La presunta ex de Nate Gentile y el acoso digital que nadie frena
En las últimas horas, una youtuber de tenis se ha convertido en el centro de una polémica digital. El motivo: una conversación en una comunidad hispanohablante en la que se especula sin pruebas sobre su físico, su identidad de género y su pasado sentimental. La única referencia contrastable entre tanto ruido es que, según uno de los participantes, sería la expareja del conocido creador de contenido Nate Gentile. Nadie lo ha confirmado, pero el dato ha bastado para que su nombre se dispare entre los seguidores del tenis y del gaming.
El patrón que se repite con las mujeres en el deporte
La dinámica es tan vieja como el deporte femenino: primero, se duda de su capacidad; después, se examina su cuerpo; al final, se la despoja de cualquier mérito. Los comentarios que circulan mezclan humor grueso e insinuación sexual, con comparaciones tan absurdas como la del tenista André Agassi. En ningún momento se habla de su juego, de sus vídeos o de su trabajo como comunicadora. Los detalles originales de la conversación son aún más groseros, pero no merecen ser reproducidos aquí.
La pregunta incómoda es por qué este tipo de dinámicas siguen reproduciéndose en comunidades que se consideran modernas. La respuesta, probablemente, tenga que ver con la impunidad que otorga el anonimato y con la tolerancia social hacia el llamado humor de vestuario. Mientras no haya consecuencias, el acoso seguirá siendo el precio que muchas mujeres pagan por tener visibilidad.
Si este episodio sirve para algo, será para evidenciar que el tenis digital, como el resto del deporte, tiene un problema de machismo estructural que no se arregla con declaraciones institucionales. O quizá, como otras veces, el ruido se apague y todo vuelva a ser como antes. Cuesta creer que algo cambie mientras el silencio siga siendo la respuesta.