la_trotona
Madmaxista
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Es que en los 60 los ingenieros ganaban mucho más que los obreros debido a su escasez. Normal que los padres quieran que sus descendientes ganen más en trabajos cómodos, así de simple.El trabajo dejó de valorarse a partir de los años 80 y 90 por varias razones, pero la principal fue la pérdida de la conciencia de clase obrera, algo que convenía al sistema para instaurar el modelo social que nos ha traído hasta donde estamos hoy. Lo que algunos llaman neoliberalismo económico (época de Thatcher y Reagan).
Aquí se dinamitó todo con la complicidad de los propios sindicatos que supuestamente están para velar por los derechos de los trabajadores y que fueron cómplices de la mal llamada reconversión industrial (no se reconvirtió nada, sino que se cerraron y liquidaron empresas por doquier sin sustituirlas por nada).
Muy convenientemente se legalizaron el trabajo temporal y las ETT's para fragmentar el trabajo y disolver el sentimiento de pertenencia a la plantilla de ninguna empresa, ya que mediante ETT eres un subcontratado y estas subcontratas cometieron muchísimos abusos en sus primeros años.
El compañerismo entre los trabajadores se fue perdiendo gradualmente para entrar en un binomio de competitividad-envidia cada vez más acusado (algo que siempre había existido pero que se exacerbó), fomentando una muy injusta dualidad laboral entre los trabajadores fijos de plantilla y los temporales por ETT con muchos menos derechos.
Paralelamente, desde la televisión y el cine se fomentó una falsa cultura yuppie y la palabra obrero cada vez estaba más denostada. Surgió la informática y todo el mundo quería trabajar sin mancharse las manos en un taller mecánico y yo recuerdo gran rivalidad y envidia entre chavales de la misma pandilla por estos temas, había un cisma entre el que trabajaba con funda azul y quien era informático.
Los propios padres renegaban de los trabajos "sucios" para sus descendientes, los mismos trabajos que a ellos en muchas ocasiones les habían permitido sacar adelante su propia vida y a una familia entera, e intentaban por todos los medios convencer a sus vástagos para que estudiasen una carrera. Lo que se consiguió fue una devaluación brutal de los ingenieros y de los sueldos que ganaban por sobreoferta, al mismo tiempo que los oficios eran denostados como si estuvieran malditos. La titulitis hizo mucho daño.
(continuará).
Por supuesto, si hasta algunos venezolanos y cubanos más despiertos lo dicen, que terminaremos igual. Va a ser inevitable con el altísimo porcentaje de población que tenemos.
Y en los 80 ya estaban dando la barrila con lo maravilloso que era la FP.