El hilo pasa de la chepa al pelo, al bótox y al CI de 160
La chepa se ha quedado pequeña. En este tramo ya no se discute la postura: se discute si Musk se ha puesto pelo, si se pincha bótox, si el cuerpo que gasta es el de un informático de su edad y si el
160 de cociente compensa la barriga. Y, de propina, alguien vuelve al foro, el hilo se gira a saludarle y por el camino se cuela una pelea con la moderación.
Qué se ha sabido
Poco, y casi todo de oídas, pero algo. Survivor101 pone la edad en
55 tacos y el cociente en
160. lucky starr trae la frase que estos días corre: dice que al padre le preguntaron por su hijo y contestó que «se ha puesto muy gordo», y jura que no es coña. win.metawin añade lo que hasta ahora no estaba sobre la mesa: que se ha puesto
pelo y
bótox «mil veces», y saca la consecuencia: si eso es cierto, el argumento de la edad no vale.
SamLowry recita el parte con vocabulario clínico: hiperlordosis, obesidad, ginecomastia. Blessed Machine lo traduce: lordosis de estar sentado delante del ordenador. Ibar lo deja en un cuerpo muy normativo a partir de cierta edad, con barriga cervecera y tetillas. Klaus María trae una referencia de andar por casa, que vio a Rafa Sánchez, de La Unión, con el mismo aire. Y angek menciona «los ciclos sanos» que, dice, le han contado que son terapia hormonal. Ninguna de esas cosas viene con fuente.
Después el hilo se desvía. Un forero se queja de que el foro le ha cambiado una palabra malsonante por otra, avisa de que tiene trucos para escribirla igual y reta al moderador. Tobias Rieper recoge el guante y pregunta si se censura en serio en un sitio que se supone laico. Media página con eso.
Dónde está la bronca
El choque se ha movido de sitio. Ya no es «está gordo o no»: es «y si encima se retoca, qué». Porque si hay pelo y bótox, se cae el «es lo que hay a los 55» y también el «le da igual cómo se ve». Preñeitor suelta el reproche de siempre: con esa pasta, él se cuidaría, para qué quieres el dinero si no lo aprovechas al máximo. Survivor101 contesta desde el otro lado: no es tan fácil mantenerse sin barriga a partir de cierta edad, y menos con la cabeza a tope todo el día y con la obsesión por las empresas, los proyectos y la política. Klaus María sube el listón: si alguien de esa edad y con ese dinero tuviera que elegir modelo de cuerpo, elegiría otro, pero comparar lo que aporta Musk con lo que aportan esos modelos es de otro orden, años luz.
El segundo frente es el ideológico. Una parte del hilo convierte la chepa en un rasgo de clase y de ideología: sostiene que es el cuerpo de un estereotipo concreto y que de ahí le vienen los problemas. Otro participante responde que a los suyos no se les mide con ese rasero, y el intercambio se queda ahí, en media página de ida y vuelta. En otro punto del tramo alguien deriva en una acusación conspirativa contra un colectivo; va sin prueba ninguna y nadie la contesta.
Y está el ala fantástica, que es la que mejor se lo pasa. Kriegmesser sostiene que Musk es un constructo y que dentro del tórax tiene una sala de control con un gnomo de
9000 de IQ al mando. Sergey Vodka avisa de que es un terraterrestre salido de un laboratorio secreto en los Urales, y pide cuidado. Pablo Ganyo habla de terapia genética aplicada y lo coloca en otro siglo. Todo broma, todo conjetura, nada con fuente: el mismo patrón de la sospecha hormonal que ya sobrevolaba antes, ahora con más imaginación y menos pruebas.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el eje del ataque. Antes se discutía si se puede criticar el físico de un genio. Ahora se discute si el genio se ha retocado el físico y qué significa eso. El hilo se vuelve forense: ya no se mira la chepa, se miran el pelo, la piel y los pómulos. Y aparece un frente que no tiene nada que ver con Musk: la moderación del foro y una palabra censurada que se lleva dos respuestas y un reto en público.
También cambia el tono de alguien que venía rebajando la cosa: Guerrero_termonuclear, que antes le quitaba hierro al asunto, ahora suelta una exclamación entusiasta ante una foto que nadie acaba de identificar. Y entra algo que no es bronca. Un veterano reaparece en el hilo y Bruce Lee a Kierkegaard lo celebra a su manera: lo noticioso no es el físico del personaje, dice, es que uno de los nuestros ha vuelto a casa. La chepa, mientras tanto, sigue donde estaba.