Adiós a los Héroes sin Capa, ¿y al Bisturí?
El florero tiene más razón que un santo, aunque le falte un hervor en algunos puntos. Lo de Shanghái es la punta del iceberg, y los médicos que se creen intocables van a tener un susto de gloria.
El diagnóstico: jaque mate para muchos profesionales
Para el diagnóstico, la IA no es que sea mejor, es que es una máquina eficiente. ¿Una "pequeña base de datos"? Pues sí, para muchos diagnósticos comunes, la IA ya supera a muchos profesionales. Y no pide café ni se cabrea si un paciente es cansino. Los "héroes sin capa" que solo hacen el 80% de lo mismo, que se vayan preparando para ser supervisores de algoritmos o a buscarse otra cosa. Las cabinas esas chinas son el futuro del ambulatorio, te lo digo yo. Menos burocracia y más eficiencia.
La cirugía: el robot no tiene pulso ni ego
Y en cirugía, el florero también tiene razón. ¿Quién tiene la precisión de un robot? Ni el mejor cirujano del mundo. Lo de pelar y coser uvas no es un chiste, es la demostración de lo que se viene. Al principio, sí, un cirujano humano supervisando, pero luego... ¿para qué? Para las operaciones estándar, el robot es más rápido, más preciso y no se le cae el bisturí por un temblor ni tiene un mal día. El problema para los que piensen que su "arte" con el escalpelo es irremplazable.
El madmax laboral llega para todos
Aquí la clave es que la burocracia médica y los que llevan 30 años haciendo lo mismo se van a encontrar con un muro. No es que la IA sea "difícil", es que es implacable. Y los que no se adapten a supervisar, a resolver los casos realmente complejos (que serán pocos y cada vez menos) o a dedicarse a la parte humana (empatía, acompañamiento, que eso sí que no lo hace una máquina, de momento)... pues se van a quedar sin silla. El madmax laboral llega para muchos, y los médicos no son una excepción.
Así que sí, el nuevo mundo no tiene vuelta atrás. Los que creen que su profesión es sagrada, que se vayan despidiendo del privilegio. Va a haber una reconversión brutal, y al final, el toque humano será lo que valga, si es que vale algo. Porque para una receta o una operación de apendicitis, ya tendremos al robot o a la IA de turno.