Ucrania avanza en dos flancos de Bajmut y Rusia cede terreno, según fuentes prorrusas
Bajmut no cayó. Y el 11 de mayo de 2023, por primera vez en semanas, la línea del frente se movió en dirección contraria a la que Moscú venía anunciando. Según los corresponsales de guerra que siguen el frente ruso y las fuentes afiliadas al grupo
Wagner, las fuerzas ucranianas lanzaron contraataques cerca de
Soledar y al norte de Bajmut con unidades apoyadas por grupos blindados de dos o tres tanques. Los canales de Telegram próximos al Kremlin describieron la maniobra con desconcierto: no contaban con que unas fuerzas dadas por agotadas conservaran capacidad de empuje.
Al norte, la 4ª Brigada de Fusileros Motorizados rusos habría abandonado sus posiciones, siempre según fuentes prorrusas vinculadas a Wagner. Al sur, la 3ª Brigada de Asalto
Azov asaltó la cabeza de puente del canal y la 72 Brigada Mecanizada rusa se retiró, dejando atrás, según el cálculo que circula en el hilo,
unos dos kilómetros de terreno en un solo día. No es un cerco. Es un cambio de manos que nadie daba por posible una semana antes.
De Soledar al canal: qué terreno ha cambiado de manos
Los relatos coinciden en la geometría. Presión al norte, en la órbita de Soledar, y empuje simultáneo en el sur, donde la 30ª Brigada Mecanizada ucraniana difundió asaltos a trincheras rusas en las inmediaciones de Sakko i Vantsetti, en la provincia de Donetsk, y la 92ª Brigada hizo lo propio con la limpieza de posiciones. Con ese camino despejado hacia
Krasna Hora, la lectura táctica que circula es clara: si Ucrania alcanza las colinas de esa localidad, su posición mejora de cara a seguir apretando.
La otra lectura, menos épica, también se abre paso. Hay quien recuerda que buena parte de ese terreno es zona gris, que un día lo ocupa un bando y al siguiente el otro, y que lo que de verdad cuenta no es el titular de la jornada sino la consolidación posterior. Las líneas defensivas rusas de verdad, argumentan, están detrás, y a esas aún hay que llegar. La discusión no es menor: de ella depende si lo del 11 de mayo es una tendencia o un simple titular.
¿Se está retirando Wagner de Bajmut?
Las fuentes se contradicen, y ahí empieza el problema. Una parte da por hecho que la retirada en el flanco norte es real y constatada. Otra, citando prensa ucraniana que a su vez recoge la posición de Estados Unidos, sostiene que no hay señales de retirada de los efectivos de Wagner en la ciudad. Entre medias, un conocido bloguero militar ruso reconocía que las noticias desde la zona de Bajmut no eran buenas y publicaba un mapa con las posiciones perdidas en los flancos.
El ruido tiene un origen concreto: el jefe de Wagner,
Prigozhin, habría afirmado —según el relato de un participante en el hilo— que una brigada rusa había huido, y de ahí se pasó a titular que Rusia abandonaba Bajmut. No es lo mismo. En el sur, la defensa correspondía al 3.er Cuerpo de Ejército ruso, personal instruido a toda prisa y reclutado el verano anterior, cuyas bajas estarían siendo cubiertas ahora con regimientos de movilizados, según el análisis que circula.
Prigozhin y la munición que no llega
El jefe de Wagner insistió en sus partes diarios: no hay munición, pese a las instrucciones de los días previos, y los flancos de Bajmut peligran. Sostiene que la ciudad era necesaria para que el ejército ruso pudiera reagruparse, aunque no aclara por qué se ha cortado el suministro. Sus advertencias encajan con el relato de la retirada, lo que no las convierte en prueba: es parte interesada y habla de su propia posición en la disputa por el mando.
Lo que sí aporta el episodio es una foto del coste. La toma de esos dos kilómetros habría llevado a las fuerzas rusas un mes y, según el cálculo que circula en el hilo, alrededor de diez mil bajas. Ucrania los habría recuperado en una tarde. Es una cifra sin verificar de forma independiente, pero explica por qué el desconcierto se instaló en los canales que hasta entonces daban Bajmut por liquidada.
Sakko i Vantsetti: el pueblo con nombre de anarcas
El detalle curioso de la jornada tiene nombre italiano. Uno de los núcleos citados en los avances, Sakko i Vantsetti, reproduce el nombre castellanizado de
Sacco y Vanzetti, los dos anarquistas ejecutados en Estados Unidos. La toponimia soviética no era ajena a estas cosas, y la pedanía quedó bautizada en su honor. Ahora figura en los partes militares como una etiqueta más, entre siglas de brigadas y coordenadas.
Con el empuje actual, la presión sobre los flancos de Bajmut puede obligar a Moscú a elegir entre sostener la ciudad o replegarse a las posiciones del Donbas que ocupaba antes de la guerra, una opción que ya se menciona sin pudor en los análisis. Si el impulso se agota, todo quedará en otra zona gris. La cuenta de dos kilómetros en un día, eso sí, ya no la borra nadie.
Lo que se discute y no sale en los titulares
Queda fuera de foco un dato que condiciona todo lo anterior: la contraofensiva ucraniana de primavera, entendida como operación de gran escala, no había comenzado según varios de los mensajes que se cruzaron esos días. Lo que se movió fue el frente, no el plan general. Esa distinción explica por qué la misma jornada se lee como punto de inflexión y como simple escaramuza, según a quién se pregunte.
También queda el asunto de la verificación. Los vídeos de asaltos a trincheras y limpieza de posiciones proceden de las propias brigadas implicadas, lo que no los invalida pero tampoco los convierte en parte neutro. La cifra de bajas rusas en el sector, el estado real de los flancos y la magnitud del repliegue son, a fecha de esta discusión, material en disputa.