Airbag_307
Año ático 9.221
- Desde
- 20 Jun 2025
- Mensajes
- 6.495
- Fruta
- 1.989
Schindler queda como un perdedor en su tumba. Cuando está debajo de la tierra y su mujer hasta lo perdona, es un empresario triunfador y envidiable, cuando lo vemos hacerse fotos con los dirigentes del 3er Reich lo vemos como un hombre inteligente, cuando lo vemos aprovecharse de las circunstancias cambiantes y atroces, en beneficio propio lo vemos como un astuto hombre de negocios.
Sin embargo cuando lo vemos arruinado en su tumba por salvar una cincuentena de judíos lo vemos como un perdedor. Entonces ¿cuál es la verdad o sarracena de este "asunto"? El astuto hombre de negocios hubiera "plegado la fábrica" y se hubiera marchado con los marcos sin ni siquiera imputación legal por participar en la guerra. Bueno... Como diría un gallego, ¡pero esto no es más que una película!
Los seres humanos tenemos rostros, gemimos... Las caras son de miedo ¿Salvó a los trabajadores "más esenciales" o a quien le decía su gerente que entrase? Decía "tal o cual mujer, ponga, ponga", "tal o cual niño...". No creo yo que de un niño se viera el potencial de trabajo, o que el de una mujer fuera mejor que el de un hombre.
La sarracena de este cuento es que queda en la retina del espectador que "el trabajador esencial" es el que sobrevive, y eso no es ninguna broma. Y ni siquiera esa es "la realidad" que cita el personaje de Amon Goethe cuando en "La lista de Schindler" ordena disparar, precisamente "a la lista", que es más esencial, cuando como se dice en una de sus novelas (en un libro de filosofía) "un hombre inteligente hace el trabajo de 1.000 hombres sentado".
Así que esa es la sarracena "no vales por lo que vales sino (esto tiene que ser una broma...) por lo bien que le caes a la gente".
La arquitecto valía por 50 hombres, se hubiera hecho el barracón y se hubiera caído y lo hubieran tenido que volver a hacer 50 hombres, sin embargo por la inteligencia de la arquitecto impidió que lo hicieran mal y se cayese; pero le cae mal al comandante y ordena dispararle "bajo mi responsabilidad..." "sí, sí, ahora mismo...".
Si hubiera ido con la gorra entre las manos "señor comandante, es que..." Pero no, fue con soberbia y al final acaba deshaciendo la nieve.
Sin embargo cuando lo vemos arruinado en su tumba por salvar una cincuentena de judíos lo vemos como un perdedor. Entonces ¿cuál es la verdad o sarracena de este "asunto"? El astuto hombre de negocios hubiera "plegado la fábrica" y se hubiera marchado con los marcos sin ni siquiera imputación legal por participar en la guerra. Bueno... Como diría un gallego, ¡pero esto no es más que una película!
Los seres humanos tenemos rostros, gemimos... Las caras son de miedo ¿Salvó a los trabajadores "más esenciales" o a quien le decía su gerente que entrase? Decía "tal o cual mujer, ponga, ponga", "tal o cual niño...". No creo yo que de un niño se viera el potencial de trabajo, o que el de una mujer fuera mejor que el de un hombre.
La sarracena de este cuento es que queda en la retina del espectador que "el trabajador esencial" es el que sobrevive, y eso no es ninguna broma. Y ni siquiera esa es "la realidad" que cita el personaje de Amon Goethe cuando en "La lista de Schindler" ordena disparar, precisamente "a la lista", que es más esencial, cuando como se dice en una de sus novelas (en un libro de filosofía) "un hombre inteligente hace el trabajo de 1.000 hombres sentado".
Así que esa es la sarracena "no vales por lo que vales sino (esto tiene que ser una broma...) por lo bien que le caes a la gente".
La arquitecto valía por 50 hombres, se hubiera hecho el barracón y se hubiera caído y lo hubieran tenido que volver a hacer 50 hombres, sin embargo por la inteligencia de la arquitecto impidió que lo hicieran mal y se cayese; pero le cae mal al comandante y ordena dispararle "bajo mi responsabilidad..." "sí, sí, ahora mismo...".
Si hubiera ido con la gorra entre las manos "señor comandante, es que..." Pero no, fue con soberbia y al final acaba deshaciendo la nieve.
Última edición:
