a mi me parece que también estamos mezclando churras con merinas.
Hay muchos tipos de plata, y no toda va a perder valor en caso de que nos recuperemos económicamente.
Me refiero, por ejemplo, a monedas históricas que estén en buen estado de conservación.
En epoca de crisis el premium numismático disminuye, y sube el de la plata, en épocas de bonanza el premium numismático sube, y baja el de la plata.
Supongo que a eso se refería Tiogilito cuando dijo que el proceso natural de un atesorador de plata es: monedas de 12 euros del bde-> onzas sin premium -> moneda histórica.
Cada tipo de plata tiene ventajas e inconvenientes, y puedes crearte una cartera de monedas que cubran todas las eventualidades, y que te sirvan para no tener que malvender el resto. Algunos ejemplos:
1.- Hiperinflación del malos o madmax: todos los tipos de plata ganan, pero las que más se revalorizarian serían las que te den la plata más barata, solo el metal tendría valor. El premium numismático y el valor facial legal no valdrían un pimiento. Los reyes en este escenario serían los paquillos (sin valor numismático) y las onzas de plata, las monedas históricas pequeñas en mal estado (bajo premium numismático) también serían una buena opción.
2.- Corralito: las monedas del BDE serían las más apreciadas, por ser 100% liquidas. Al no haber liquidez en manos de la gente, la plata pura sin valor facial te serviría para comprar bienes de primera necesidad en el mercado zain, pero te saldría caro.
3.- Recuperación económica sin inflación (bajada de precio de los metales): las monedas históricas con alto premium serían las reinas del mambo ya que la recuperación avivaría el coleccionismo. Las del BdE no perderían valor protegidas por el valor facial, y las onzas de plata perderían algo de valor dependiendo de su premium numismático, por ejemplo los silver eagles no perderían tanto valor como las filármónicas.
Teniendo todo esto en cuenta, es facil prepararse una cartera de monedas de plata que te permita cubrirte frente a todas las eventualidades, sin verte obligado a vender ninguna moneda en el momento inoportuno.