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Un cura ceutí: «La caridad exige orden, hay que atender antes al prójimo, el próximo, el cercano, el ceutí antes que al de fuera.» Minuto 2:02
Transcripción (arreglada) del vídeo:
Ya va un mes de la ocupación de Ceuta, y son muchos los que han seguido con expectación la respuesta de la Iglesia. En los primeros días, el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española denunciaba el uso de las fronteras y miles de vidas como mecanismo de presión política; «biopolítica» lo llamaba, un arma sin escrúpulos empleada por Jovenlandia para presionar a España. El arzobispo de Oviedo comparó la situación con la marcha verde de 1975, cuando Jovenlandia invadió el Sáhara español. Una vez más, se usaban millares de ingenieros como escudo humano para ganar un enclave geoestratégico. El Papa León XIV también denunciaba y rezaba por la situación en Ceuta: «Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios por medio de la intercesión de nuestro Señor de África, que se pueda encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia.» Tras un mes de oleada turística, el arzobispo de Oviedo incluía a los ceutíes entre sus peticiones ante la Santina de Covadonga: «Queremos tener un pensamiento orante por nuestros hermanos y amigos que en Ceuta y en Melilla lo están pasando mal, están sufriendo esa oleada turística, no siempre bien resuelta ni gestionada por una
gobernanza que está siendo complicada, por no decir fallida. Pedimos para que la esperanza cristiana presida el ánimo de aquellos ciudadanos, tantos de ellos cristianos, para que puedan dar el testimonio alto.» Mientras tanto, desde Ceuta, un joven sacerdote que vive la situación día a día mostró una idea muy clara de caridad: «Y la Iglesia, como parte de Ceuta, no tiene recursos suficientes para ayudar a los que han entrado. Nosotros también teníamos pobres aquí antes a los que atender, y ya nuestros recursos eran limitados para eso. Si, además, tenemos que arrancar de nuestros propios pobres, de nuestra propia gente necesitada, los recursos que ya poseemos, nos encontramos en una situación mucho más complicada, y es la caridad la que exige esa jerarquía. Uno atiende antes a su prójimo, que es el próximo, el que tiene al lado, ¿no?, el ceutí, antes que al que no lo es.» Unas palabras que causaron polémica y escándalo sobre lo que significa para la Iglesia «ayudar al prójimo». «Claro, rápidamente la gente ansioso diciendo: "No, pero en realidad para los católicos todos son prójimos. Mira la parábola del buen samaritano, ¿no?"» «O por parte sobre todo de gente del PSOE, que de repente ha descubierto la larga tradición teológica (bueno, a su manera). Entonces, la pregunta entonces ahora es: esa situación que me viene de que no puedo ayudar a todos, ¿a quién ayudo antes? Es que ha dicho que no son prójimos los extranjeros… No ha dicho eso. La gente poco a poco se está enterando. La palabra «prójimo» es «próximo». […] En italiano la palabra es la misma, próximo es prójimo y próximo es prójimo. Y en latín también. Es el que tienes enfrente, aquel con quien te topas.» Una serie de reflexiones que muchos se precipitan a juzgar sin pensar. Mientras tanto, miles de vidas y el futuro de los ceutíes siguen en juego.
Transcripción (arreglada) del vídeo:
Ya va un mes de la ocupación de Ceuta, y son muchos los que han seguido con expectación la respuesta de la Iglesia. En los primeros días, el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española denunciaba el uso de las fronteras y miles de vidas como mecanismo de presión política; «biopolítica» lo llamaba, un arma sin escrúpulos empleada por Jovenlandia para presionar a España. El arzobispo de Oviedo comparó la situación con la marcha verde de 1975, cuando Jovenlandia invadió el Sáhara español. Una vez más, se usaban millares de ingenieros como escudo humano para ganar un enclave geoestratégico. El Papa León XIV también denunciaba y rezaba por la situación en Ceuta: «Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios por medio de la intercesión de nuestro Señor de África, que se pueda encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia.» Tras un mes de oleada turística, el arzobispo de Oviedo incluía a los ceutíes entre sus peticiones ante la Santina de Covadonga: «Queremos tener un pensamiento orante por nuestros hermanos y amigos que en Ceuta y en Melilla lo están pasando mal, están sufriendo esa oleada turística, no siempre bien resuelta ni gestionada por una
gobernanza que está siendo complicada, por no decir fallida. Pedimos para que la esperanza cristiana presida el ánimo de aquellos ciudadanos, tantos de ellos cristianos, para que puedan dar el testimonio alto.» Mientras tanto, desde Ceuta, un joven sacerdote que vive la situación día a día mostró una idea muy clara de caridad: «Y la Iglesia, como parte de Ceuta, no tiene recursos suficientes para ayudar a los que han entrado. Nosotros también teníamos pobres aquí antes a los que atender, y ya nuestros recursos eran limitados para eso. Si, además, tenemos que arrancar de nuestros propios pobres, de nuestra propia gente necesitada, los recursos que ya poseemos, nos encontramos en una situación mucho más complicada, y es la caridad la que exige esa jerarquía. Uno atiende antes a su prójimo, que es el próximo, el que tiene al lado, ¿no?, el ceutí, antes que al que no lo es.» Unas palabras que causaron polémica y escándalo sobre lo que significa para la Iglesia «ayudar al prójimo». «Claro, rápidamente la gente ansioso diciendo: "No, pero en realidad para los católicos todos son prójimos. Mira la parábola del buen samaritano, ¿no?"» «O por parte sobre todo de gente del PSOE, que de repente ha descubierto la larga tradición teológica (bueno, a su manera). Entonces, la pregunta entonces ahora es: esa situación que me viene de que no puedo ayudar a todos, ¿a quién ayudo antes? Es que ha dicho que no son prójimos los extranjeros… No ha dicho eso. La gente poco a poco se está enterando. La palabra «prójimo» es «próximo». […] En italiano la palabra es la misma, próximo es prójimo y próximo es prójimo. Y en latín también. Es el que tienes enfrente, aquel con quien te topas.» Una serie de reflexiones que muchos se precipitan a juzgar sin pensar. Mientras tanto, miles de vidas y el futuro de los ceutíes siguen en juego.
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