Pues yo no consigo que me caiga mal esta persona, qué quieren que les diga. Con la vida que ha tenido es normal que se sienta justificada para ir por ahí sin cortarse y reírse de todo y de todos, empezando por ella misma, y ganar unos eurillos por el camino. Le devuelve al feminismo un espejo deformado en el que puede reconocerse: a las jóvenes que sueñan con parecerse a Elizabeth Moss del Cuento de la Criada se les aparece en el reflejo una figura antisocial y pintarrajeada que les grita "esto es lo que sois, así es como os ve el resto del mundo y en el fondo como os veis también vosotras". Es el equivalente en mujer a Torbe, por cierto también de Bilbao. Debe ser algo que le echan por allí al agua.