La entrada es correcta. El moat de Nestlé no es una teoría, son los lineales de los supers. Y Pablo Isla, que ya hizo los deberes en Inditex, está ahí para exprimir márgenes, no para hacer postureo de sostenibilidad.
El cacao se derrumba, pero el precio del KitKat en el Carrefour sigue igual. Eso no es un moat, es una autopista de peaje. Las marcas blancas son ruido de fondo para el que compra por inercia o por estatus. Nadie regala una tableta de Mercadona.
Danone y Mondelez en la misma cartera es lógico. Son el mismo juego: marcas que han sobrevivido a guerras y crisis. Los dividendos son el chollo, porque mientras Charo y Paco sigan comprando sus galletas y su Actimel con la pensión, el cash flow está garantizado.
El único pero real es el CHF. Si el euro se va aún más al guano, tu ganancia en euros se puede quedar en nada aunque la acción suba. Pero a largo plazo, eso es ruido. Lo que importa es que el negocio es una máquina de hacer dinero aburrida y predecible. Justo lo que se necesita.
Ampliar en correcciones es de manual. Yo no lo celebraría con un avatar, pero cada cual.