Elisa Beni dice que fue despedida de eldiario.es
El despido de Elisa Beni de eldiario.es, anunciado por ella misma en redes, ha reabierto la discusión sobre la línea editorial del medio y el margen de sus columnistas. Beni atribuye su salida a una opinión publicada en redes sobre la cobertura de un curso para abogados de oficio y la Sala II del Tribunal Supremo. «El motivo de mi despido es que consideran un desprecio a la cabecera mi opinión en redes sobre la insidia de manchar o invalidar a magistrados de la Sala II por un curso para abogados de oficio», escribió. La periodista, que según su relato llevaba más de una década firmando dos columnas semanales, sostiene que el medio convirtió en noticia algo que, a su juicio, no lo era.
Qué pasó con la columna de Elisa Beni en eldiario.es
El detonante, según su propio relato, fue un tuit en el que cuestionaba que se presentara como noticia un asunto relacionado con magistrados de la Sala II y un curso para abogados de oficio. Beni interpreta que ese movimiento buscaba «desprestigiar al Tribunal Supremo por dictar una sentencia que no les gusta». La dirección del medio no ha confirmado oficialmente los motivos, pero el despido se produjo después de esa publicación.
La periodista enmarca su salida en una tendencia más amplia: la exigencia de alineamiento con la línea del medio incluso fuera de él. «Esto va en realidad de no poder decir —ni siquiera fuera del medio— lo que opinas», afirmó. Su argumento es que si un analista colabora en varios medios, la lógica de la militancia le impediría tuitear cualquier cosa que incomode a alguno de ellos.
El debate sobre la línea editorial y la libertad de los columnistas
El caso ha reavivado la discusión sobre hasta qué punto un medio puede imponer a sus firmas lo que publican en redes. Una parte del análisis sostiene que quien trabaja para un medio conoce su línea y debe asumirla; otra recuerda que la opinión fuera del medio no debería ser motivo de despido. Beni lo resume así: «La militancia obliga a una verdad de carnet».
Hay quien ve en su salida un ajuste de cuentas por haberse distanciado de la línea del medio en temas judiciales. Otros apuntan a que su presencia en tertulias de otros canales pudo incomodar. Lo cierto es que el despido se produce después de años en los que, según ella, fue «muy libre» en el periódico hasta que «se empezó a reclamar la militancia de las almas».
Reacciones y contexto del despido
La noticia ha generado un cruce de acusaciones. Un periodista le reprochó en redes que llevaba semanas atacando al medio y a sus trabajadores, y le atribuyó estar «plegada a las órdenes» de un asesor. Beni, por su parte, agradeció a Nacho Escolar haberle permitido participar en lo que describió como «un proyecto fresco y apasionante» en su día.
El despido coincide con un momento de tensión entre el Gobierno y el Tribunal Supremo por una sentencia, y con la cobertura que distintos medios hacen de ese conflicto. Beni sostiene que su salida responde a ese contexto y no a su trabajo. El medio no ha detallado públicamente las razones.
Qué implica para el periodismo de opinión
El caso plantea una pregunta incómoda: ¿puede un columnista discrepar en redes de la línea del medio que le paga? La respuesta depende de cada cabecera, pero el despido de Beni sugiere que, en algunos casos, la respuesta es no. «No me ofende, me embarga una profunda pena», escribió ella.
La discusión no está cerrada. El medio no ha publicado una versión detallada y Beni mantiene su relato. Lo que queda es un episodio más de la tensión entre libertad de opinión y disciplina editorial en la prensa española.