¿Puede existir una mujer antisistema? La etiqueta que se niega a sí misma
¿Puede una mujer ser antisistema? La pregunta aparece en el debate cuando se discute si esa etiqueta puede aplicarse a una mujer. Y una de las respuestas que aparecen es que no hay ningún caso concreto que la sostenga.
La tesis de que la mujer es el sistema en sí mismo
Hay quien sostiene que la mujer no puede ser antisistema porque
ella es el sistema. El argumento se apoya en una lectura sobre la psique y la reproducción: todo lo que hace una persona busca generar confort, y ese confort es lo que una mujer elige para reproducirse. Bajo esa lógica, no existiría una mujer antisistema porque ella sería el sistema.
Otra intervención responde que buscar a esa mujer es como el clásico «si mi abuela tuviera ruedas, sería una bicicleta». En el intercambio no aparece ningún caso concreto que rompa ese molde.
El que sostiene que la derecha dicta y la izquierda ejecuta
Otra intervención apunta en dirección opuesta. Sostiene que izquierda y derecha forman parte de lo mismo:
una parte dicta los prejuicios y la otra los ejecuta, y el participante se presenta como alguien que no milita en ninguno de los dos bandos.
Y ahí sigue la duda, sin un caso concreto que la resuelva.