Voto de la comunidad musulmana en Europa: ¿tendencia actual?

Voto de la comunidad musulmana en Europa: ¿tendencia actual?
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

El electorado musulmán europeo ha pasado de votar a la socialdemocracia a apoyar mayoritariamente a la izquierda radical, especialmente en Francia, Alemania y Suecia. Un partido holandés de origen turco anticipa un futuro donde ese voto combine políticas sociales de izquierda con conservadurismo en costumbres.

Leer el resumen completo →

El electorado musulmán europeo ha pasado de votar a la socialdemocracia a apoyar mayoritariamente a la izquierda radical, especialmente en Francia, Alemania y Suecia. Un partido holandés de origen turco anticipa un futuro donde ese voto combine políticas sociales de izquierda con conservadurismo en costumbres.

El voto de los ciudadanos de origen musulmán en Europa ha dejado de ser un bloque cautivo de la socialdemocracia. Durante décadas, los partidos socialistas fueron su opción natural. Hoy, en varios países, ese electorado se ha desplazado hacia formaciones de izquierda radical, a menudo con discursos antisemitas o abiertamente propalestinos. Los datos electorales de los últimos años dibujan un mapa que conviene mirar con precisión, porque las cifras no siempre dicen lo que parece.

Francia: del Partido Socialista a La Francia Insumisa

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas del 10 de abril de 2022, Emmanuel Macron, de Renacimiento, quedó primero con el 27,9% de los votos. Marine Le Pen, de Agrupación Nacional, fue segunda con el 23,2%. Jean-Luc Mélenchon, de La Francia Insumisa, quedó tercero con el 22%. Entre los electores musulmanes, el 69% votó a Mélenchon, un 14% a Macron y un 7% a Le Pen. En la segunda vuelta, el 24 de abril, solo un 15% de los musulmanes votó a Le Pen.

Ese electorado había votado históricamente al Partido Socialista. Hoy vota a la izquierda ultra, especialmente en su vertiente antisemita. La posesión de una Carte Nationale d'Identité no ha generado en los inmigrantes de segunda y tercera generación un sentimiento de identificación con el país en el que viven, para sorpresa de ese liberalismo que cree que a los ciudadanos los fabrica el BOE y no la historia, la patria, la cultura y la familia.

En las elecciones europeas del 9 de junio de 2024, la Agrupación Nacional de Jordan Bardella ganó con el 31,4%. La lista de La Francia Insumisa, encabezada por Manon Aubry, se quedó en el 9,9% nacional. Sin embargo, el 62% de los electores musulmanes que acudieron a las urnas votó a la extrema izquierda, y un 8% a Raphaël Glucksmann, del Partido Socialista. El 83% de los musulmanes citó la guerra de Gaza como determinante de su voto en Francia.

Alemania y Suecia: el voto inmigrante decide elecciones

En Alemania, las elecciones al Bundestag del 23 de febrero de 2025 dieron la victoria a la Unión, alianza de CDU y CSU, con cerca del 28,5%. Alternativa para Alemania (AfD) quedó segunda con el 21%. La encuesta a pie de urna del instituto demoscópico Forschungsgruppe Wahlen dio un 29% del voto inmigrante a Die Linke, izquierda radical; un 28% al SPD, socialdemócrata; y un 16% al BSW de Sahra Wagenknecht, izquierda populista. La Unión se quedó en el 12% y la AfD en el 6%. Sumados, Die Linke, SPD y Verdes superaron el 60% entre los inmigrantes. Casi la mitad de los musulmanes alemanes con derecho a voto es de origen turco.

En Berlín, en septiembre de 2026, Die Linke ganó las elecciones a la Cámara de Diputados con el 25,7%. La CDU quedó en torno al 18,8%. El instituto Forschungsgruppe Wahlen midió un 51% para Die Linke entre votantes musulmanes, frente al 16-17% entre católicos y protestantes. El salto de Die Linke en ese grupo fue de treinta y seis puntos respecto a las elecciones anteriores.

Suecia celebró elecciones generales el 13 de septiembre de 2026. El bloque de izquierda y extrema izquierda sumó 176 escaños y el 49,6% de los votos. El bloque Tidö, el de la derecha, se quedó en 173 escaños y el 48,8% de las papeletas. Los votantes nacidos fuera de Europa o con uno o dos padres extranjeros votaron en un 70% al bloque de izquierda. Entre los suecos de origen, ese voto rondaba solo el 48%. El margen nacional fue de unos 50.000 votos. El voto de los extranjeros decidió las elecciones en favor de la izquierda, cuando el ganador entre los suecos de origen había sido el bloque de la derecha. Es la primera elección en Europa que se decide en un sentido contrario al de la voluntad de los nacionales gracias al voto de los extranjeros.

Reino Unido, Austria, Noruega y Bélgica: el mismo patrón

En el Reino Unido, las elecciones generales del 4 de julio de 2024 dieron la victoria al Partido Laborista con el 33,7% y mayoría absoluta. El Partido Conservador cayó al 23,7%. Ipsos, con un panel de más de 15.000 adultos, estimó un voto laborista del 46% y un voto conservador del 17% entre las minorías étnicas, frente a un 33-26% entre los blancos. Entre los votantes negros, el 68% del voto fue laborista. Entre los asiáticos, el 39%. Entre los de origen mixto, el 50%. En 2019, Ipsos daba un 64% de los votos a los laboristas y solo un 20% a los conservadores entre el conjunto de las minorías. La señal de aviso para la izquierda moderada es que los laboristas perdieron entre 2019 y 2024 dieciocho puntos entre ese electorado, sobre todo hacia los verdes de extrema izquierda y los radicales propalestinos.

En Austria, las elecciones municipales de Viena del 11 de octubre de 2020 dieron la victoria al SPÖ con el 41,6%. El instituto OGM, con un modelo sobre los resultados de los colegios y el padrón, estimó un 45% para el SPÖ entre austriacos nacidos en Turquía y un 46% entre los nacidos en Serbia. Entre los turcos, SÖZ, partido menor de electorado musulmán y discurso identitario de extrema izquierda, sumó alrededor del 20%. ÖVP y FPÖ quedaron por debajo de su media. Viena tenía entonces más de 220.000 nacionalizados de origen extranjero.

En Noruega, las elecciones parlamentarias del 13 de septiembre de 2021 dieron la victoria al Arbeiderpartiet con el 26,3%. Statistics Norway documenta que en 2017, entre el 50% y el 60% de los votantes de origen africano y asiático había elegido al Arbeiderpartiet. En 2021, ese apoyo bajó unos diez puntos entre los inmigrantes y unos veinte entre los nacidos en Noruega de padres inmigrantes en beneficio del SV, socialistas de extrema izquierda, y Rødt, izquierda todavía más radical. La participación de los inmigrantes nacionalizados fue del 50%, frente a cerca del 80% del resto. En ese momento eran el 9% del censo.

En Bélgica, las elecciones regionales de Bruselas del 9 de junio de 2024 dieron la victoria al MR con el 26%. El PS quedó segundo con el 22%. No hay datos sobre voto inmigrante, pero la lista de elegidos muestra que diez de los dieciséis diputados socialistas tenían origen magrebí o turco, y varios de ellos superaron a compañeros mejor colocados gracias al voto preferente. En Flandes, una encuesta de la KU Leuven en Amberes en 2014 midió menos de un 1% de voto al Vlaams Belang entre electores de origen marroquí o turco.

Países Bajos: el partido étnico que anticipa el futuro

En los Países Bajos, las elecciones generales del 22 de noviembre de 2023 dieron la victoria al PVV de Geert Wilders con el 23,5%. GroenLinks/PvdA, alianza de verdes y socialdemócratas, quedó segunda con el 15,8%. DENK, fundado en 2015 por diputados de origen turco salidos del laborismo, saca en torno al 2% y vive del voto de las minorías: un análisis de StukRoodVlees dice que el 80% de sus electores son personas con uno o los dos padres nacidos fuera. Fue cuarta fuerza en Róterdam y La Haya. En Ámsterdam, GroenLinks/PvdA ganó con el 29% y DENK fue quinta con el 6%.

Es decir, en Holanda existe ya un partido étnico, de izquierda en las políticas sociales y conservador radical en temas de costumbres, que solo existe gracias al voto de la inmigración musulmana. Ese modelo, que combina políticas sociales de izquierda con defensa a ultranza de la tradición, podría anticipar el futuro del voto musulmán en Europa. No es el único caso: en España, las elecciones autonómicas de 2026 mostraron cómo el voto exterior, disparado tras el fin del voto rogado en 2022 y el aumento del censo ligado a la ley de nietos, invirtió el resultado en varias comunidades. En Andalucía, el PSOE obtuvo 6.703 votos (31,1%) frente a los 6.307 (29,2%) del PP entre los residentes ausentes. En Castilla y León, 4.303 frente a 3.281. En Aragón, 1.595 frente a 1.030. Las papeletas exteriores subieron un 183% en Andalucía y un 247% en Castilla y León.

La pregunta que queda en el aire es si ese electorado musulmán seguirá votando a la izquierda radical o si, como en Holanda, empezará a buscar formaciones propias que defiendan políticas sociales de izquierda sin renunciar a sus tradiciones. Si eso ocurre, el mapa político europeo cambiará otra vez. Y no necesariamente en la dirección que la izquierda espera.

Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Salteador de Caminos

Nos maldijeron. malo, nos llamaron
Desde
2 Mar 2020
Mensajes
11.166
Fruta
22.810
En gran parte de Europa los creyentes en el profeta o al menos sus descendientes han pasado de votar socialdemócratas a izquierda radical, cuanto más […] mejor. Pero el futuro quizá sea un poco diferente como muestra un partido holandés creado por forasteros turcos: políticas sociales de izquierda pero defensores a ultranza de la (su) tradición. Suena un poco al pintor austriaco pero con más […] y rebanamiento de pescuezos

Artículo de Cristian Campos

En 2031, tu voto no valdrá ya nada: esta es tu última oportunidad​


Los liberales creen que el BOE fabrica españoles. La izquierda sabe que lo que fabrica el BOE son votantes para la izquierda.​

¿A quién votan los ciudadanos de origen extranjero en los países europeos?

1. Francia, 10 de abril de 2022. Primera vuelta de las elecciones presidenciales.


Emmanuel Macron
, de Renacimiento, centro liberal, quedó primero con el 27,9% de los votos.

Marine Le Pen, de Agrupación Nacional, derecha nacionalista, fue segunda con el 23,2%.


Jean-Luc Mélenchon, de La Francia Insumisa, extrema izquierda, quedó tercero con el 22%.

El 69% de los electores musulmanes votó a Mélenchon, un 14% a Macron y un 7% a Le Pen.

En la segunda vuelta, el 24 de abril, sólo un 15% de los musulmanes votó a Le Pen. Ese electorado había votado históricamente al Partido Socialista, socialdemócrata. Hoy vota a la izquierda ultra, especialmente en su vertiente crítica con Israel.

Los forasteros de segunda y tercera generación están estos días incendiando Francia. Cuando les preguntan, dicen ser nacionales de los países de origen de sus familias, a pesar de tener la nacionalidad francesa.

La posesión de una Carte Nationale d'Identité no ha generado en ellos el más mínimo sentimiento de identificación con el país en el que viven, para sorpresa de ese liberalismo que cree que los ciudadanos no los fabrica la historia, la patria, la cultura y la familia, sino el BOE.


2. Francia, 9 de junio de 2024. Elecciones europeas.

La Agrupación Nacional, de Jordan Bardella, ganó con el 31,4%.

La lista de La Francia Insumisa, encabezada por Manon Aubry, se quedó en el 9,9% nacional.

El 62% de los electores musulmanes que acudieron a las urnas votó a la extrema izquierda, y un 8% a Raphaël Glucksmann, del Partido Socialista.

El 83% de los musulmanes citó la guerra de Gaza como determinante de su voto en Francia.

3. Suecia, 13 de septiembre de 2026. Elecciones generales.

El bloque de izquierda y extrema izquierda sumó 176 escaños y el 49,6% de los votos.

El bloque Tidö, el de la derecha, se quedó en 173 escaños y el 48,8% de las papeletas.

Los votantes nacidos fuera de Europa o con uno o dos padres extranjeros votaron en un 70% al bloque de izquierda. Entre los suecos de origen, ese voto rondaba sólo el 48%.

El margen nacional fue de unos 50.000 votos.

El voto de los extranjeros decidió las elecciones en favor de la izquierda, cuando el ganador entre los suecos de origen había sido el bloque de la derecha.

Es la primera elección en Europa que se decide en un sentido contrario al de la voluntad de los nacionales gracias al voto de los extranjeros.

4. Alemania, 23 de febrero de 2025. Elecciones al Bundestag.

La Unión, alianza de CDU y CSU, democristianos de centroderecha, ganó con cerca del 28,5%.

Alternativa para Alemania (AfD), nacional-conservadora, quedó segunda con el 21%.

La encuesta a pie de urna del instituto demoscópico Forschungsgruppe Wahlen dio un 29% del voto forastero a Die Linke, izquierda radical; un 28% al SPD, socialdemócrata; y un 16% al BSW de Sahra Wagenknecht, izquierda populista.

La Unión se quedó en el 12% y la AfD en el 6%.

Sumados, Die Linke, SPD y Verdes superaron el 60% entre los forasteros.

Casi la mitad de los musulmanes alemanes con derecho a voto es de origen turco.

5. Berlín, septiembre de 2026. Elecciones a la Cámara de Fruta.

Die Linke ganó con el 25,7%.

La CDU quedó en torno al 18,8%.

El instituto Forschungsgruppe Wahlen midió un 51% para Die Linke entre votantes musulmanes, frente al 16-17% entre católicos y protestantes.

El salto de Die Linke en ese grupo fue de treinta y seis puntos respecto a las elecciones anteriores.

6. Reino Unido, 4 de julio de 2024. Elecciones generales.

El Partido Laborista, socialdemócrata, ganó con el 33,7% y mayoría absoluta.

El Partido Conservador, centroderecha, cayó al 23,7%.

Ipsos, con un panel de más de 15.000 adultos, estimó un voto laborista del 46% y un voto conservador del 17% entre las minorías étnicas, frente a un 33-26% entre los blancos.

El desglose es este: entre los votantes zain, el 68% del voto es laborista. Entre los asiáticos, el 39%. Entre los de origen mixto, el 50%.

En 2019, Ipsos daba un 64% de los votos a los laboristas y sólo un 20% a los conservadores entre el conjunto de las minorías.

La señal de aviso para la izquierda moderada es que los laboristas perdieron entre 2019 y 2024 dieciocho puntos entre ese electorado, sobre todo hacia los verdes de extrema izquierda (abiertamente críticos con Israel) y los radicales propalestinos.



7. Austria, 11 de octubre de 2020. Elecciones municipales en Viena.

El SPÖ, socialdemócrata, ganó con el 41,6%.

El instituto OGM, con un modelo sobre los resultados de los colegios y el padrón, estimó un 45% para el SPÖ entre austriacos nacidos en Turquía y un 46% entre los nacidos en Serbia.

Entre los turcos, SÖZ, partido menor de electorado sarracin y discurso identitario de extrema izquierda, sumó alrededor del 20%.

ÖVP, democristiano de centroderecha, y FPÖ, derecha nacional-populista, quedaron por debajo de su media.

Viena tenía entonces más de 220.000 nacionalizados de origen extranjero.

8. Noruega, 13 de septiembre de 2021. Elecciones parlamentarias.

El Arbeiderpartiet, socialdemócrata, ganó con el 26,3% y gobernó con el Senterpartiet, partido agrario de centro.

Statistics Norway documenta que en 2017, entre el 50% y el 60% de los votantes de origen africano y asiático había elegido al Arbeiderpartiet.

En 2021, ese apoyo bajó unos diez puntos entre los forasteros y unos veinte entre los nacidos en Noruega de padres forasteros en beneficio del SV, socialistas de extrema izquierda, y Rødt, izquierda todavía más radical.

La participación de los forasteros nacionalizados fue del 50%, frente a cerca al 80% del resto.

En ese momento eran el 9% del censo. Pero están creciendo.



Sánchez ha nacionalizado ya a 1,4 millones de extranjeros: en 2027 podrá votar un millón más que en las generales de 2023
9. Países Bajos, 22 de noviembre de 2023. Elecciones generales.

El PVV de Geert Wilders, derecha populista, ganó con el 23,5%.

GroenLinks/PvdA, alianza de verdes y socialdemócratas, quedó segunda con el 15,8%.

DENK, fundado en 2015 por fruta de origen turco salidos del laborismo, saca en torno al 2% y vive del voto de las minorías: un análisis de StukRoodVlees dice que el 80% de sus electores son personas con uno o los dos padres nacidos fuera. Fue cuarta fuerza en Róterdam y La Haya.

En Ámsterdam, GroenLinks/PvdA ganó con el 29% y DENK fue quinta con el 6%.

Es decir, en Holanda existe ya un partido étnico, de izquierda en las políticas sociales y conservador radical en temas de costumbres, que sólo existe gracias al voto de la inmi gración musulmana.

10. Bélgica, 9 de junio de 2024. Elecciones regionales de Bruselas.

El MR, liberal francófono de centroderecha, ganó con el 26%.

El PS, socialdemócrata francófono, quedó segundo con el 22%.

No hay datos sobre voto forastero. Pero el dato es la lista de elegidos: diez de los dieciséis fruta socialistas tenían origen joven o turco, y varios de ellos superaron a compañeros mejor colocados gracias al voto preferente (un mecanismo del sistema electoral belga que permite a los ciudadanos elegir a uno o varios candidatos específicos dentro de la lista de un partido político en lugar de limitarse a respaldar el orden predeterminado por la organización).

En el MR, los electos de origen extranjero debieron el escaño sobre todo al orden de lista.

En Flandes, una encuesta de la KU Leuven en Amberes en 2014 midió menos de un 1% de voto al Vlaams Belang, derecha nacionalista flamenca, entre electores de origen ingenieros o turco.



El 67% de los españoles y hasta el 89% de los jóvenes, contra la regularización de forasteros: sólo la apoya la izquierda
11. España, elecciones autonómicas de 2026.

En Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura ganó el Partido Popular en el voto presencial en urna. El PSOE quedó segundo.

En Andalucía, el PP sacó el 41,6% de los votos, frente a el 22,7% del PSOE-A. Vox obtuvo el 13,8%.

En Castilla y León el PP logró el 35,5%; el PSOE el 30,7%; y Vox el 18,9%.

En Aragón el PP sumó el 34,2%; el PSOE el 24,4%; y Vox el 17,8%.

En el voto CERA (los llamados "residentes ausentes") el orden se invirtió.

En Andalucía el PSOE obtuvo 6.703 votos (31,1%) y el PP 6.307 (29,2%).

En Castilla y León, 4.303 frente a 3.281.

En Aragón, 1.595 frente a 1.030.

En Extremadura, el PSOE también fue el más votado entre los residentes en el exterior.

Las papeletas exteriores subieron un 183% en Andalucía (de 7.602 a 21.583) y un 247% en Castilla y León (de 3.081 a unos 10.700) tras el fin del voto rogado en 2022 y el aumento del censo ligado a la ley de nietos.

***

Y esta es la explicación de la política migratoria de la izquierda, de la regularización masiva de forasteros ilegales y de las prisas por incrementar exponencialmente el voto exterior y las nacionalizaciones de personas que nunca han pisado España.

Esto nunca ha ido de humanidad y de acogida. Siempre ha ido de votos. De votos para la izquierda.

Los liberales creen que el BOE fabrica españoles.

La izquierda sabe que lo que fabrica el BOE son votantes para la izquierda.

La derecha cree lo que crea la izquierda.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.055.192
Mensajes
58.309.056
Miembros
190.970
Último miembro
transportistastop10

El blog de burbuja.info

Volver