Zara: ¿discriminación sexual o lógica de mercado?
¿Está Zara discriminando a los hombres en sus contrataciones? Una corriente de análisis sostiene que la cadena de Inditex ha excluido sistemáticamente a los varones durante décadas, salvo excepciones recientes en tiendas de Madrid. En provincias, apuntan, la plantilla sigue siendo casi exclusivamente femenina, incluso en refuerzos de rebajas. Sin embargo, otro sector argumenta que se trata de una cuestión de producto: la ropa de Zara se dirige mayoritariamente a mujeres, y quienes se presentan a las ofertas son abrumadoramente mujeres.
El debate se enciende cuando se comparan cadenas como Stradivarius o Álvaro Moreno, donde la segmentación es aún más clara. La ironía alcanza cotas absurdas cuando algunos clientes relatan cómo les asignan automáticamente una bebida en un bar basándose en su género, lo que ilustra la permeabilidad de estos sesgos en la vida cotidiana. Al final, la pregunta persiste: si la oferta laboral refleja la demanda del producto, ¿dónde está la discriminación? O, como apuntan los más escépticos, en una sociedad que presume de igualdad, Zara parece haber encontrado la fórmula para esquivar cualquier reproche.