Arabia Saudí ha anunciado que no suministrará crudo a las refinerías europeas el próximo mes tras un ataque con drones que ha obligado al cierre temporal del oleoducto Este-Oeste. La infraestructura clave operada por Aramco, con capacidad para mover 7 millones de barriles diarios, ha quedado inhabilitada entre 3 y 5 semanas. Esta interrupción deja a Europa en una posición crítica en el ámbito energético, provocando un repunte en el precio del gas y tensiones de suministro en Oriente Medio. Analizamos las consecuencias económicas globales, la crisis de abastecimiento de petróleo y el impacto en los mercados financieros.