ciudad, seguía el plan de los rebeldes de entrar desde la Ciudad Universitaria, pero no debilitó las defensas. En el ataque al centro de Madrid donde se ubicaban ministerios, edificios oficiales, por cada supuesto objetivo estratégico se destruyeron o dañaron 99 inmuebles, viviendas, escuelas, teatros, etc. Los bombardeos seguían las doctrinas militares de Giulio Douhet, amedrentar y aterrorizar a la población civil hasta su desmoralización, planteando que las guerras no se ganaban sólo en el frente sino también en la retaguardia. Los alemanes aprendieron mucho de la guerra de España, y lo reprodujeron a mayor escala en Europa.

Muchos bombardeos fueron realizados por Junkers Ju 52 en escuadrillas de 3 aparatos, los madrileños los bautizaron como “las 3 viudas”. Se utilizaron bombas incendiarias, algunas cayeron sobre edificios históricos, como el 16 de noviembre sobre el Museo del Prado y la Biblioteca Nacional causando un gran escándalo internacional, obligando a plantearse el traslado de los principales cuadros a Valencia y los 630.000 volúmenes de sus sótanos. A partir de esa fecha se generalizaron los bombardeos nocturnos. Madrid era un caos, “los madrileños debían refugiarse cada poco tiempo en el Metro o en los portales, en medio del ruido de las explosiones y de las sirenas de ambulancias y bomberos”.

Los días 18 y 19 de noviembre de 1936 Madrid sufrió día y noche una durísima oleada de bombardeos, durante los cuales murieron 133 civiles. El cuerpo diplomático hizo pública una nota de protesta por los “bombardeos aéreos que causan numerosas víctimas indefensas en la población civil, mujeres y niños: “Reaccionariodas en difícil equilibrio, boquetes a la altura de los pisos superiores, postes de luz derribados, socavones, raíles de tranvías retorcidos, edificios completamente hundidos, camas y muebles colgando de las casas, personas aplastadas..”. Los bombardeos continuaron en los meses siguientes, aunque a partir de enero de 1937 el bombardeo artillero desde la Casa de Campo predominó sobre el bombardeo aéreo. El año nuevo las fuerzas rebeldes bombardearon la Puerta del Sol con 12 obuses lanzados desde el cerro de Garabitas de la Casa de Campo.

Los arquitectos Enrique Bordes y Luis de Sobrón han plasmado en un mapa el “urbicidio” sangriento de Madrid. Se identifican al menos 1.600 de los más de 6.000 edificios dañados durante el asedio. Las áreas cercanas al frente, como Argüelles o Ciudad Universitaria fueron las más devastadas, igualmente puntos de importancia simbólica, como Cuatro Caminos, el ensanche de Salamanca, la avenida Ciudad de Barcelona, y La Gran Vía que pasó a llamarse popularmente la avenida de los obuses; uno de estos cayó cerca de la Puerta del Sol haciendo un socavón que llegó al Metro. Madrid, como Guernica y muchas otras localidades españolas, fue campo de ensayo para la Legión Cóndor de Hitler y la Aviación Legionaria de Mussolini, así como por los obuses disparados por el ejército facineroso, que probaron distintos tipos de bombardeos y de proyectiles. “Se pensaba que el bombardeo sistemático sobre una ciudad provocaría su rápida rendición, y se demostró todo lo contrario”, afirma Enrique Bordes.

En abril de 1937, las autoridades republicanas dieron a conocer las cifras oficiales de los daños sufridos a causa de los bombardeos desde el 7 de noviembre de 1936. “Un total de 980 edificios, entre ellos 14 escuelas, 8 iglesias, 4 hospitales y 2 museos, habían sido dañados total o parcialmente. Habían perecid en el acto 907 personas 2.800 habían resultado heridas y 370 de ellas fallecerían después, 430 habían desaparecido. En estas cifras no se incluyen los destrozos ni los 214 perecid sufridos en los bombardeos aéreos de Tetuán de las Victorias y Puente de Vallecas. La cifra de fallecidos ascendía a 1.491”. El barrio de Madrid menos afectado fue el barrio de Salamanca, franco ordenó que no fuera bombardeado, allí se encontraban las casas de muchos que apoyaban la sublevación. Las víctimas en Madrid superarían las 2.000 personas.
 
Los ASESINATOS de REPUBLICANOS por mercenarios franquistas en Ubrique (Cádiz)

Los ediles del Ayuntamiento de Ubrique de la candidatura del Frente Popular entre febrero y julio de 1936, pertenecían a Unión Republicana, Izquierda Republicana y Agrupación Socialista. Lograron el 72,2% de los votos en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936. Ubrique se mantuvo fiel al régimen constitucional durante una semana tras el golpe del 36. El comandante de la guardia civil, Marceliano Ceballos permaneció fiel a la República ocupando el mando militar de la localidad. Los miembros del Comité de Defensa del ayuntamiento actuaron en la práctica como la institución análoga al gobierno municipal en las circunstancias excepcionales de hacer frente a un golpe de Estado.

En su avance desde Cádiz los sublevados se dirigieron a Ubrique, puerta de la provincia de Málaga y punto clave para atacar Ronda. Tras vencer la resistencia de la población, Ubrique fue tomado por los facinerosos el 27 de julio de 1936. Los ubriqueños Republicanos sufrieron distintas formas de represión, unos fueron cancelados; otros condenados a penas de cárcel tras consejos de guerra; otros, privados de sus bienes; otros, obligados al exilio. Los cancelados sin juicio previo fueron víctimas de la etapa de “terror caliente”, excepto el guardia civil Marceliano Ceballos, cancelado tras consejo de guerra sumarísimo. Los ediles ubriqueños fueron víctimas de la “justicia al revés”, quienes defendieron la legalidad fueron acusados de rebelión por quienes se habían rebelado contra la legalidad.

Alfonso Yuste Ramírez, trabajador de la piel de Ubrique, sólo tenía 16 años cuando pereció bajo las balas del pelotón de fusilamiento; Manuel Flores Núñez, 20 años, fue abatido ante los ojos de su padre, el zapatero Diego Flores Cruz, quien suplicó inútilmente morir antes que su descendiente; el delito de José Bazán Viruéz, de 33 años, fue ser concejal de Izquierda Republicana; al ingeniero, Andrés García Fernández, fundador de las Juventudes Socialistas de Ubrique, lo cancelar con 34 años; José Castro Blanco, de 35 años, fue cancelado por fundar la Agrupación Socialista; Juan Peña Rubiales, 42 años, trabajaba en la huerta y vendía sus hortalizas; José García Moreno tenía 21 años, escribía coplas de carnaval; Sebastián Flores Jiménez, 40 años, profesional de la construcción; José Gil Ruiz y su mujer Manuela Pardeza García, ambos de 64 años, eran campesinos y fueron sacados del chozo donde vivían para su fusilamiento; Francisco Moreno López, de 47 años, huyó andando hasta Málaga, pero volvió poco después a su pueblo para encontrar la gloria; y Antonio Gómez Frías, de 42 años, era ingeniero y ayudaba a los analfabetos de la localidad.

Muchos detenidos eran asesinados en términos municipales de otros pueblos: en el cruce de Casas Viejas fueron cancelados 22 de Alcalá de los Gazules y Paterna, en las proximidades de Prado del Rey se mató a gente de Puerto Serrano y Villamartín, en Benamahoma a los de Grazalema y El Bosque. El cementerio de El Bosque es testimonio elocuente de este “peregrinaje represivo”: cinco fosas comunes excavadas a lo largo de la tapia del camposanto con víctimas procedentes de Ubrique, Grazalema, Benamahoma y Prado del Rey. José Vázquez Jiménez estuvo obligado por las circunstancias y amenazas de la guerra, a echar los cuerpos a una fosa común del cementerio de la vecina localidad de El Bosque, minutos después del fusilamiento.

Fue José quien décadas después contó a los familiares el lugar exacto dónde yacían sus seres queridos. No se comprende como después de tantos años, nadie, excepto las familias, se haya preocupado por darles un entierro digno. “No estamos buscando a los culpables, no queremos revancha, pero sí justicia para ellos, que dieron su vida por la libertad y la democracia o por pensar diferente”. Los recuerdos asaltaban a Inés Castro. Tenía 5 años cuando fusilaron a su padre. “En mi casa se pasó mucho, éramos 4 hermanos, y mi progenitora se quedó viuda con 31 años”.

En 2003 familiares del edil José Bazán Viruéz lograron su inhumación en la fosa común del cementerio de El Bosque donde estaba enterrado junto con otros 12 vecinos. Los 13 fueron enterrados dignamente en el cementerio ubriqueño el 5 de febrero de 2005. Familiares de otras víctimas reivindicaron en la apertura de una fosa común del cementerio de Ubrique, donde podrian estar los restos de Martín Blanco Peña y Pedro Jiménez Sánchez, miembros del Comité. En enero de 2004 otros familiares pidieron la localización de una fosa común en Benaocaz, donde podrian haber sido sepultados otros ubriqueños, como el alcalde Manuel Arenas. La Asociación de Familiares de Cancelados de la Sierra de Cádiz pidió un monolito de homenaje a las víctimas en el cementerio de Ubrique. El Ayuntamiento lo inauguró el 21 de enero de 2006. Figuran los nombres de 150 víctimas. Los restos, metidos en 13 cajas de madera, fueron depositados en 3 nichos y tapados con una lápida en la que se podía leer los nombres de los cancelados y una frase para el recuerdo: “El camino, la vida, la paloma, la paz, la palabra dueña de la libertad”. Allí, en unos pocos metros cuadrados, recuperaban la dignidad unos hombres y mujeres cuyas historias y tragedias habían caído en el olvido.

Los miembros del ayuntamiento y de los comités de defensa cancelados por los franquistas fueron: Francisco Vallejo Canto, Alcalde, Unión Republicana; –Marcos León López, teniente de alcalde, Presidente de la Agrupación Socialista; –José Bazán Viruéz, Gestor, Izquierda Republicana; –Manuel Arenas Guerrero, Gestor, Alcalde de lzquierda Republicana; –Melchor Agüera Rojas, Gestor, Unión Republicana; –Andrés García Fernández, Gestor, Agrupación Socialista; –José Arenas Rubiales, Alcalde, Republicano; –Marceliano Ceballos González, Jefe de la guardia civil; –Pedro Jiménez Sanchez Vocal de CNT; –Martín Blanco Pena, Vocal de UGT.
 
JOSÉ SARASA JUAN, maestro REPUBLICANO, CANCELADO en Huesca en 1936 por los franquistas, por «dejarse tutear por los niños»

José Sarasa Juan (Almudévar, 19-III-1912), se había quedado huérfano de padre, Blas Sarasa Sesé, un labrador natural de la localidad pirenaica de Acín que se había casado en Almudévar (Huesca) con Matilde Juan Las. Su progenitora era conocida en la villa como Matilde de Casa Esteban y vivía con su descendiente José, que no obstante, pasaba buena parte del año fuera del pueblo por su condición de maestro de escuela. José Sarasa, como el resto de los estudiantes que llegaron a dedicarse a la docencia, fue discípulo del maestro de la villa, don Andrés, que lograría evadirse del pueblo y refugiarse en Barcelona durante la guerra.

José Ingresó con 16 años de edad en la Escuela Normal de Magisterio de Huesca el 1 de junio de 1928. Concluyó los estudios con nota de aprobado, el 15 de junio de 1931 obteniendo el título de Maestro Elemental de Primera Enseñanza. Estuvo destinado como maestro interino en varios pueblos de la provincia de Huesca. Así, del 23 de noviembre de 1931 al 15 de febrero de 1932 ejerció en la Escuela Mixta de Villarreal de la Canal, pasando después a la Escuela de Niños n.º 2 de Zaidín. El 1 de agosto de 1933 ingresaba en la Caja de Reclutas de Huesca n.º 32. Reincorporado al magisterio, de febrero al 25 de noviembre de 1934 ejerció en una sección de la Escuela Graduada de Niños de Sariñena. El 12 de noviembre de ese año tomó finalmente posesión de la plaza en propiedad de la Escuela Nacional Unitaria de Peralta de Alcofea y allí empezó a dar clases el 26 de noviembre, con 40 alumnos matriculados.

Con las vacaciones de verano de 1936, José Sarasa abandonó Peralta y regresó a su pueblo para ayudar en las faenas del campo a su progenitora viuda. Detenido en su domicilio tras el golpe militar, ingresó en la prisión provincial de Huesca el 25 de julio. Temió lo peor cuando lo arrestaban y entregó a su progenitora el reloj de pulsera como recuerdo y símbolo de cariño. Casi un mes después, el 23 de agosto, aunque no consta en su expediente carcelario la fecha de salida, Sarasa Juan fue cancelado.

El 12 de diciembre de 1936, un informe del jefe de la Sección Administrativa de Primera Enseñanza acusaba a José Sarasa de estar afiliado al sindicato FETE-UGT. Otro informe de la Dirección General de Seguridad de Huesca de la División de Investigación Social 3.ª Brigada Móvil, referente a los maestros de la provincia de Huesca que eran simpatizantes o militantes de los partidos del Frente Popular, le acusaba de ser socialista. En el expediente incoado en su contra el 18 de junio de 1938 por la Comisión Depuradora del Magisterio Provincial de Huesca, el labrador y presidente de la comisión gestora municipal de Peralta de Alcofea, Francisco Alopécico Solana, y el comandante de puesto de la Guardia Civil, Francisco Sánchez Blázquez, referían de forma gratuita de toda suerte de falsedades e infundios:

«… mala sarracena; mal maestro; carecer de celo profesional; competencia mediana; divulgar enseñanzas e ideales inmorales y de la extrema marxista; pertenecer a los partidos extremistas de izquierda y afines al Frente Popular; desarrollar un ambiente de excesivo libertinaje; vida familiar inmoral; no tener ninguna creencia religiosa; leer revistas prono y «El Escolar»; no tener disciplina, ni respeto por él mismo, al dejarse tutear por los niños; ser individuo desaprensivo y libertino con exceso de juerguista; ausentarse con bastante frecuencia del pueblo; reflejar un partidismo por la vida alegre, siendo el gasto superior a la posición social que tenía y hacer alarde en público de tener enfermedades venéreas.

El 1 de agosto de 1938, según consta en su expediente de Educación, por acuerdo del gobernador civil se confirmó la suspensión de empleo y sueldo, «por ser afiliado de la Federación Nacional de Trabajadores de la Enseñanza». Para entonces, José Sarasa ya llevaba 2 años cancelado.
 
CRÍMENES franquistas contra la corporación municipal REPUBLICANA de Ponferrada en 1936

La instalación de la Minero Siderúrgica de Ponferrada, la Fábrica de Cementos Cosmos, y las empresas aledañas surgidas, provocaron la expansión de la clase obrera. Ponferrada era el municipio más grande e influyente de toda la Comarca. En los años 20 se gestó un sindicalismo socialista que se extendió por todo el Bierzo. El Frente Popular obtuvo algo más de la mitad de los votos en las elecciones de febrero de 1936, cuando la población era de 10.785 habitantes. El Gobernador civil de la provincia, Emilio Francés, ordenó la sustitución del Ayuntamiento por una Comisión Gestora. El alcalde de la nueva corporación fue Juan García Arias.

Cuando el 18 de julio ocurrió el golpe facineroso, el Alcalde nombró Delegados de Orden público a personas influyentes de la izquierda local para controlar a los grupos de sindicalistas armados. El 20 de julio comenzaron los tiroteos entre la guardia civil y los mineros, dejando un balance final de 14 heridos entre los guardia civiles y 25 fallecidos entre los resistentes. El día 21, tropas rebeldes procedentes de Galicia entraron en Ponferrada, lo que provocó la huida de los mineros. Comenzó la represión, las condenas a gloria y las desapariciones forzadas ejercieron de medidas de control de la población. En Ponferrada los franquistas cometieron más de 200 asesinatos extrajudiciales, y provocaron un gran número de desapariciones forzadas, generando un gran número de fosas comunes en el territorio. Los sublevados ejecutaron a las siguientes personas de la la corporación municipal Republicana:

Juan García Arias, alcalde REPUBLICANO de Ponferrada, cancelado en 1936 como se describe AQUÍ.

Ricardo González García, natural de Sisterna (Oviedo), 28 años, casado, agente comercial, afiliado a Izquierda Republicana. Detenido el día 21, cuando los militares dominaron la ciudad y trasladado a la cárcel provincial de León. Hubo testigos que demostraron la nula participación de Ricardo en los enfrentamientos armados en la ciudad. El 26 de agosto de 1936 fue sometido a consejo de guerra y condenado a gloria bajo el delito de Traición. Fue cancelado en el Campo de tiro de Puente Castro a las 6 de la mañana del 2 de septiembre de 1936, junto con otros tres vecinos más de Ponferrada, el médico y también concejal del Ayuntamiento Carlos Garzón Merayo, el concejal Francisco Sánchez Rodríguez, y Francisco Fernández Escudero.

Arturo Pita Pérez, natural de Ponferrada, donde nació en 1907. Casado con descendientes. Era electricista y era presidente del Sindicato de Profesiones y Oficios Varios del Bierzo de UGT. En 1934 estuvo sometido a 2 procedimientos judiciales derivados de su acción sindical y política. Fue elegido Síndico de la Comisión Gestora el 18 de abril de 1936. El día 21 fue herido en la calle, siendo detenido por la guardia civil. Trasladado a León, fue juzgado por la vía rápida, condenado a gloria y cancelado junto al Alcalde de la ciudad y el Teniente de Asalto Alejandro García Menéndez en el campo de tiro de Puente Castro al amanecer del 30 de julio.

Francisco Sánchez Rodríguez, nacido en 1901 en Valencia do Sil. Casado, industrial, afiliado a Unión republicana. Fue concejal del Ayuntamiento de Ponferrada en 1931, primer Teniente de Alcalde en 1932, volvió a ser nombrado en abril de 1936 para la Comisión Gestora designada por el Frente Popular. Cuando estalló el golpe, se refugió en su domicilio junto a su mujer e descendientes, pero el 21 de julio huyó a Toral de Merayo donde fue detenido por la guardia civil. En agosto, fue enviado a León, sometido a consejo de guerra acusado de alta Traición, condenado a gloria, y cancelado como se refiere más arriba.

Carlos Garzón Merayo. Nació en Madrid en 897, vecino de Ponferrada desde los años 20, era uno de los médicos de la ciudad, y dirigente principal de Izquierda Republicana. Había sido una persona activa en la política municipal desde hacía tiempo. En 1931 formó parte de la 2ª corporación municipal Republicana, miembro de la Comisión Gestora y primer Alcalde en abril de 1936 aunque dimitió por enfermedad, continuó como concejal. Los rebeldes le detuvieron por sus ideas políticas. Fue trasladado a León, acusado de traición a la Patria, sometido a Consejo de guerra y cancelado como se refiere anteriormente.
 
TERROR franquista contra los REPUBLICANOS de Soria durante la guerra de España. Parte 1: La REPRESIÓN

En Soria no hubo guerra. Los Republicanos sorianos, desarmados e inermes, nada pudieron hacer para oponerse a la sublevación. Fueron exterminados casi 600 Republicanos aceptando estoicamente su imprevisible destino. La represión en Soria fue sistemática y fríamente calculada. Casi todos los cancelados pasaron antes por las cárceles de Soria, Agreda, Almazán, El Burgo de Osma, Berlanga, etc., y de ellas no pudieron ser extraídos por incontrolados: Las órdenes de ejecución salían de los centros de poder.

El 22 de julio todo cambió súbitamente y empezó a correr la sangre de inocentes Republicanos, que mantuvieron una actitud digna, de rechazo y de repulsa, hacia la represión. Para quienes no se subieron al carro del vencedor se impuso deliberadamente el miedo, la crueldad, el terror el repruebo, buscando el aplastamiento de la clase obrera y el aniquilamiento de toda oposición a la sublevación y al régimen facineroso. Dentro de la clase trabajadora, los ferroviarios y los maestros fueron el blanco preferido. Aunque las cárceles se llenaban, iban quedando huecos para otros infortunados a medida que se sucedían los fusilamientos. Agosto fue el mes más duro de la Guerra Civil en Soria, aunque los fusilamientos continuaron hasta las navidades. Luego vendrían las sacas de los prisioneros de Sigüenza.

Los responsables de la represión eran las ‘fuerzas vivas”: propietarios, profesiones liberales y comerciantes, algunos se enriquecieron rápidamente con negocios fáciles y manejos de influencias. Aunque todos habían pasado por escuelas de “pago” y ninguno había padecido hambre o sufrido persecuciones, tuvieron una influencia determinante en la represión. Ignoraron la piedad, pudo más el fanatismo y el repruebo, no consideraron que los condenados “a dedo”, no eran personas violentas ni hablan cometido delito alguno. El gobernador civil de Soria, de triste recuerdo, Enrique Casado, fue el máximo responsable de la represión, junto a su comité de asesores, Saturnino Ridruejo, Alfonso de Velasco, un registrador de la propiedad llamado Quiroga, un ingeniero de montes apellidado Monzón, Marrón, el director del banco Hispano y un tal Martínez.

El exterminio de Sindicalistas, Socialistas, Republicanos y simplemente liberales, fue masivo. Por no ir a misa o leer periódicos republicanos de izquierda, o estar enemistados con el cacique de turno. En muchos pueblos, la intervención o pasividad del cura fue determinante. Algunas jóvenes, Soledad Pesquera, con 16 años, la señorita Hernández (su hermano Víctor estaba en la cárcel) y 2 peluqueras, desde entonces conocidas como “las Pelonas”, fueron rapadas al cero y obligadas a presentarse diariamente en el Gobierno Civil, siendo objeto de mofa y escarnio durante el trayecto por los patriotas cristianos. También se usó el aceite de ricino en numerosas ocasiones. Los familiares de los cancelados tenían prohibido vestir luto.

Cuando los familiares de los presos iban a visitarles a la cárcel se encontraban a veces con una angustiosa sorpresa: Su esposo, descendiente o hermano, ha sido “trasladado”, sin añadir ningún dato más. La noticia escueta del “traslado” significaba la confirmación de la ejecución del preso. Por el Collado de Soria pasaba con frecuencia una camioneta llamada “la Cordera” camino de la cárcel o de regreso cargada de presos para acabar. Llevaba como adorno un corderito en el tapón del radiador, y en los laterales sendas calaveras pintadas.

Se fusilaba en cualquier sitio, al borde de las carreteras preferentemente y cerca de algún pueblo, avisando después, aunque no siempre, a los vecinos para que los enterraran. Más de una vez se dijo: “y si no los enterráis, mejor; que se los coman los perros”. Hubo lugares en los que los fusilamientos fueron constantes y repetidos. Así en Soria, la Venta de Valcorba y sus alrededores, los llanos de Chavaler, el cementerio de Las Casas y el cementerio de la capital. En la Venta de Valcorba, los sepultureros, algún alguacil y un bombero se encontraron a 9 personas con las cabezas machacadas.

En la provincia, fueron lugares predilectos para los fusilamientos, la Cuesta del Temeroso, el llamado llano de la gloria de Bayubas de Abajo y un lugar cerca de Calatañazor. donde en solo día fueron cancelados alrededor de una docena de personas. El lugar que bate el récord fueron las “Matas de Lubia”, donde entre sorianos y prisioneros de Sigüenza, descansan varios cientos de personas, entre ellas algunas mujeres. “Hoy hemos toreado 32 becerros y una novilla”, dijo un bárbaro, a la puerta del Casino de la Amistad.

Tras la victoria facineroso, siguió una represión inmisericorde, fría, calculada, sistemática. Según José Miguel Naveros, entre abril de 1.939 y 1.945 perecieron más de 200.000 Republicanos Españoles, víctimas de los consejos de guerra y de los campos de concentración, sin contar los muchos miles que fueron ejecutados sin juicio.
 
La dignidad del maestro LIBERTARIO, FRANCISCO PORTALES SIRGADO, ASESINADO de una caricia por incivil franquistas en Valladolid en 1941

María Luisa pudo por fin encontrar los restos de su bisabuelo 82 años después del golpe rebelde facineroso. Llevaba más de un año dando palos de ciego, preguntando en puertas equivocadas, rastreando en archivos de media España y persiguiendo rastros incompletos: «En mayo de 2017, visitando el cementerio de Zahínos, municipio de la provincia de Badajoz, vi la lápida de mi bisabuela, Luisa, pero no estaba la de él. Pregunté y me dijeron que lo habían apiolado después de la Guerra, cuando iba en una cuerda de presos en Guadalajara. Pero otros me decían que murió en Valladolid. Y comencé a buscar».

El bisabuelo Francisco no era un hombre que pasara desapercibido. Nacido el 10 de mayo de 1871 en Zahínos, había recibido de sus padres la vocación por la enseñanza, que comenzó a ejercer como interino en la escuela de su pueblo, pero también el compromiso político. Como recuerda el Grupo de Memoria Histórica de la CNT de Valladolid, que ha reconstruido su biografía, fue elegido concejal en 1902 y 1906 y ejerció la Alcaldía en dos ocasiones, en 1909 y entre enero de 1910 y diciembre de 1911. También tuvo tiempo de participar en la creación de la Sociedad Civil ‘El Pogre’, fundada en 1902, y de ejercer la vicepresidencia en su junta directiva.

Padre de 14 descendientes –no todos llegarían a la edad adulta–, les inculcó sus ideales pogre y libertarios al tiempo que ejercía la docencia como maestro nacional en Santas Martas (León), Sesnández de Tábara (Zamora) y, finalmente, en Guadalajara, donde le sorprendió el estallido de la Guerra Civil. Una de sus hijas, Suceso Portales Casamar, afiliada a la CNT desde 1934, participó en la fundación de Mujeres Libres. Francisco se afilió al sindicato único de enseñanza de CNT a finales de julio de 1936 y a la FAI en octubre de 1938, en plena contienda, y participó al lado de las autoridades republicanas hasta la definitiva caída de Guadalajara, el 28 de marzo de 1939, en manos de las tropas franquistas.

Por eso no pudo escapar. Desde la prisión de Brihuega fue conducido a la de la capital guadalajareña. Sometido, en mayo de 1940, a un implacable Consejo de Guerra, argumentos como haberle visto con un gorro anarquista fueron suficientes para condenarle a 20 años y un día de prisión por el delito de «auxilio a la rebelión». Un mes más tarde, el Ministerio de Educación ratificaba su separación definitiva de la profesión. Al menos le conmutaron la pena por la de 12 años y un día. El 10 de marzo de 1941 se ordenó su traslado a la colonia penitenciaria de la Isla de San Simón, frente a la ría de Vigo, junto a otros 5 presos.

Pero en la prisión vallisoletana donde ingresó como preso en tránsito, varios guardias le propinaron una brutal caricia por enseñar a leer a otros presos. Era el 18 de marzo de 1941. Falleció ese mismo día a las 3 de la madrugada. Sus restos fueron depositados en la fosa de los pobres del cementerio municipal de El Carmen. Y a continuación, el silencio y el silencio. Su bisnieta, María Luisa Hernández Portales, vino a Valladolid con un ramo de flores y una doble petición para el Ayuntamiento: exhumar sus restos para darles una sepultura digna y colocar una placa conmemorativa en la antigua Cárcel Nueva en homenaje a las víctimas del Franquismo.

Una demanda interpuesta ante el Juzgado de Instrucción solicitando la exhumación de los restos de su bisabuelo fue sobreseída y archivada. Lejos de arredrarse, María Luisa sigue fiel a su cometido y está siendo apoyada por el Grupo de Memoria Histórica de la CNT vallisoletana, aprovechando las actuaciones que el consistorio vallisoletano, por medio de la ARMH, está realizando en el cementerio de El Carmen. María Luisa ha recurrido también a la justicia argentina. Dice que no se rendirá, que removerá lo que sea necesario para restañar la dignidad herida de su bisabuelo, el maestro libertario.
 
JUAN ANTONIO GAYA TOVAR, médico, REPUBLICANO, asesinado por delincuentes franquistas en Soria en 1936: La FOSA de los ILUSTRES

Juan Antonio Gaya Tovar nació en Tardelcuende (Soria) en 1876, pertenecía a la burguesía ilustrada. Ejerció como médico rural en la provincia de Soria, y a partir de 1920 en la capital donde se trasladó con sus descendientes Benito, Juan Antonio y Amparo. Allí fue también fue profesor de gimnasia del Instituto de enseñanza secundaria, presidente del Colegio de Médicos y cofundador del diario La Voz de Soria. Fue concejal en el ayuntamiento de Soria durante la década de 1920. Miembro del Partido Republicano Radical Socialista y después de Unión Republicana, y compromisario para la elección de Presidente de la República en abril de 1936.

Su formación humanística y su inquietud intelectual, le llevaron a interesarse por los problemas de la sociedad española desinteresadamente. Su sentido de la ética y de la justicia no estaban conformes con una situación social de carácter regresivo, sentía las exigencias de actualizar las estructuras socio-económicas y culturales estancadas desde hacía decenas de años. Gaya no era un revolucionario, sino un Republicano reformista que creía en avanzar por cauces legales, respetando los intereses legítimos, para conseguir una España más justa, más pogre, más solidaria.

Con el golpe facineroso de julio de 1936, los requetés tomaron Soria el 21 por la tarde. El gobernador Alvajar y el fruta Artigas huyeron a Madrid. Gaya permaneció hasta el último momento al lado de las instituciones Republicanas. Asistió a la última reunión en el Gobierno Civil, ya prácticamente perdida la última oportunidad de resistir, con el corazón atenazado por el dolor de ver cómo una obra positiva y una esperanza cierta de regeneración iban a desaparecer por la sinrazón de la fuerza. El teniente coronel de la guardia civil Ignacio Muga controlaba la plaza. El 22 de julio de 1936 el doctor Gaya fue reclamado para atender a un herido, fue delatado, detenido y trasladado al Cuartel de Santa Clara, y el 1 de agosto a la prisión provincial.

Al tiempo irrumpieron un grupo de requetés gritando ¡Viva Cristo Rey! en el domicilio del doctor Gaya, donde se encontraba su esposa, un descendiente paralítico y su hija Amparo, joven estudiante de bachillerato. Registraron violentamente el domicilio, arrojaron muebles a la calle, destrozaron otros, insultaron groseramente al joven incapacitado y a las 2 mujeres. Sus vecinos, el profesor de francés Alfredo Gómez y su esposa, profesora de Magisterio, doña Manolita Asenjo, religiosos y derechistas, pidieron inútilmente de rodillas a los facinerosos que cesaran los destrozos, jurando que la familia avasallada era digna del mayor respeto.

Aunque fue liberado provisionalmente, un día después, la noche del 16 de agosto de 1936 fue de nuevo arrestado. En el violento zarandeo al doctor se le cayeron las gafas. Al reclamarlas, quien fuera alumno suyo en el instituto le espetó: «Sepa, profesor, que a donde va no las necesita». Gaya rebuscó en su bolsillo un documento que le exoneraba de responsabilidades. De nada le sirvió mostrarlo. De madrugada los camisas azules lo subieron junto a otros detenidos a una camioneta que rápidamente los dejó en las tapias del cementerio del Espino. Allí Juan Antonio Gaya fue cancelado sin juicio previo.

Junto a Gaya fueron asesinados Aurelio Bourgeal Vázquez, 64 años, casado y con 4 descendientes, jefe de Telégrafos, Republicano no adscrito a ningún partido. Anastasio Vitoria García, 53 años, casado y con 3 descendientes, alcalde de Ágreda, conocido abogado, pertenecía a Unión Republicana. Manuel Blanco Sampedro, 29 años, casado y padre de los artistas Reden y Ulises Blanco; fotógrafo y director del periódico anarquista ‘Trabajo’. Militaba en la CNT. Jesús Chicote de Pablo, 31 años, practicante, vicepresidente del PSOE, vocal de la Junta de la Casa del Pueblo; presidente de la Agrupación de Oficios Varios de UGT. Nicasio Nájera Blanco, ferroviario de 28 años y Joaquín Ranz Borjad, delegado de hacienda de 41 años. Los cuerpos de todos ellos fueron arrojados a la “FOSA común de LOS ILUSTRES”. En ella siguen, sin exhumar, sin recibir digna sepultura.

Después de asesinado, en 1937 los franquistas declararon a Gaya incurso de responsabilidades políticas. Los bienes de su familia fueron embargados y se le impuso una multa de 7000 pesetas, cuyo abono se realizó malvendiendo instrumental médico y alhajas familiares. Juan Antonio Gaya Tovar, un hombre machadianamente bueno, era padre del historiador y escritor, el ilustre Juan Antonio Gaya Nuño, autor del mejor libro escrito sobre Soria y todavía no superado, y del lingüista Benito Gaya Nuño.
 
MANUEL ALONSO ZAPATA, maestro ejemplar, defensor de la ESCUELA REPUBLICANA, los franquistas le ASESINARON en ÁVILA en 1936

Manuel Alonso Zapata nació en Yegen (Granada) en 1893. Estudió magisterio en la Escuela Normal de Granada. Entre 1914 y 1918 ejerció de maestro en pueblos de la provincia, Bubión, Sorvilán, trasladándose posteriormente a Madrid al Grupo Escolar “Bailén”. Fue becado en 2 ocasiones por la Junta de Ampliación de Estudios: En 1921, para visitar durante 2 meses establecimientos escolares de Francia, Bélgica y Suiza y en 1925, para estudiar las “Escuelas Nuevas” de Alemania, Francia, Suiza y Austria y asistir al III Congreso Internacional de estas escuelas celebrado en Heidelberg y al curso de vacaciones del Instituto J.J. Rousseau que tuvo lugar en Ginebra en el mes de agosto del mismo año.

Con un grupo de maestros participó en la realización de la experiencia pedagógica del Grupo Escolar Cervantes, dirigida por don Ángel Llorca, que tenía la misión de llevar a la Escuela Pública la línea de la Institución Libre de Enseñanza y todo el movimiento de la Escuela Nueva. En 1926 ganó las oposiciones como director del Grupo Escolar “Menéndez Pelayo” y posteriormente del “Montesinos” en 1932. En 1933 obtuvo plaza en las oposiciones de Direcciones de Grupos Escolares y fue nombrado director del Grupo Escolar Nicolás Salmerón de Madrid. En 1930 publicó el libro La escuela unitaria, conocía muy bien la problemática de la escuela y del maestro rural y luchó toda su vida desde la política y el Sindicato FETE–UGT por su mejora.

En 1920 se inició en la guasonería con el nombre simbólico de “Boabdil” perteneciendo a las logias “Primero de Mayo” e “Ibérica nº 7” de Madrid. Ingresó en la AS de Madrid al poco de llegar a esta ciudad; en 1919 participó en la fundación de la Asociación General de Maestros de la UGT, a la cual representó en el XVI Congreso de la UGT celebrado en 1928. Cuando en 1931 se creó la FETE representó a ésta en el Comité Nacional de la UGT entre 1932 y 1934. Fue vocal de la Comisión Ejecutiva de la UGT de febrero a octubre de 1932 y acudió a la Conferencia Internacional de Trabajo de 1932 como asesor técnico de la delegación obrera que encabezó Francisco Largo Caballero. Elegido fruta por Madrid-provincia en las elecciones generales de 1933, formó parte de las Comisiones de Presupuestos y de la de Examen de Cuentas.

Alonso Zapata publicó en enero de 1932 un artículo en El Socialista para defender el laicismo en las escuelas ante la constatación de la reacción de los que intentaban impedir la aplicación de las reformas legales en este sentido. Zapata se hacía eco de las denuncias de maestros nacionales e inspectores presentadas a la Secretaría de la FETE porque en sus centros había quiénes intentaban impedir que se cumpliese la ley que establecía el laicismo en la Escuela. Zapata denunciaba que “..era lamentable que en el pasado estos defensores de la religión nada habían hecho por construir una educación adecuada en España. La República había heredado una Escuela pobre y triste..”. Citando a Rodolfo Llopis y a Fernando de los Ríos, compañeros y máximos responsables de la educación en España en esos momentos, Zapata recordó al ministro de la Gobernación que la Escuela era laica para que lo hiciera saber a quiénes intentaban impedirlo.

El día 16 de julio de 1936 marchó a veranear con su familia a Ávila donde, al producirse la sublevación militar, fue encarcelado el día 23 de julio y cancelado el 5 de agosto de 1936 junto al cementerio de Ávila.
 
Madrid, 1969. La policía franquista asesinó al estudiante ANTIFASCISTA ENRIQUE RUANO, tras dispararle le arrojaron por la ventana de un 7º piso

Enrique Ruano Casanova nació en Madrid en 1947 era estudiante de Derecho y miembro del grupo antifranquista Frente de Liberación Popular (FLP o Felipe), un movimiento nacido en 1956 como oposición al franquismo y que logró muchos afiliados entre la disidencia estudiantil. El 17 de enero de 1969, Enrique Ruano y su novia Dolores González Ruiz, ambos estudiantes de Derecho, Abilio Villena y José Bailo, cenaban y celebraban una reunión del FLP en un restaurante cercano a la Plaza Castilla. Los 4 estudiantes fueron detenidos, interrogados y torturados en la DGS.

A los 3 días Ruano fue llevado a un edificio de la calle del Príncipe de Vergara, entonces General Mola, de Madrid, para efectuar un registro de la vivienda, y allí cayó por una ventana del 7º piso. El suceso fue presentado oficialmente como un quitarse la vida, el joven se arrojó por la ventana. Se filtró a la prensa un supuesto diario en el que Ruano expresaría suicidas. Manuel Jiménez Quílez, director general de Prensa a las órdenes del Ministro Manuel Fraga Iribarne, movilizó al diario ABC, dirigido entonces por Torcuato Luca de Tena, y encargaron al periodista Alfredo Semprún que preparara un reportaje «definitivo» acerca de las razones del quitarse la vida.

Luca de Tena confesó que Fraga le ordenó publicar anotaciones manipuladas del diario íntimo de Ruano para que pareciese una persona inestable que se había suicidado. Fraga llamó por teléfono al padre de Ruano amenazándola para que dejara de protestar, recordándole que tenía otra hija de la que ocuparse. En febrero de 1969 los 3 policías que le detuvieron, Francisco Luis Colino Hernanz, Celso Galván Abascal y Jesús Simón Cristóbal, de la Brigada Político-Social (BPS) recibieron una “felicitación por los servicios prestados”.

El conjunto del movimiento antifranquista consideró la gloria de Enrique Ruano como un asesinato. Varios intelectuales apoyaron también la tesis del crimen político que fue creciendo ante las contradicciones de la versión oficial que fue variando con el paso de los días. Varios abogados pidieron que se realizara una investigación de los hechos sin conseguirlo.

Inmediatamente el gobierno franquista decretó el estado de excepción en toda España como respuesta a las huelgas de obreros y manifestaciones de estudiantes Durante los 3 meses que duró el estado de excepción,la policía franquista detuvo y puso a disposición del Tribunal de Orden Público a cientos de estudiantes de diferentes universidades de toda España. Había que frenar el movimiento costase lo que costase e infundiendo miedo tenían la batalla ganada. ¿Quién aseguraba a los estudiantes que no iban a correr la misma suerte que Ruano?

El sindicalista José Luis Úriz recuerda que cuando estudiaba ingeniería de telecomunicaciones en Madrid, fue detenido y torturado por el inspector Antonio González Pacheco, Billy el Niño. Mientras golpeaba a Úriz, otro policía que participaba en el interrogatorio le dijo al torturador: «ten cuidado que se te va a ir la mano otra vez y lo vas a cancelar», y Pacheco respondió: «no importa, hacemos como con Ruano, lo tiramos por la ventana y decimos que se quería escapar».

El abogado José María Mohedano afirmó que ahora se sabe que uno de los policías le disparó antes de arrojarle por la ventana del séptimo piso. Posteriormente, serraron el hueso de la clavícula para que no apareciese la bala y falsearon la autopsia. La familia consiguió que el Tribunal Supremo ordenara reabrir el caso en 1994. Después de 27 años, en 1996, fueron encausados los 3 policías. El proceso se complicó por la extraña desaparición de algunas pruebas como un trozo de la clavícula del joven.

La falta de estas pruebas ocasionó que ffnalmente los policías fueran absueltos, aunque con un voto particular de uno de los miembros del Tribunal, que disintió de ese veredicto, la magistrada María José de la Vega Llanes, ponente de la sentencia, que consideró probado que Enrique Ruano murió de un disparo de bala realizado por uno de los 3 policías. Como con decenas de miles de crímenes franquistas, éste también quedó impune.

La hermana de Enrique, Margot Ruano, recuerda que Manuel Fraga Iribarne, es recordado hoy día como ‘padre de la democracia’ e incluso disfruta de un busto que honra su figura en el Senado: “Cada vez que escucho eso de padre de la democracia siento que se produce en mí una especie de esquizofrenia. No puedo entender por qué se hizo esa campaña. Tampoco puedo entender cómo siendo él ministro de Gobernación se ordenó disparar contra los obreros en Vitoria (matanza del 3 de marzo de 1976). Fraga será un gran padre, pero no de la democracia”.
 
franco: datos frente a la demagogia NEGACIONISTA

Los franquistas se quitaron definitivamente la careta y tratan de manipular la realidad para blanquear la dictadura, hay muchos negacionistas de los crímenes del franquismo que actúan con total impunidad. franco dio un golpe de Estado contra un régimen democrático. No hay más. Es falso que lo diera por el asesinato de Alopécico Sotelo, el golpe estaba preparado y la fecha programada meses antes de ese ataque extremista violento.

Era falsa la amenaza comunista. El PCE apenas tenía 3.000 afiliados en 1936, solo 16 fruta en las elecciones de febrero de 1936. La guerra no se inició en el 34, la derecha gobernaba la República en 1934 y siguió haciéndolo hasta que en febrero de 1936 perdió las elecciones. Es falso que hubo pucherazo en las elecciones del 36: La sublevación había empezado a fraguarse mucho antes de esas elecciones. La guerra de franco destruyó el país y llevó a la gloria a 300.000 combatientes y decenas de miles de civiles. Los apoyos internacionales de franco en la contienda fueron Hitler y Mussolini : Tropas italianas facinerosos, asesores militares alemanes y aviones de la Legión Cóndor alemana. En la España “nancy” ondeaba la bandera con la cruz gamada y se veneraba al Führer y a Mussolini.

franco asesinó a 150.000 hombres y mujeres por motivos ideológicos, fue una estrategia premeditada. Mola dictó unas órdenes secretas: «La acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo..aplicando castigos ejemplares..estrangular movimientos de rebeldía o huelga..eliminar los elementos izquierdistas: comunistas, anarquistas, sindicalistas, guasones..esta guerra tiene que terminar con el exterminio de los enemigos de España..derrotarlos para aniquilarlos». franco: «En una guerra civil, es preferible una ocupación sistemática de territorio, acompañada por una limpieza necesaria, a una rápida derrota de los ejércitos enemigos que deje al país infectado de adversarios».

Yagüe: «Al que resista a la cárcel o al paredón. Nosotros nos hemos propuesto redimiros queráis o no queráis. No os necesitamos para nada; elecciones, no volverá a haber jamás, vamos a imponer nuestra civilización por las buenas, por las malas». Queipo de Llano: «Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a las mujeres de los rojos fistros lo que son hombres y no milicianos […]. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen».

En las regiones en que triunfó inmediatamente el golpe de Estado y, por tanto, ni hubo guerra ni víctimas de derechas, la represión fue igual o más brutal que en las zonas que caerían meses o años más tarde en manos franquistas. Canarias: Entre 2.600 y 3.000 asesinados. Navarra: 3.500 asesinados. Rioja: 2.000 asesinados, Baleares: casi 3.000 asesinados. En Galicia 4.700 republicanos asesinados (3.233 “paseados” y 1.466 ejecutados). En Andalucía 50.000 crímenes facinerosos. En Castilla-León más de 16.000. En Zaragoza 3.500.cancelados., etc, etc

Los generales sublevados utilizaron a las tropas ingenieros para sembrar el terror y la gloria. Periodistas internacionales constataron en sus crónicas cómo las “tropas sarracena” les ofrecían “orejas de comunistas” como souvenir. franco perdonaba a los “segarro” que practicaban abusa alegando que había que tener en cuenta «la psicología del Indígena Ingenieros en campaña».

franco provocó el exilio de 250.000 españoles y encerró a más de un millón de hombres y mujeres en cárceles y campos de concentración. Montó un régimen facineroso que apoyó a Alemania y a Italia en la II Guerra Mundial en la que quiso entrar: «España intervendrá al lado de las Potencias del Eje contra Inglaterra, una vez que la hayan provisto de la ayuda militar necesaria para su preparación militar, en el momento en que se fije de común acuerdo por las tres potencias».

franco y Serrano Suñer, pactaron con Hitler la deportación a campos de concentración nancy de miles de españoles y españolas. 7.500 de ellos acabarían pereciendo en lugares como Mauthausen, Buchenwald, Dachau, Auschwitz o Ravensbrück. franco rechazó la oferta de Hitler de repatriar a “sus judíos” antes de poner en marcha la “Solución final” , provocando que al menos 40.000 hombres, mujeres y niños de origen sefardí acabaran en las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau. franco envió a 50.000 hombres a combatir con el Ejército […]. franco solo maquilló su fascismo cuando Hitler empezó a perder batallas en Europa y temió que el Führer le arrastrara en su caída.

franco secuestró las libertades de los españoles durante 40 años. El psiquiatra intolerante Antonio Vallejo-Nágera, que experimentaba con los prisioneros, desarrolló la teorías del “gen rojo” marxista avalando los secuestros de al menos 30.960 bebés, a familias republicanas, robos que se hicieron después por motivos económicos.

franco condenó a cientos de Republicanas españolas a las cárceles; las mujeres eran siervas de sus padres, maridos e descendientes como decía la líder falangista Pilar Primo de Rivera: «Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles, nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho..la única misión asignada a la mujer en las tareas de la Patria es el hogar».

franco asesinó la inteligencia, tal y como anunció Millán Astray, eliminando a intelectuales de talla internacional como Miguel Hernández o Federico García Lorca. Exterminó a centenares de maestros de escuela. Realizó quemas de libros siguiendo la doctrina del rector franquista de la Universidad de Zaragoza: «el fuego purificador es la medida radical contra la materialidad del libro».

franco fue un corrupto, creó un régimen en el que imperó la corrupción desde arriba hasta abajo. Su fortuna, poco después de acabar la guerra, ya alcanzaba los centenares de millones de euros. Montó un emporio empresarial, gracias a su infinito poder político, que hoy siguen controlando sus herederos.

franco siempre mató y reprimió, el día de su gloria quedaban miles de presos políticos en sus cárceles. Los últimos fusilamientos fueron en septiembre de 1975, solo 2 meses antes de morir el dictador, que hizo oídos sordos a las peticiones de clemencia que llegaron desde Estados Unidos, Europa y el mismísimo Vaticano.
 
La maestra CARMEN HOMBRE PONZOA y su marido JUAN MÁXIMO, REPUBLICANOS, ASESINADOS por franquistas en Jerez en 1936-37

Carmen Hombre Ponzoa nació en San Fernando, Cádiz, en 1903. Era maestra, sindicalista afiliada a la UGT, de confesión protestante. Su familia poseía un estanco en San Fernando. Llevó a cabo su docencia en “El Madroño”, en Arcos de la Frontera, hasta que se incorporó en 1931 a la Escuela unitaria número 5 de Jerez de la Frontera, conocida como colegio del parque del Retiro. Su marido, Juan Máximo, era gaditano, nacido en 1898, llegado desde El Puerto de Santa María, se ganaba la vida como tipógrafo, también era maestro de la FETE. Ambos llevaban a cabo una importante actividad política en su condición de socialistas y republicanos, adscritos al Socorro Rojo Internacional, por lo que estaban “muy señalados”.

En los meses posteriores al Golpe, ambos fueron destituidos de sus puestos por los rebeldes franquistas. Carmen era vocal de la junta directiva de la Colonia Escolar jerezana. Tras ser apresados, sus bienes les fueron incautaron, entre ellos el estanco que regentaban. Carmen fue recluida en la cárcel de la plaza de Belén donde padeció vejaciones, abusa, tortura.

Cuando llegó el momento del disparo seco de los fusiles, Carmen estaba embarazada de 8 meses. Fue cancelada en un frío enero de hace 82 años. En el informe de la dirección general de seguridad se acusó al matrimonio de “actividades marxistas o rebeldes…se la presentó como una comunista que difundía “las doctrinas disolventes que inculcaba a las niñas a las que instruía… participaba como militante del Frente Popular, presidiendo mítines de mujeres a las que inculcó la idea de la revolución social y el proletariado, dando vivas a esta revolución y poniendo el puño cerrado”. Su marido Juan Máximo fue asimismo brutalmente torturado antes de ser cancelado un mes antes, en Jerez.

El segundo asesinato fue el olvido. Como si la tierra se tragara sus vidas y sus historias para siempre. La condena a las cunetas y el silencio impuesto a la familia para no hablar ni recordar nada de aquel pavor. Pero sí existieron. Carmen Máximo, 51 años, su nieta, es hija del único descendiente del matrimonio que logró salir con vida, “gracias a una monja que lo metió en una cajita para que pareciera que estaba perecid y entregárselo a una prima hermana de mi abuela”. Carmen lo supo casi todo hace ahora 10 años y empezó a “escarbar”, construyendo el relato sordo de la memoria de sus abuelos, contra el muro del silencio, las contradicciones, las huellas pérdidas… Ya nada es lo mismo. Nada de reabrir heridas, sino lograr que cicatricen.

Carmen ha denunciado ante la Justicia argentina el asesinato del matrimonio gaditano, indignada por los retrocesos en materia de memoria histórica en España con la ola ultraderechista: “..En Jerez ni siquiera hubo levantamiento en armas tras el Golpe..los golpistas hicieron una limpieza sistemática del movimiento obrero en la ciudad, sin consideración y con ensañamiento..mis abuelos eran buenas personas..es tremendo que haya quien no entienda que estos asesinatos merecen justicia..¿Pero qué viejas heridas si todos los aparatos del Estado están llenos de franquistas, de los vencedores? Sin evaluar el pasado e interpretar el presente es imposible avanzar hacia el futuro. Esto no es solo una cuestión familiar, que lo es, ni es por venganza, es por una cuestión de justicia..”.

El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera convoca anualmente los Premios Carmen Hombre Ponzoa a la labor educativa. Carmen Hombre Ponzoa tiene una calle en Jerez.
 
Indignados por las checas durante la guerra y justificadores de más de 100.000 perecid en tiempos de paz.
 
Los FUSILAMIENTOS de REPUBLICANOS de Ateca (Zaragoza) por rebeldes franquistas en el barranco de la Bartolina en 1936

Ateca (Zaragoza) fue tomada en Julio de 1936, por tropas insurrectas, guardia civil y falangistas. Hubo numerosas detenciones de Republicanos que acabaron retenidas en el ayuntamiento. El 18 de agosto de 1936 la población de Ateca fue congregada en la plaza para hacer un “acto de sumisión a la patria y a los representantes legales”. Los discursos de los franquistas no presagiaban nada bueno. La soflama del párroco Mosén Benigno insistía en separar “la mala hierba de la simiente”.

Muchos asistentes suplicaron entre lágrimas que no los ejecutaran. La sensación era de fatalidad, rayana en el pánico generalizado. Los detenidos fueron introducidos en camiones, y los rebeldes informaron que iban a ser conducidos a un acto propagandístico en Calatayud. Con ese pretexto obligaron también a gran número de los concentrados en la plaza a subir a otros camiones. Los escasos 15 km que hay hasta Calatayud se vivieron con gran angustia. Se respiraba una tensión irrespirable. Todos creían que el “paseo” acabaría en un fusilamiento general.

Por fin la mayoría de los camiones llegó a la Plaza del Fuerte de Calatayud. Los últimos camiones, entre los que se encontraba el de los detenidos, se retrat intencionadamente. Algunos pudieron ver que, una vez pasado Terrer, giraron a la izquierda internándose en el barranco de la Bartolina. Allí fueron cancelados 13 atecanos afiliados a Izquierda Republicana, al PSOE, la UGT, las Juventudes Socialistas y a la CNT. La guardia civil los describirá más tarde en sus informes como “agitadores y extremistas peligrosos” y “contrarios al movimiento patriótico nacional”. También les acusará de haber proferido gritos de desafección y levantar el puño en alto cuando a principios del mes los reclutas de Ateca fueron despedidos en la estación de ferrocarril para incorporarse a sus destinos en el servicio militar. Descendientes muchos de ellos de atecanos de izquierdas, sus padres intentaron evitar que fueran a engrosar el ejército que se había rebelado contra la República.

Los atecanos que llegaron a Calatayud fueron obligados a presenciar, como en tiempos que creían pasados, una ejecución pública. En medio de la plaza se había levantado un patíbulo. A un lado, formados militarmente, los soldados, falangistas y requetés. Al otro, no menos de 2.000 civiles de Calatayud y de otros pueblos de la comarca. Por un papel tirado en el suelo se enteran de que el que va a ser ajusticiado es Francisco Bueno Herrero, el Estirao, conocido socialista bilbilitano al que apresaron días antes en Sediles. El papel es una de las muchas octavillas repartidas para convocar a los bilbilitanos a la ejecución.

Una descarga cerrada de los fusiles del pelotón abatió al dirigente socialista. La sentencia se ha cumplido. Tras la ejecución, a ritmo de marchas militares, los vecinos de Ateca fueron obligados a desfilar por delante del reo, como espectáculo y escarmiento popular. También desfilaron centenares de señoritas de Ateca y varones que, en manifestación, habían venido a Calatayud. Las ovaciones al Ejército, los vivas a España y mueras a los traidores fueron enormes.

Después del desfile los vecinos de Ateca comprobaron pavor que el camión que transportaba a sus paisanos detenidos llegaba vacío. El viaje de retorno a Ateca se hizo en medio del silencio y el desconcierto. Nadie alberga dudas sobre cuál ha sido su destino. Al llegar, algunos se acercan a cumplir el penoso deber de informar a sus familias. Más tarde se supo que uno de los cancelados en el barranco de la Bartolina, el primer teniente de alcalde y vicepresidente de la UGT de Ateca, Antonio Alvaro, había conseguido arrastrarse malherido hasta la carretera y pedir ayuda en una casa. Nadie le auxilió, por miedo a las represalias. Tras 12 horas de agonía en soledad, un tiro de “gracia” a bocajarro acabó con su sufrimiento. Tenía 43 años. A día de hoy se ignora qué hicieron con sus restos.

La macabra historia era contada siempre en voz baja en las casas. El barranco de la Bartolina se fue convirtiendo en el mayor y el más activo cementerio de la comarca de Calatayud. Jamás se sabrá cuántos Republicanos de Ateca y de los restantes pueblos de la comarca hay enterrados en él, fueron innumerables los detenidos en cada población que jamás volvieron a sus casas. En Ateca se realizaron varias “acciones de limpieza” más, como el fusilamiento del alcalde, Agustín Ayerbe, el 29 de octubre. Tenía todos los números para ser asesinado pues había incomodado a muchos que no veían con buenos ojos su afán por deshacer las injusticias y llevar a cabo sus ideales republicanos y socialistas. Los últimos fusilamientos parece que se realizaron en el mes de noviembre.

Algunos pudieron huir, como Enrique Bendicho, alcalde de Ateca durante el primer bienio republicano tuvo que huir, posiblemente el 19 de julio de 1936, pero terminó en un campo de concentración francés, país donde falleció. El asesinato de su descendiente por los facinerosos fue su venganza por no haber encontrado al padre, algo de lo más habitual en aquel verano del 36 del “terror caliente”.
 
No pretendo quitar relevancia a este suceso porque está bien saber cuanto más mejor. Pero el clickbait del artículo para darse más notoriedad llamando niños a "menores" de 17 años en su mayoría.. pues es un poco de risa. Menor no es lo mismo que niño. No es lo mismo una adolescente de 17 años que una niña de 8.

Por otro lado esos "menores" de 17 años en esa época tenían más madurez que la media hoy con 30. Insisto, no se trata de despreciar la gravedad de los hechos, que la tienen, pero si quieren ser serios, que no pongan un titular "276 niños cancelados" y luego entras y ves que los "niños" son casi todos varones de 17, casi edad militar.
 
Te ha molestado este hilo, ¿verdad? La gente joven necesita conocer la historia del comunismo y del socialismo.
La gente joven lo que necesita es dejar atrás el fanatismo. La Guerra Civil fue una guerra cruel, como lo suelen ser las guerras, donde ambos bandos cometieron toda clase de salvajadas. Ya he contado lo que le pasó a un bisabuelo mío, o cómo en mi pueblo desaparecieron unas niñas pequeñas gemelas, y todos sabían lo que había pasado...
 
Apenas hay gente que apoye o se dedique a hacer proselitismo del bando "nacional" y sus barbaridades.

En cambio, del bando "rojo", hay mucha gente a la que su familia ha criado en el repruebo y que tapa sistemáticamente las barbaridades del otro bando. No engañan a nadie. A la que surja una revolución, irán a por la clase trabajadora, a masacrarla si no repiten sus consignas.

Cuando llegaron las represalias, nadie se sentía culpable. Ni los que lo instigaron, ni los que hicieron listas, ni los que levantaron la voz amenazando, ni siquiera los que robaron, abusa o pegaron tiros. Lo hacían por la causa y el fin justifica los medios. La gente joven ha de conocer a los dos bandos, lo que hicieron y que no hubo suerte y no se liquidaron mutuamente. Esa es la verdad y no el blanqueamiento del Terror Rojo, terror que está en sus libros como norma y hoja de ruta y terror que promovió la República permitiendo milicias y armándolas.
 
La noche de los 80. La MATANZA de REPUBLICANOS en Teba (Málaga) por las tropas franquistas en 1937

Teba es un municipio situado en el nordeste de Málaga, en la comarca de Guadalteba. Desde mediados del siglo XIX destacó por la importancia de su movimiento obrero. La desigualdad en la distribución de la tierra hizo que la actividad política y sindical fuera muy activa, especialmente durante la 2ª República. La presencia de la UGT y el PSOE fue relevante desde principios de siglo y durante la República se fue abriendo camino el PCE. Y fue precisamente en la revolución de octubre de 1934 cuando el pueblo alcanzó un gran protagonismo con el intento de asalto del cuartel de la Guardia Civil y la posterior represión, que supuso el procesamiento de más de 100 personas.
En las elecciones de febrero de 1936 los resultados fueron favorables al Frente Popular con el 84% de los votos, el centro y la derecha se quedaron en el 16%. El 20 de septiembre de 1936 entraron las tropas franquistas. Muchos tebeños habían huido, pero cuando cayó Málaga un gran número regresaron a Teba, creyendo la propaganda franquista de que no habría represalias. De entre los que no volvieron a Teba, 7 terminaron colaborando con la Resistencia Francesa y fallecieron en los campos de concentración nancy.
Según llegaban a Teba, gran parte de ellos fueron detenidos. La brutal represión comenzó en septiembre de 1936. Hubo un goteo constante de fusilamientos desde ese momento hasta un año después. El momento más duro de la represión fue en la madrugada del 24 de febrero de 1937, la “Noche de los Ochenta”, cuando fueron canceladas 84 personas en grupos de 10, en las tapias del cementerio. Había 3 mujeres, una de 22 años, embarazada de 7 meses, que fue cancelada por haber portado la bandera republicana un 1º de Mayo. La mayoría de los cancelados no estaban señalados políticamente, ninguno tenía delitos de sangre. Los que habían tenido protagonismo habían huido.
Los vencedores arrojaron a los cancelados, unos encima de otros, a una inmensa fosa de 25 metros de longitud y 2 metros. Posteriormente fueron arrojadas más víctimas. Durante la exhumación de la fosa de Teba, gracias a la intervención de la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica de Antequera y su Comarca, fueron hallados un total de 151 cuerpos, 141 varones, 7 mujeres y 4 indeterminados. Se han hallado numerosos objetos personales, mecheros, monedas, medallas de la Virgen del Rosario patrona de Teba. La mayoría eran campesinos jóvenes, se han identificado documentalmente 140 personas. Los restos de las víctimas descansan ya en un panteón conjunto en el cementerio de Teba. El espacio ha sido declarado Lugar de la Memoria Histórica de Andalucía.
 

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