Avi Loeb indicó en su blog que el cometa 3I/ATLAS tiene una masa inferida de más de 50 mil millones de toneladas, al menos un millón de veces mayor que la del asteroide interestelar 1I/Oumuamua. Señala que resulta sorprendente recibir un objeto tan grande antes de observar muchos otros similares, ya que no hay suficiente material rocoso en el espacio interestelar para que un cuerpo de este tamaño llegara al sistema solar interior en una década de estudio.
Loeb plantea que los chorros observados en 3I/ATLAS podrían no ser naturales, sino propulsores tecnológicos, lo que abriría la posibilidad de que se trate de una nave espacial alienígena. Explica que si fueran propulsores artificiales, la pérdida de masa necesaria para generar la aceleración observada sería de 1 a 2 órdenes de magnitud menor que la de un cometa típico, gracias a la mayor velocidad de eyección de cohetes químicos, propulsores iónicos o incluso tecnología avanzada extraterrestre.
Según Loeb, los propulsores tecnológicos permitirían generar empuje con muy poca masa expulsada, incluso menos del uno por ciento de la masa total del objeto, lo que explica mejor la aceleración observada sin necesidad de una desgasificación masiva como la de los cometas tradicionales. Esta hipótesis ha generado interés y debate sobre la naturaleza real de 3I/ATLAS y la posibilidad de que estemos ante un artefacto artificial interestelar.
Loeb plantea que los chorros observados en 3I/ATLAS podrían no ser naturales, sino propulsores tecnológicos, lo que abriría la posibilidad de que se trate de una nave espacial alienígena. Explica que si fueran propulsores artificiales, la pérdida de masa necesaria para generar la aceleración observada sería de 1 a 2 órdenes de magnitud menor que la de un cometa típico, gracias a la mayor velocidad de eyección de cohetes químicos, propulsores iónicos o incluso tecnología avanzada extraterrestre.
Según Loeb, los propulsores tecnológicos permitirían generar empuje con muy poca masa expulsada, incluso menos del uno por ciento de la masa total del objeto, lo que explica mejor la aceleración observada sin necesidad de una desgasificación masiva como la de los cometas tradicionales. Esta hipótesis ha generado interés y debate sobre la naturaleza real de 3I/ATLAS y la posibilidad de que estemos ante un artefacto artificial interestelar.
El astrofísico Avi Loeb, profesor de Harvard y director del Proyecto Galileo, vuelve a sacudir a la comunidad científica con sus declaraciones sobre el objeto interestelar 3i Atlas, descubierto por observatorios en Hawái. En conversación con Negocios TV, Loeb asegura que el tamaño, la composición y las anomalías de trayectoria del objeto hacen improbable que se trate de un cometa o asteroide convencional. Afirma que “podría ser un artefacto tecnológico” y no descarta que esté realizando una misión de reconocimiento en el sistema solar.
El científico denuncia además que la NASA mantiene ocultas las imágenes de alta resolución captadas por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter debido al cierre del gobierno estadounidense, y acusa a la agencia de “burocratizar la ciencia”. Mientras tanto, Loeb insiste en que el público “tiene derecho a ver los datos” y subraya la necesidad de mantener la curiosidad científica frente al dogmatismo académico.
Según Loeb, el 3i Atlas es al menos un millón de veces más masivo que el primer objeto interestelar conocido, ‘Oumuamua’, y su comportamiento inusual —incluida una emisión azulada y una posible aceleración no gravitacional— plantea la posibilidad de una tecnología avanzada. El profesor concluye que, si el 19 de diciembre el objeto pasa cerca de la Tierra sin incidentes, será una oportunidad única para redefinir la comprensión de nuestro entorno cósmico.
El científico denuncia además que la NASA mantiene ocultas las imágenes de alta resolución captadas por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter debido al cierre del gobierno estadounidense, y acusa a la agencia de “burocratizar la ciencia”. Mientras tanto, Loeb insiste en que el público “tiene derecho a ver los datos” y subraya la necesidad de mantener la curiosidad científica frente al dogmatismo académico.
Según Loeb, el 3i Atlas es al menos un millón de veces más masivo que el primer objeto interestelar conocido, ‘Oumuamua’, y su comportamiento inusual —incluida una emisión azulada y una posible aceleración no gravitacional— plantea la posibilidad de una tecnología avanzada. El profesor concluye que, si el 19 de diciembre el objeto pasa cerca de la Tierra sin incidentes, será una oportunidad única para redefinir la comprensión de nuestro entorno cósmico.
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