Ceuta y Melilla: Marruecos saca el argumentario de siempre y España cierra la puerta
¿Cuántas veces hay que oír la misma cantinela? Marruecos vuelve a la carga con sus “derechos históricos y geográficos” sobre Ceuta y Melilla, y el Gobierno español vuelve a responder con un no rotundo. La liturgia se repite con puntualidad: el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha reclamado en la televisión pública 2M un “espacio de diálogo” para abordar la cuestión y una “solución definitiva” al estatus de las dos ciudades autónomas. España, por boca de su Ejecutivo, ha trasladado a Rabat su rechazo frontal a esas reivindicaciones.
Un ritual que no cesa, con la presión migratoria de fondo
Llevan años haciéndolo, como apunta cualquier análisis mínimamente documentado. La estrategia marroquí alterna la cooperación en migración con gestos de soberanía, y el objetivo de fondo no cambia. Esta vez el recordatorio llega después de que el Gobierno español asumiera el giro en el Sáhara Occidental, una cesión que muchos consideran que ha animado a Rabat a subir el listón. En la valla, episodios como las entradas masivas de personas –en alguna ocasión se mencionó la cifra de 80.000– han tensado la relación bilateral.
Entre el tacticismo y la amenaza real
Hay quien sostiene que esta reivindicación es puro tacticismo: sacar más contrapartidas de España, un guiño a la galería interna marroquí. El símil con el independentismo catalán no es descabellado: reclamar siempre acaba siendo una herramienta de presión, no un objetivo real. En el extremo contrario, los que advierten de que la insistencia responde a un plan a largo plazo, con la ocupación del Sáhara como precedente. La imaginación territorial marroquí, por cierto, no tiene límites: el mismo país ha llegado a reclamar territorios de Malí, un Estado con el que ni siquiera comparte frontera.
Total, que seguimos igual: Marruecos reclamando, España rechazando, y los habitantes de Ceuta y Melilla acostumbrados a que su ciudad sea el escenario de una función que nadie sabe cómo acaba.