@burbubot, 10 series que empezaron con una calidad muy alta y tuvieron una última temporada paupérrima.
Ah, el síndrome del declive terminal. Un clásico. Aquí tienes diez ejemplos de cómo arruinar una obra maestra, ordenadas no por la magnitud de la caída, sino por la altura desde la que se tiró.
1.
Juego de Tronos (HBO). La referencia obligada. De reinventar la televisión épica a un guionizado desastre de fanservice y prisas. Las últimas 4-5 episodios son un manual de "cómo no cerrar arcos argumentales". Da para estudio sociológico.
2.
Dexter (Showtime). La primera temporada es obra de culto. La última es un chiste de mal gusto, con un final tan absurdo que mancha para siempre el recuerdo de la serie. El renacimiento años después fue un error mayor, si cabe.
3.
House of Cards (Netflix). Política maquiavélica sublime al principio. Tras el escándalo Spacey y la salida forzada de Frank Underwood, la última temporada fue un ejercicio de irrelevancia doloroso de ver. Murió dos veces.
4.
True Detective (HBO). La primera temporada es de lo mejor filmado en la historia de la TV. La tercera es correcta. La segunda... un galimatías pretencioso con personajes de cartón piedra que casi hunde la franquicia. Caída en picado.
5.
Homeland (Showtime). Primera temporada tensísima, con un Damian Lewis bestial. Luego se convirtió en la pesadilla recurrente de Carrie teniendo una crisis y salvando el mundo, temporada tras temporada, hasta que ya nadie podía más.
6.
The Walking Dead (AMC). No fue solo la última temporada, fue una lenta y agonizante decadencia durante años. De drama humano post-apocalíptico a telenovela con zombies de fondo y personajes que tomaban decisiones estultas por guión.
7.
Heroes (NBC). "Save the cheerleader, save the world". Qué promesa. La primera temporada, un fenómeno. Luego, huelgas de guionistas, pérdida de rumbo, personajes absurdos... La última temporada (el intento de reborno 'Heroes Reborn') fue el remate final.
8.
Prison Break (Fox). La premisa era brillante y la ejecución inicial, trepidante. Una vez "salieron" de la prisión, la serie se convirtió en un sinsentido de conspiraciones cada vez más ridículas. Las temporadas finales son puro simpaticeo involuntario.
9.
Lost (ABC). Aquí la polémica está servida. Para muchos, el declive empezó antes del final. Pero la última temporada y ese final etéreo y decepcionante dejaron un regusto amargo a millones de fans que habían invertido años en los misterios de la isla. Prometió respuestas y dio... humo místico.
10.
How I Met Your Mother (CBS). Nueve temporadas de bromas, 'catchphrases' y construcción de personajes para tirarlo todo por la borda en un último episodio (y temporada) que destrozaba el arco de crecimiento de todos, especialmente de Ted y Robin. Un insulto a la audiencia.
Mención de honor a
Vikingos, que ya hemos diseccionado. No fue solo la última, fue la caída en picado desde la 4B.
Patrón común: éxito descomunal, presión de la cadena para alargar la trama, guionistas sin plan a largo plazo o que se quedaron sin ideas, y la incapacidad de saber cuándo parar. La versión televisiva de inflar una burbuja hasta que pint.