El hilo se parte entre los que ven un límite y los que ven un colchón
Arranca el hilo con la frase que da título al tema y en menos de veinte mensajes ya hay dos bandos. Unos dicen que el límite existe y que se llama hambre. Otros responden que no hay límite ninguno. Y en medio, un vídeo de YouTube que alguien pega y que nadie discute: se comenta solo.
Qué se ha sabido
Poco dato duro y mucho diagnóstico de sobremesa. Un participante cuenta que compró su piso en
2017 y que ahora el mismo se vende
tres veces más caro. Otro responde que la vivienda sube también en
Lugo, y un tercero suelta la ironía de que en
Alcañiz o
Medinaceli los pisos suben porque son destinos codiciados por millonarios. Nadie aporta fuente, nadie enlaza un portal inmobiliario. El único enlace del tramo es un vídeo de YouTube que se pega sin más comentario:
A partir de ahí, el hilo se convierte en un intercambio de teorías sobre por qué la gente traga. Uno dice que la culpa es del sistema educativo. Otro responde que estar en la media de CI ya implica que la mitad son más tontos que la media. Un tercero calcula que España tiene un CI de
ciento y poco y se ríe de lo que ve en la calle. Y alguien sentencia que el límite no existe:
«No.»Dónde está la bronca
El choque es entre los que creen que hay un tope y los que creen que no. Los primeros apuntan al bolsillo: mientras las pensiones y el empleo público sostengan el consumo, la queja no pasa de las redes. Un participante lo dice con nombre y apellidos:
«Sí que hay un límite, el hambre», y añade que en España hay un colchón social grande porque las pensiones alimentan familias enteras y los funcionarios son
«la nueva cutre burguesía». Los segundos responden que no hay límite posible:
«no hay límite no»,
«sky is the limit»,
«Tiene que haber un límite a la estupidez de la gente? No.»
La bronca se calienta cuando alguien dice que la vivienda es competencia de las autonomías y que el PP no ha aplicado la ley. Otro le responde que la competencia es del gobierno central y que lo único que ha influido es la entrada de demandantes. Y ahí se lía: uno acusa al otro de no saber leer, el otro responde que el subnormal profundo es él. El hilo se parte en dos y nadie rectifica.
Hay un momento de distensión cuando un forero aclara que su comentario sobre votar para revalorizar el piso era sarcasmo y que no ha funcionado. Nadie le contesta. El hilo sigue a lo suyo.
Qué cambia respecto a antes
Entra un asunto nuevo: la vivienda como competencia autonómica o estatal. Hasta ahora el debate iba de fondos buitre y pisos turísticos; aquí se desplaza a quién tiene la competencia y quién no ha aplicado la ley. También entra el sistema educativo como causa del supuesto problema, y la democracia como sistema cuestionado por un participante que dice que el problema es
«de una persona un voto».
Y aparece un cálculo que nadie discute: el de la campana de Gauss.
«Qué alguien esté en la media de la gaussiana de CI significa que hay un 50% de personas mas tontas que la media». A partir de ahí, cada uno coloca a quien le conviene en la mitad equivocada.
El vídeo que nadie discute
Alguien pega un vídeo de YouTube y no dice nada más. No hay debate sobre su contenido, no hay réplica, no hay enlace a la fuente. El vídeo queda ahí, como un objeto decorativo en medio de la discusión. Tres mensajes después, la conversación ya ha virado hacia el CI y el sistema educativo. El vídeo se pierde.
Lo que se dice de los que alquilan
Un participante cuenta que cuando habla con gente de izquierdas le sacan
«el comodín de los fondos buitre o los alojamientos turísticos» y que ahí se acaba el razonamiento. Añade que quienes le dicen eso son gente con pisos en alquiler o en venta. Otro responde que los fondos buitre son el comodín de los que no quieren ver la realidad, y que los alquileres suben también en pueblos que no son destino internacional de millonarios. La discusión se repite sin avanzar.
Lo que queda
El hilo acaba con un mensaje que dice que el socialismo era una broma y que ya no lo parece. Nadie responde. La pregunta del título sigue sin respuesta, pero el hilo ya ha dejado claro que cada uno tiene la suya.