De 86 a 25 euros: el libro descatalogado que se revende a ciegas
¿Cuánto vale un libro que ya no se imprime? Depende de dónde se busque y de cuánta prisa tenga el comprador. Un ejemplar de
La guerra de Hitler, la obra del británico David Irving, ha cambiado de manos por
86 euros; la misma edición aparece por
25 euros en un portal de coleccionistas y por
30 euros en una aplicación de segunda mano. El ejemplar caro llegó con dos páginas ligeramente pegadas y perdió dos letras al despegarlas. Se puede leer igual.
Es el retrato de un mercado diminuto y caprichoso: un título descatalogado, tesis históricas muy discutidas y precios que no responden a ninguna lógica reconocible. Entre el ejemplar más caro y el más barato hay un factor superior a tres por el mismo papel.
Qué es La guerra de Hitler y por qué no se reedita
El libro reconstruye el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista del entorno inmediato de Hitler, apoyándose en entrevistas personales y en diarios de cargos del régimen. Un lector resume la técnica: se cuenta todo desde la perspectiva del dictador y de su estado mayor, con material de primera mano. A esa obra se suman otros títulos del mismo autor, como
The War Path, que cubre el Reich entre 1933 y el inicio del conflicto, y un volumen sobre el bombardeo de Dresde.
El problema es otro. Irving es una referencia del revisionismo histórico y sus conclusiones sobre el Holocausto —que niegan lo documentado— están rechazadas por la historiografía y carecen de respaldo probatorio. Eso explica que ninguna editorial comercial recupere el título y que su circulación se haya desplazado al mercado de segunda mano. Quien lo busca hoy no entra en una librería: entra en un portal de anuncios.
De 86 a 25 euros: el mapa real de precios
Los datos dispersos dibujan un mercado sin referencia. Un comprador pagó 86 euros; otro encontró el mismo libro por 25 en una plataforma de coleccionistas; un tercero lo vio por 30 en una web de anuncios entre particulares; y hay quien compró un ejemplar por 50 euros hace unos cinco años, cuando se consideraba prácticamente inencontrable, y otro más en Madrid por 50 o 55 para regalarlo.
La primera edición española, según uno de los testimonios, se ha llegado a ofrecer por menos de lo que costó la compra más cara. El desglose completo de plataformas, vendedores y estados de conservación que aparece en la conversación es lo que permite reconstruir esa horquilla: no hay tarifa, hay oportunidad. Y una recomendación que aparece en el hilo: el
Diccionario para un macuto, emparentado con esta misma afición por el libro viejo.
Destrucción de ejemplares: lo que se sostiene y lo que no se acredita
En el relato que acompaña al libro hay afirmaciones fuertes. Se sostiene que un juez ordenó a los Mossos d'Esquadra retirar y destruir los ejemplares que se vendían en Barcelona, y hay quien afirma que una librería madrileña especializada en este fondo editorial fue saqueada e incendiada y su propietario encarcelado. De esas afirmaciones no se aporta resolución, fecha ni número de causa.
Otra versión, más modesta, describe la retirada silenciosa: un lector tomó prestado el libro en una biblioteca pública hace unos veinte años y el ejemplar desapareció del catálogo al año siguiente. Sin auto judicial ni titular, solo un hueco en la estantería. Quien quiera comprobar el extremo de la quema tendrá que buscar la resolución; en el material disponible no está.
El contraargumento: 50 kilómetros de actas militares
Frente a la hipótesis de una manipulación documental aparece una objeción técnica con números. Los archivos militares alemanes recogen la correspondencia y la documentación de los ejércitos desde 1867 y están centralizados en Friburgo, no en Múnich, como sostiene la versión contraria. La masa documental se ha descrito, puesta en fila india, como
50 kilómetros de actas.
La conclusión de ese razonamiento es que nadie manipula a posteriori semejante volumen sin dejar rastro, y que la acusación se lanza sin pruebas. Es el tipo de discusión que conviene leer entera antes de darla por cerrada: la parte que habla de censura no cita expediente; la que habla de archivos, sí concreta sede y fondo.
Digitalizar, escanear y traducir: el circuito que no pasa por caja
La otra vía de circulación es la copia. Hay quien descarga el libro desde redes P2P y advierte de que los archivos con ese nombre suelen ser falsos y traen otro texto distinto. Otros citan una biblioteca digital con enlaces al volumen y aseguran que existen al menos tres copias en la red de intercambio. También aparece una traducción casera hecha con traductor automático que reúne dos obras del autor en un solo archivo.
El mensaje que resume la moral del asunto es el del escaneo a doble página y subida a un servidor público: si un libro no se reedita ni se vende, alguien acabará fotografiándolo. Entre el ejemplar de 86 euros y el enlace gratuito cabe todo un ecosistema. Uno paga por el papel; los demás comparten el archivo.
Con esa diferencia de precio, lo raro no es que el libro se busque: lo raro es que alguien siga pagando 86 euros por dos páginas pegadas.