¿Qué hay detrás de los comentarios soeces que inundan las redes cuando una mujer aparece en televisión? Un hilo reciente en un foro español desata una lluvia de descalificaciones sobre el físico de una presentadora, mientras contrapone a otra como 'modelo' de mujer.
El fenómeno no es nuevo, pero la facilidad del anonimato digital multiplica la virulencia. En apenas diez intervenciones, los ataques pasan de la descripción anatómica a la comparación entre profesionales, revelando una doble vara de medir: la misma que exige perfección física mientras reduce a la mujer a esa dimensión. El contraste con Paula Fraga, presentadora consolidada, sirve para establecer un supuesto 'ideal' que evidencia el machismo estructural: se valora a la mujer por su inteligencia solo cuando el físico no es cuestionable.
Al final, el debate no va de cuerpos, sino de poder. Y mientras los foros sigan siendo territorio sin ley, la banalidad del mal seguirá escribiéndose con mayúsculas y emojis grotescos.