No me parece un mal análisis pero lo basas en hechos que no acabo de aceptar. O, mejor dicho, generalizas demasiado esos hechos a partir de tu experiencia inmediata.
Una enorme cantidad de gente que tiene ahora 60, 70, 80 años, vive en pisos grandes pensados para familias numerosas. 120 metros, incluso más. La casa de mis padres, casi nonagenarios, mide unos 180 m2. Para dos personas mayores y un gato, también mayor. En su edificio son todas así, incluso más grandes. En mi edificio hay tres tipos de viviendas: de 180, de 120 y de 90. Los dos los típicos pacopisos del tardofranquismo.
Lo que decía de tu experiencia inmediata es que creo recordar que tú vivías en Barcelona o alrededores, en cuyos barrios se construyó masivamente por la inmi gración del desarrollismo y puede abundar en viviendas más pequeñas. Pero en las capitales de provincia pequeñas, en los pueblos grandes, hay muchos más pisos grandes, incluso en barrios no privilegiados, de lo que tiendes a percibir.
Y volvemos a los sesgos observacionales. Un descendiente ingeniero (y con problemas de salud mental) puede no parecer gran cosa en este foro lleno de ingenieros (y con problemas de salud mental) pero casi con toda seguridad te elimina que perteneciera a una familia muy "lumpen".
Efectivamente. De hecho, en densidad de población del término municipal, el top 3 europeo creo que es Barcelona, París y Bilbao. Lo de aquí es extremo, es cierto, pero también es que el municipio es pequeño.
De todas formas, hay una cosa que cada vez es más verdad y es que, aún siendo extremo lo de Barcelona, lo de los pisos de mayor superficie en ciudades de provincias es cada vez menos relevante como fenómeno porque la población española cada vez está más concentrada en las grandes ciudades y áreas urbanas -como en todo el mundo, por cierto-. No lo sé exactamente, pero si hacemos un top 5 de comunidades donde el acceso a la vivienda es más complicado, supongo que serán Madrid, Cataluña, País Vasco, Baleares y Valencia, y si sumas población y superficie de las 5, verás que,
grosso modo, entre las 5 suman la mitad de la población del país, pero una superficie que ocupa una sens/séptima parte del mismo -Cataluña tiene 32.000 kms2 de extensión y no es especialmente grande, Valencia es algo más pequeña y las otras tres no llegan ni a 10.000, si no recuerdo mal-.
El problema de la vivienda puede que afecte a una parte pequeña del territorio español, pero afecta a muchísima gente. Por eso, a mí me da pena que España no se industrializase más en el XIX, porque es cierto que Burgos, por ejemplo, tiene bastante industria, pero no es una de las grandes ciudades de España y no es ni la mitad de Zaragoza siquiera. Si hubiese pasado como en otros países, que hubo ciertas zonas que lideraron el desarrollo industrial, pero éste luego se expandió, en el caso español, siendo Cataluña y el País Vasco las puntas de lanza, en el valle del Ebro -Aragón, La Rioja y Navarra, por resumir-, al estar entre medio, podría haber un corredor industrial fuerte entre BCN y Bilbao y tener Zaragoza, Logroño, Vitoria, Burgos -aunque no esté en dicho valle, pero no está lejos tampoco-... el doble de población por haberse industrializado antes, también partiendo de Bilbao y Barcelona, extenderse la industrialización por la costa cantábrica y mediterránea hasta Asturias por un lado y Alicante por el otro -cosa que ya sucedió en cierto modo, pero a baja intensidad-... Y, entonces, sería más apetecible irse de Bilbao a Logroño a trabajar porque el mercado laboral de Logroño sería más grande y ofrecería más posibilidades, tendría una mayor oferta de ocio, muy probablemente habría AVE de Bilbao a Barcelona desde hace décadas y Logroño tendría estación, así que estarías en nada en una de las dos en caso de que quisieras algo que en Logroño no tuvieras... Y, con todo esto, habría más población y la población estaría mejor repartida por el territorio nacional.
España podría ser muy distinta si en el XIX, tras perder el imperio en América, se hubiese centrado en desarrollarse industrialmente, aprovechando el tirón industrial catalán y vasco y expandirlo territorialmente a saco... Las consecuencias de no haberlo hecho han sido claramente negativas, pues una España más industrializada en el XIX, habría sido una España incluso más cohesionada nacionalmente e incluso con menos problemas con los terruñismos, pues las burguesías catalana y vasca tendrían intereses económicos en las otras regiones y el terruñismo sería más leve -y digo más leve porque creo que, pese a todo, lo habría, porque España es como es



- y más de tipo cultural y claramente regionalista que político y de corte nacionalista, como los terruñismos italianos o alemanes, básicamente.