Feijóo promete un millón de viviendas y el hilo se parte en dos
La promesa de Feijóo de levantar un millón de viviendas si llega a la presidencia abre el hilo en Economía y lo abre mal: con una pelea de cifras que nadie cierra. Un forero dice que el anuncio de
2 millones se lleva los 'likes' como locos. Otro suelta que ha dicho
6 millones, sin más. Un tercero avisa de que el cómputo oficial se queda por debajo y que hay quien lo baja aún más. Nadie explica de dónde sale cada número y el hilo se parte en dos a los pocos mensajes.
Primero llega el chiste, luego el recuerdo del 82, después la pregunta que ordena toda la discusión:
¿por qué no está hecho ya? Y de fondo, un asunto que atraviesa cada página: si el plan se sostiene con migrantes fuera o si eso no arregla nada.
Qué se ha sabido
El punto de partida es un enlace:
Feijóo pide urnas y promete un millón de viviendas. A partir de ahí, cada cual aporta lo suyo.
Las cifras que circulan en este tramo son tres. Los
2 millones que se atribuyen al plan y que se llevan los 'likes'. Los
6 millones que alguien dice haber oído. Y el cómputo oficial, que según un forero se queda por debajo y que otro rebaja todavía más. Un participante añade que la idea va en la línea de lo que dicen el Banco de España, BBVA Research y el propio sector, y avisa de que luego hay que cumplirlo. Otro apunta que hay
más de un millón de viviendas vacías y que construir otro millón solo engorda a las constructoras cercanas al partido.
Rescatador pega una ristra de enlaces: un reportaje de El Mundo sobre Madrid, piezas de Gacetin Madrid y La Vanguardia, un documento más y dos tuits en los que se compara al candidato con Bolsonaro por su discurso europeo. Nadie los desmonta; se comentan y se sigue.
Silenus trae otra cosa: los diputados que tienen tres o más viviendas en propiedad, con enlaces, y el dato de que el
20% de los diputados de un partido supera esa cifra. No lo firma él: lo firman los medios que enlaza.
Y dos apuntes que van a volver. Uno: la vivienda es competencia autonómica y varias comunidades ya las gobierna el mismo partido. Dos: alguien recuerda que hace dos semanas la vivienda no aparecía en el programa.
Las condiciones que se apilan
Aquí el hilo deja las cifras y empieza a legislar. Una propuesta: vivienda protegida
exclusivamente para españoles, con
cinco años cotizados, sin ninguna otra propiedad, destinada a vivienda habitual y no en propiedad sino
en alquiler a precio razonable con desahucio automático si hay impago o cualquier irregularidad.
Otra: subirlo a
diez años y extraer la renta directamente de la nómina, con acuerdo previo de la empresa, y en el caso de los autónomos, cargo mensual junto a la cuota. Una tercera:
multa de 60.000 euros al que no construya.
Nadie ha visto el desglose territorial, ni una partida, ni un calendario. Lo que hay es una lista de condiciones y ninguna fuente que las respalde.
Dónde está la bronca
Tres frentes.
El primero es la inmigración. Una parte sostiene que construir sin cerrar fronteras es darle una patada al balón hacia adelante, porque seguiría entrando gente y el problema seguiría ahí. Frente a eso, otro grupo avisa de que el discurso duro no baja los precios y sí tiene coste humano. Ahí no se mueve nadie.
El segundo es la competencia.
Si el plan es tan sólido y su partido gobierna en casi todas las comunidades desde hace años, ¿por qué no está hecho ya? Lo pregunta un forero que además aclara que no defiende al Gobierno actual. Nadie contesta.
El tercero es la corrupción. Varios avisan de que los grandes planes de suelo terminan en casos y en descampados, y recuerdan la vez anterior. Un participante lo zanja: es peor el remedio que la enfermedad. Otro añade que un millón de viviendas acabará en manos de quien ya controla los precios, y que habrá quien pique.
Y por debajo, un tema que nadie suelta: los propios gobernantes tienen pisos y no mueven ficha, sean del partido que sean. Ahí el hilo se pone de acuerdo en una cosa: si nadie pierde, no hay nada que tocar.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el tono. Ya no se discute si la promesa es grande o pequeña, sino con qué condiciones y para quién. El hilo deja de pedir el desglose y empieza a redactar el decreto por su cuenta: cotización mínima, alquiler y no propiedad, desahucio automático, multa al que no levante el ladrillo.
Cambia quién entra. Hay quien dice que le votaría si fuera verdad y pregunta si lo será. Hay quien responde que da igual, porque antes tiene que ganar, y que eso lo ve difícil. Y hay quien pone el miedo en otro sitio: que gane el otro, que da más miedo.
Cambia, por último, lo que se pega al hilo. Ya no es solo vivienda: entran las propiedades de los diputados, los pactos que harían falta para gobernar y las constructoras que aparecerían a firmar. La cifra del millón sigue sin memoria económica. Los foreros, mientras, ya han escrito la suya.