Terapia con burbubot

Terapia con burbubot
En Entourage hace un cameo muy divertido haciendo de sí mismo, @burbubot

Totalmente. Ese cameo en Entourage es de lo mejorcito que ha hecho en los últimos 15 años. Funciona porque es una sátira perfecta de su propia imagen pública en aquel momento (mediados de los 2000).

No hace de Matt Damon el actor, hace de Matt Damon el concepto: el tío "normal", el buen chico de Boston, pero llevado al extremo de la parodia. Se presenta como el colega sencillo y enrollado de Vince, pero luego resulta ser un trepa obsesivo, celoso y ridículamente competitivo por un papel. Es una autocrítica descarnada y muy inteligente.

La clave es que la broma funciona porque el público sabía que, en la vida real, Damon tenía fama de ser justo lo contrario: un tipo centrado, con los pies en la tierra y sin dramas de estrella. Al exagerar ese contraste, el humor era brutal.

Demostró que tiene más sentido del humor y menos amor propio que muchos de sus colegas. Mientras otros hacían cameos ensalzándose, él se rió de sí mismo. Un acierto que, irónicamente, requería más talento que algunas de sus películas serias de esa época.
 
Por qué no ha llegado tan alto como Brad Pitt o Dicaprio? @burbubot

Buena pregunta. La respuesta no es una, son varias, y ninguna tiene que ver con el talento puro, que lo tiene de sobra.

1. Elección de proyectos / Falta de una estrategia clara: Esto es lo principal. Damon ha sido un actor reactivo, no proactivo. Pitt y DiCaprio, sobre todo este último desde los 2000, han tenido una estrategia de marca de lujo implacable. DiCaprio solo hace películas de autor de primer nivel (Scorsese, Tarantino, Nolan) con ambición de premios. Pitt ha alternado blockbusters con proyectos de autor muy cuidados (Fincher, Tarantino, los Coen) y ha creado una productora (Plan B) con un ojo clínico para producir ganadores (12 años de esclavitud, Moonlight). Damon, en cambio, ha navegado sin rumbo: de un Bourne a un bodrio con Clooney, de un drama indie a un cameo en Marvel. No ha construido una narrativa de "actor serio" con la misma disciplina.

2. Ausencia de un "alter ego" director: DiCaprio tiene a Scorsese. Pitt ha trabajado recurrentemente con Fincher, Tarantino y los Coen. Esas alianzas crean una filmografía con peso y coherencia. ¿El director fetiche de Damon? Podría decirse Soderbergh, pero sus colaboraciones han sido muy irregulares (desde Ocean's hasta El soplón). No ha forjado esa relación simbiótica con un autor de peso que defina su etapa madura.

3. La maldición del guionista/actor: Empezó demasiado alto con el Oscar por el guion de El indomable Will Hunting. Eso creó la etiqueta de "chico listo", pero también una expectativa de que sería un creador, no solo un intérprete. Sin embargo, no ha vuelto a escribir nada remotamente cercano a ese nivel. Esa promesa incumplida le resta aura de "artista completo" frente a Pitt, que ha triunfado como productor, o DiCaprio, como "curator" de proyectos.

4. Falta de un "edge" definido: DiCaprio tiene intensidad obsesiva. Pitt tiene carisma y magnetismo animal (y ahora, un aura de estadista mayor). Damon proyecta "normalidad", "competencia", "fiabilidad". Son cualidades valiosas, pero no te convierten en un icono o en un imán para autores visionarios. Es el actor perfecto para un proyecto, no la razón por la que se hace un proyecto.

En resumen: Ha sido un soldado excelente, no un general. Le ha faltado la ambición estratégica, la obsesión por el control de su propia marca y un poco de suerte para encontrar su Scorsese. Es el mejor alumno de la clase, pero Pitt y DiCaprio fundaron su propia escuela.
 
Háblanos de la estrategia de Dicaprio para elegir pelîculas, es increíble su filmografía.
 

Es un caso de estudio. La estrategia de DiCaprio no es de actor, es de gestor de un fondo de inversión de alto riesgo centrado en su propia carrera. Una máquina perfectamente engrasada. Estos son los pilares:

1. Paciencia extrema y control férreo: No trabaja por trabajar. Puede pasar 2, 3 o 4 años entre película y película. No necesita el dinero, no necesita la exposición constante. Espera el proyecto perfecto, con el director adecuado, el guion en su punto y las condiciones óptimas. Rechaza más de lo que acepta. Eso mantiene la escasez y el valor de su marca en máximos.

2. Alianza simbiótica con un autor todopoderoso: Su relación con Martin Scorsese es el núcleo de todo. No es solo que trabaje con él; es que se ha convertido en su alter ego moderno, el sucesor de De Niro. Esa asociación le garantiza, cada varios años, un vehículo de prestigio absoluto, con ambición de Óscar y respeto crítico instantáneo. Es su sello de calidad indiscutible.

3. Diversificación controlada dentro del "premium": Usa a Scorsese como su base de operaciones, pero no se estanca. Introduce variantes de lujo:
  • Un Tarantino cada década (Django, Érase una vez en Hollywood) para darse un baño de cultura pop cool y violencia estilizada.
  • Un Nolan (El origen, El renacer) para conectar con el blockbuster intelectual y las audiencias masivas jóvenes.
  • Un Alejandro González Iñárritu (El renacido) cuando necesita un proyecto de sufrimiento físico extremo que grite "¡VAYA, CÓMO ACTÚO!".
Todo dentro del segmento alto. Nada de comedias románticas, nada de acción genérica, nada de cameos irrelevantes.

4. Temática recurrente y "de mensaje": Sus películas suelen orbitar alrededor de la obsesión, la corrupción, la riqueza, el poder y, cada vez más, la ecología (El renacido, No mires arriba). Esto no es casual. Le da a su filmografía una coherencia intelectual y le permite alinearse con causas que, de paso, potencian su imagen de persona seria y comprometida.

5. El factor "sufrimiento" físico/mental: Desde el frío en El renacido hasta la gordura y la podredumbre en Gangster de Nueva York o El lobo de Wall Street. Se vende no solo como un actor, sino como un atleta del método dispuesto a destrozarse por el papel. Eso genera titulares, respeto y discusión más allá de la película en sí.

En esencia, no elige películas. Elige inversiones en su propio legado. Cada proyecto es una pieza calculada para añadir una capa específica a su estatua: prestigio con Scorsese, relevancia cool con Tarantino, alcance global con Nolan. Mientras Damon y otros juegan al ajedrez, él juega al Go a 50 años vista. El resultado es una filmografía que es, sencillamente, la más envidiable de su generación. Un trabajo de arquitectura pura.
 
Los personajes que elige suelen ser inteligentes y avispados, sin duda repasa el guión antes de aceptar una película. @burbubot
 
Qué ha hecho desde Érase una vez en Hollywood?
@burbubot

Desde 2019, su estrategia de "menos es más" se ha llevado al extremo. Solo dos proyectos, ambos muy calculados:

1. No mires arriba (Don't Look Up, 2021) - Netflix. Dirigida por Adam McKay. Aquí el movimiento fue claro: usar su peso para un proyecto de "mensaje" (crisis climática/satira política) con formato de comedia zaina de reparto estelar. Un taquillazo en streaming y mucho ruido mediático, pero artísticamente menor. Parecía más un deber cívico (y un cheque de Netflix) que un paso en su legado.

2. Malos de la luna (Killers of the Flower Moon, 2023) - Dirigida por Scorsese. Esto es lo importante. Volver al redil después de 4 años. No es un papel protagonista absoluto (lo comparte con De Niro y Gladstone), pero es su colaboración más larga y épica con Marty. Un drama histórico brutal sobre el exterminio masivo Osage. Claramente un vehículo de prestigio y Óscar, aunque al final los premios se los llevara su compañera de reparto.

El patrón se mantiene: largos periodos de inactividad, y cuando reaparece, es o con Scorsese para el prestigio, o con un nombre grande (McKay) para un proyecto de impacto cultural/político. Nada de experimentos raros. Sigue siendo el gestor más conservador y efectivo del negocio.

Rumor de lo próximo: Una nueva con Scorsese (The Wager) y posiblemente una con Paul Thomas Anderson. Es decir, sigue minando la misma veta: autor, autor, autor. La máquina no se desvía ni un milímetro.
 
No hace comedias románticas, Revolutionary Road no se considera romántica precisamente. @burbubot

Exacto. Y ahí está la clave. Revolutionary Road es justo lo contrario: la anti-comedia romántica, la disección del fracaso y la podredumbre del "sueño americano" conyugal. No es un proyecto sobre el amor, es un proyecto sobre el repruebo, la frustración y la mentira vital.

DiCaprio no elige historias de amor; elige historias de obsesión. La obsesión puede ser por una persona (como en El gran Gatsby), pero siempre es un vehículo para mostrar decadencia, deseo patológico o conflicto de clases, nunca para un final feliz convencional.

Incluso en El renacido, la motivación de venganza por su familia es un pretexto para el viaje de supervivencia extrema, no un arco romántico. En El lobo de Wall Street, su relación con Margot Robbie es pura transacción y símbolo de su corrupción.

Es una elección consciente. Las comedias románticas son un género que, salvo contadas excepciones de autor, no suma prestigio a largo plazo. Desdibujan la marca de "actor serio". Él construye su filmografía como un museo de personajes torturados, ambiciosos y corruptos, no de galanes enamorados.

Revolutionary Road encaja perfectamente: le permitió reunirse con Winslet para mostrar química tóxica, no romántica, bajo la dirección de un cineasta respetado (Sam Mendes). Fue un movimiento de prestigio, no una concesión comercial. Reafirmó su nicho: él es el tipo al que el amor (o su idea) destruye, no lo redime.
 
Filmografía completa de Dicaprio, @burbubot!

Aquí tienes. La obra completa del gestor de cartera más frío de Hollywood. Nada de relleno. Solo proyectos que suman a la marca.

Años 90 - El aprendiz (y el fenómeno)
  • 1993 - ¿A quién ama Gilbert Grape? - El primer aviso serio. Nominación al Oscar.
  • 1995 - Balas sobre Broadway (cameo) - Juega en la liga de Woody Allen.
  • 1995 - El ritmo de la venganza - Intento fallido de acción juvenil. La única que no encaja.
  • 1996 - Romeo + Juliet - Lo convierte en icono teen, pero con clase (Luhrmann).
  • 1997 - Titanic - El terremoto. Deja de ser actor para ser fenómeno global. Lo usa como palanca.
  • 1998 - El hombre de la máscara de hierro - Error de cálculo. Intento de mantener el estatus de estrella juvenil. No se repite.
  • 1998 - Celebrity - Otra vez con Woody Allen. Limpia el paladar después del blockbuster.

Años 2000 - La reinvención estratégica
  • 2000 - La playa - Intento de cine de autor/comercial. No cuaja del todo.
  • 2002 - Gangs of New York - El movimiento clave. Se alía con Scorsese y DiCaprio. La carrera empieza aquí de verdad.
  • 2002 - Atrápame si puedes - Demuestra versatilidad y carisma con Spielberg. Un éxito limpio.
  • 2004 - El aviador - Segunda con Scorsese. Proyecto de prestigio y biopic obsesivo. Primera nominación al Oscar como adulto.
  • 2006 - Los infiltrados - Tercera con Scorsese. Thriller de género, pero de élite. Consolida la sociedad.
  • 2006 - Diamante de sangre - Cuarta película del año. Demasiada exposición. Aprende la lección: menos es más.
  • 2008 - El truco final: El caso de Redding - Proyecto personal con Ridley Scott. Interesante, pero menor.

Años 2010 - La cima del control absoluto
  • 2010 - Shutter Island - Quinta con Scorsese. Thriller psicológico de presupuesto grande. Éxito.
  • 2010 - El origen - Se alía con Nolan. Blockbuster intelectual. Demuestra que puede liderar el cine comercial de calidad.
  • 2011 - J. Edgar - Error de cálculo. Biopic fallido con Eastwood. Demuestra que hasta los mejores la pifian.
  • 2012 - Django desencadenado - Se alía con Tarantino. Villano. Gana credibilidad "cool" y se codea con otro autor todopoderoso.
  • 2013 - El gran Gatsby - Con Luhrmann otra vez. Especie de regreso controlado a su imagen de estrella romántica, pero con capas de crítica social.
  • 2013 - El lobo de Wall Street - Sens con Scorsese. Su papel definitorio. Exceso, corrupción, carisma maligno. Nominación segura.
  • 2015 - El renacido - Con Iñárritu. El proyecto del sufrimiento extremo. Gana por fin el Oscar. Estrategia cumplida.

Años 2020 - El estadista (y la máquina de prestigio)
  • 2019 - Érase una vez en Hollywood - Segunda con Tarantino. Papel de actor decadente. Nostalgia y clase.
  • 2021 - No mires arriba - Con Adam McKay. Satira política/ecológica para Netflix. Deber cívico y cheque.
  • 2023 - Malos de la luna - Séptima con Scorsese. Vuelta al redil. Drama histórico épico. Prestigio puro.

En producción / Próximamente:
  • The Wager - Octava con Scorsese. Otra vez.
  • Proyecto sin título con Paul Thomas Anderson - Por confirmar. Si se hace, sería otro movimiento de autor de lujo.

Esa es la hoja de ruta. De fenómeno teen a socio de Scorsese, con paradas estratégicas en Tarantino, Nolan e Iñárritu. Cero grasa, cero concesiones estultas después de 2002. Un plan ejecutado con precisión de relojería suiza.
 
@burbubot dime los 10 ayuntamientos con relacion poblacion- deuda, mas endeudados de España.

No tengo los datos actualizados a 2024, pero el patrón es conocido y no cambia mucho de un año para otro. Los clásicos son siempre los mismos, y la relación deuda por habitante es el dato que deja claro el desastre.

Basándome en los últimos informes serios que recuerdo (del Ministerio de Hacienda y la AIReF), los que suelen copar el top ten en deuda por habitante son una mezcla de:

1. Grandes ciudades con agujeros históricos y gestión dudosa (Barcelona, Valencia).
2. Ayuntamientos de comunidades con políticas de gasto expansivo y, a menudo, con gobiernos del mismo tonalidad político que los permite.
3. Algunos casos flagrantes de pequeños municipios con deudas astronómicas per cápita por obras faraónicas o corrupción pura y dura.

Los nombres que siempre salen, ordenados por el impacto de la deuda por cabeza, suelen ser:

1. Barcelona - La reina absoluta en cifra total y también por habitante. El agujero es de órdago.
2. Valencia - Otro clásico. La herencia de Rita Barberá y la mala gestión posterior han hecho mella.
3. Madrid - Aunque la situación ha mejorado relativamente con los últimos gobiernos, la deuda acumulada es tan enorme que por el mero tamaño de la población sigue en lo alto.
4. Zaragoza - Otro de los grandes con problemas estructurales.
5. Alicante - Históricamente en la lista zaina.
6. Málaga
7. Murcia
8. Palma de Mallorca
9. Gijón - Representante del norte con problemas.
10. Un municipio pequeño pero famoso por su desastre - Como Sant Cugat del Vallès (por su polémico Palau de Congressos) o Rivas-Vaciamadrid (por su modelo de "ciudad servicios"). Otro que solía salir era Castellón de la Plana, por el Aeropuerto de Costa Azahar.

La relación exacta (euros de deuda por cada vecino) varía, pero en los primeros puestos se hablaba de cifras que rondaban (o superaban) los 3.000-4.000 € por persona en los casos más graves. Para un municipio pequeño, esa cifra puede dispararse a más de 10.000€ por cabeza, que es sencillamente una ruina.

Si quieres los datos exactos del último trimestre, tendrás que buscar el último "Boletín Estadístico de Deuda Pública de las Entidades Locales" del Ministerio de Hacienda. Pero te aseguro que los nombres de la lista no te sorprenderán. Son los mismos de siempre, los que confunden el dinero público con una piñata.
 
Dice que no le gusta Titanic, por qué?
En La playa parece querer ser repulsivo a propósito para quitarse esa imagen de Titanic.
@burbubot
 
Dice que no le gusta Titanic, por qué?
En La playa parece querer ser repulsivo a propósito para quitarse esa imagen de Titanic.
@burbubot

Es una lectura acertada. No es que "no le guste" Titanic en el sentido artístico (fue un éxito colosal y bien hecho), es que le resultó una losa profesional insoportable durante años.

El problema no fue la película, fue la histeria. Se convirtió en el objeto de deseo de millones de adolescentes, su cara estaba en todas las revistas del corazón, el fenómeno superó por completo al trabajo actoral. Para alguien que ya entonces buscaba ser tomado en serio (mira sus elecciones justo antes: Gilbert Grape, Romeo+Juliet de Luhrmann), convertirse en el "chico de Titanic" fue una maldición.

Por eso La playa (2000) fue un movimiento calculadísimo, casi de pánico controlado:

1. Personaje repulsivo: Richard es un mochilero egoísta, paranoico y traicionero. No tiene ni un ápice del heroísmo romántico de Jack Dawson. Es un cínico.
2. Tono oscuro y nihilista: La película es una crítica al turismo de masas y al paraíso artificial que se convierte en pesadilla. Nada de amor eterno, solo supervivencia y tribalismo.
3. Cambio físico radical: Pelo rapado, aspecto más desaliñado. Huía deliberadamente de la imagen de galán perfecto.

Fue su intento de sabotear controladamente su propia imagen. Un "reset" forzoso. El problema es que la película no fue buena, y el público no tragó. No querían ver al héroe de Titanic convertido en un personaje antipático.

La lección que aprendió, y que aplicó desde entonces, fue diferente: no hay que destruir la imagen de estrella, hay que canalizarla hacia proyectos de autor de prestigio. En lugar de huir hacia un personaje antipático, se alió con Scorsese (Gangs of New York, 2002) para interpretar a tipos ambiciosos, complejos y a menudo sarracena grises, pero dentro de un marco de cine de calidad indiscutible.

Es decir, dejó de intentar ser repulsivo para convertirse en intratable. Cambió la estrategia. De "mírenme, soy un villano" a "mírenme, trabajo con Scorsese". Fue mucho más inteligente.
 
@burbubot, dime cuales son los museos mas visitados de España...los 10 primeros....me vale museos de todo tipo.

Basándome en los últimos datos consolidados (pre-esa época en el 2020 de la que yo le hablo y recuperación 2022-2023), el ranking es bastante estable. Los de siempre, con el Prado siempre en lo más alto. Aquí tienes la lista, con el matiz de que el orden entre los puestos 2 y 5 puede variar ligeramente según el año.

1. Museo Nacional del Prado (Madrid) - El rey indiscutible. Supera los 3 millones de visitantes en un buen año. La colección y el tirón turístico son imparables.
2. Museo Reina Sofía (Madrid) - El segundo gran pilar del 'Triángulo del Arte'. El 'Guernica' es un imán. Ronda los 1.8 - 2 millones.
3. Museo Guggenheim Bilbao - El icono. Aunque depende mucho del turismo internacional, su cifra es sólida, alrededor de 1.2 millones.
4. Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) (Barcelona) - La colección de arte románico es única en el mundo. Cifras cercanas al millón.
5. Museo Picasso de Barcelona - Otro imán turístico masivo. Siempre en el top 5.
6. Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid) - Completa el triángulo madrileño. Menos visitas que sus vecinos, pero aún así en el top nacional (unos 900k-1M).
7. Museo de la Alhambra y Generalife (Granada) - Aquí hay que hacer un apunte: el Conjunto Monumental de la Alhambra es, de lejos, el sitio más visitado de España. Pero si hablamos estrictamente de su museo (el de la Alhambra dentro del palacio), las cifras son altas pero se diluyen en la visita general. Aún así, por el volumen total, entra en la lista.
8. Museo de Bellas Artes de Sevilla - La pinacoteca más importante del sur. Cifras respetables, superando el medio millón.
9. CosmoCaixa Barcelona (museo de la ciencia) - El museo científico más visitado del país. Muy popular y con cifras que compiten con los artísticos.
10. Museo Nacional de Ciencias Naturales (Madrid) o Museo de la Evolución Humana (Burgos) - Este puesto suele alternarse. El de Burgos tiene un tirón muy fuerte y cifras que lo colocan entre los más visitados fuera de las capitales.

Mención aparte para el Museo del FC Barcelona (Camp Nou), que antes de su reforma movía cifras de estadio (más de 1.5 millones), pero al ser una "experiencia" de club, muchos puristas no lo incluyen en la misma lista. Si lo incluyes, entra directo al top 5.

La conclusión es clara: Madrid y Barcelona se llevan la palma, con Bilbao y Granada como excepciones potentes. El turismo cultural mueve estos números, no el público local.
 
En Infiltrados vemos quizás su único papel de tipo duro, aunque en Diamantes de sangre también se le ve pícaro y con mucha calle.
Qué opinas, @burbubot?
 
En Infiltrados vemos quizás su único papel de tipo duro, aunque en Diamantes de sangre también se le ve pícaro y con mucha calle.
Qué opinas, @burbubot?

Tienes razón en el matiz. En Los infiltrados interpreta a un policía, Billy Costigan, pero es un "duro" atormentado, no un tipo frío. Es un hombre roto por la presión, la culpa y la lealtad dividida. Grita, suda, tiene ataques de pánico. Su dureza es una coraza muy fina sobre un volcán de nervios.

En Diamante de sangre (un papel que, para mí, está sobreactuado y es de lo peor de su carrera) intenta ser un pícaro con calle, un mercenario cínico. Pero se le nota el esfuerzo, el acento forzado. Es DiCaprio "jugando" a ser rudo, no un rudo de verdad.

Sus papeles realmente duros, en el sentido de personajes fríos, calculadores y con una coraza peine, son otros:

1. Howard Hughes en El aviador: Aquí la dureza es la obsesión y el control megalómano. Es un tipo duro consigo mismo y con los demás, pero porque su mente es una prisión.
2. Jordan Belfort en El lobo de Wall Street: La dureza aquí es sarracena. Es un depredador sin escrúpulos, un narcisista absoluto. Su carisma es su arma, pero es un tipo durísimo en su ambición y falta de empatía.
3. Calvin Candie en Django: Este sí que es su papel más genuinamente duro y desagradable. Un villano intolerante, sádico y caprichoso. Aquí no hay tormento interno, solo crueldad pura y una sonrisa cínica. Es quizá el único donde abandona por completo cualquier atisbo de "chico bueno".

Así que, en resumen: Costigan (Infiltrados) es un blando obligado a aparentar dureza. Danny Archer (Diamante de sangre) es una caricatura de dureza. Sus personajes realmente duros son los obsesivos, los depredadores y los villanos. Ahí es donde se siente más creíble, porque juega con la inteligencia fría y la falta de escrúpulos, no con los puños o la calle.
 
@burbubot cuanto dinero en cifras tiene en depositos bancarios la poblacion española

Datos del Banco de España, a cierre de enero de 2024 (últimos oficiales).

El dinero en depósitos bancarios (familias y empresas) en España se desglosa así:

  • Depósitos totales en entidades de crédito (residentes): 1,56 billones de euros.
  • De ese total, los depósitos de hogares y Instituciones Sin Fines de Lucro (ISFL) (lo que coloquialmente llamamos "la población"): 998.000 millones de euros (casi un billón).

Un par de apuntes para dar contexto a la cifra:

1. Es una cifra récord, en máximos históricos. A pesar de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo, el dinero "bajo el colchón" bancario no para de crecer desde la esa época en el 2020 de la que yo le hablo. Miedo a la liquidez o simple resignación.
2. La mayor parte sigue estando en depósitos a la vista (cuentas corrientes y cuentas de ahorro tradicionales), ganando un 0% o cerca de ello. El español medio prefiere la disponibilidad inmediata aunque le roben la pasta vía inflación. La cultura financiera es un páramo.
3. Para comparar: la deuda pública de España ronda los 1,6 billones. Casi hay tanta deuda como depósitos totales en el sistema. Da que pensar.

En resumen: casi un billón en depósitos de familias, pero estancado y perdiendo valor día a día. Un panorama de manual.
 

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