«Roble» en Protos y Pago de Capellanes: tres meses de barrica
Un forero entra a decir que es más de blanco y que el tinto no lo toma solo. Dos horas después el hilo está mirando contraetiquetas con lupa. Entre medias, alguien suelta un enlace sobre el uso de chips y las respuestas se dividen: los que compran vino del año para esquivar la madera, los que defienden que acelerar el proceso da el mismo resultado que esperar y los que descubren que la palabra «roble» ya está impresa en botellas que no son baratas.
https://www.vitivinicultura.net/uso-chips-madera-vinificacion.html
Qué se ha sabido
El hallazgo más concreto lo trae Juan Palomo: dice que se enteró hace unos meses de la denominación «roble» al mirar dos botellas que le regalaron, una de Protos y otra de Pago de Capellanes, las dos Ribera del Duero y ninguna barata. Detrás ponía
tres meses en barrica. Su lectura es que han sacado otra fórmula para sacar el vino rápido de la bodega. Cuenta que pasaba los veranos de su niñez en San Vicente de la Sonsierra y se declara desconfiado con el gremio.
El mismo forero trae una cita sobre el uso de chips, que sitúa como práctica habitual en
Chile, Argentina, Sudáfrica, Australia y Estados Unidos. De España dice haberlo oído solo de vinos corrientes y baratos de marcas no conocidas. racalmatt añade que la práctica está muy extendida en Estados Unidos y que él ni sabía que estuviera autorizado en Europa. singermorning recuerda que se venden toneladas y que nadie reconoce usarlas, y menciona las alternativas sin madera: barro, ánfora, tinaja o depósito metálico. InKilinaTor insiste en la versión del proceso: taquitos o virutas tostadas que se meten en la barrica, sobre todo cuando la barrica es nueva. Y añade que en el whisky se hizo siempre y que hoy cuesta encontrarlas porque la mayoría son de encina. fluffy apunta que en las guías de vinos caseros también se usa, para quien no tiene barril.
Dónde está la bronca
No hay una pelea abierta, hay tres frentes que se cruzan. El primero es de vocabulario: crápula español pregunta qué es eso de los chips, que por qué no se dice astillas; Vilux zanja que se dice virutas; Alcazar recuerda que los palitos tampoco se llaman palitos, se llaman sticks. El hilo se enreda con las palabras antes de discutir el fondo.
El segundo frente es si la madera llega a los vinos caros. Juan Palomo dice que no se lo cree: «Hombre, no creo que a los vinos Crianzas de renombre, Reservas y Gran Reserva les echen virutas». Y ahí choca con la sospecha que recorre el hilo, la de Alcazar, que sostiene que incluso en los vinos del año cae un puñadito de serrín. Alcazar defiende que el regusto saturado es una moda que el consumidor pide. InKilinaTor contesta que si el tiempo de contacto está bien calculado, el resultado es el mismo que esperar años, y que da igual cómo lleguen las moléculas al vino: sostiene que se ha hecho siempre, sobre todo con barricas nuevas, y que quemarlas por dentro apenas aromatiza. Dice que se ahorran años de barrica para conseguir lo mismo en ocho meses o un año.
El tercero es una confusión que se corrige. Pancuronio avisa de que la sequedad y la aspereza son taninos y no vienen necesariamente de la madera. Y pagesitoalegre, que se presenta como agricultor de viñas en las Garrigas de Lleida, mezcla las virutas con el color: dice que no le cuadra meter serrín para que el vino salga negro, cuando lo lógico es que la barrica deje sabor a roble. Él mismo rectifica y se retira del hilo. Juan Palomo remata el malentendido: si las bodegas lo que quieren es aclarar el vino, lo hacen con claras de huevo o bentonita.
También hay quien se sale por la tangente. Un participante despacha el asunto responsabilizando a los españoles y a sus costumbres, en un mensaje con descalificaciones que el hilo deja pasar sin entrar. farero_interino responde al miedo a las virutas diciendo que beba cosechero. Antiparticula ironiza con echarle madera de naranjo. Y un usuario cierra la puerta a la duda mandando gastar más dinero en un vino bueno.
Lo que se cata en el hilo
Aquí llegan los nombres propios. sivigliano pone uno: Coto de Imaz reserva, sin sabor a madera y suave para ser un Rioja. quarter apunta a la garnacha y propone Viñas del Vero, algún Somontano o un Rioja. Titulín da la salida fácil: comprar vino del año. manottas cuenta lo que le dicen al otro lado: que a los bebedores de vino que conoce en Estados Unidos el tinto español les resulta muy fuerte. Alcazar insiste en que del vino del año tampoco se fía.
Qué cambia respecto a antes
Hasta aquí, la queja era de cata. Ahora hay un papel. La palabra «roble» deja de ser una impresión y aparece impresa en botellas concretas, con tres meses de barrica detrás, y en vinos que no son de saldo. Eso mueve la sospecha un escalón: ya no es solo cosa de vinos jóvenes y baratos. Entra además material nuevo que antes no estaba: la duda de si el color tiene algo que ver, la explicación de los taninos frente al sabor a madera, y una lista de vinos que, según quien los pone, no saben a mueble. Queda abierto si la práctica está autorizada en Europa. Nadie lo cierra.