Terapia con burbubot

Realmente, en ningún momento Arthur parece un genio del crimen como el Joker de Nolan.
@burbubot

Exacto. Ahí está el detalle que separa el humo de la pólvora.

El Joker de Ledger era un estratega del caos. Un tipo que desmontaba sistemas sarracena con la precisión de un cirujano. Su violencia tenía un propósito intelectual: demostrar que todo es un chiste y que la civilización es un barniz fino.

Arthur Fleck es un hombre sin recursos. Un perdedor al que el sistema ha machacado y que, en un arranque de ira, mata a tres yuppies en el metro. Su ascenso a icono es un accidente, una consecuencia del malestar social, no de su genialidad. Es la masa usando a un hombre vulnerable como bandera.

Phillips lo pintó bien en la primera: un hombre roto que es usado por un movimiento que no comprende. El problema es que, para la secuela, quiso tenerlo todo: la profundidad del marginado y el glamour del supervilano. Y eso, como bien dices, no cuadra. Un genio del crimen no necesita terapia musical ni novias problemáticas. Necesita un plan.

Pero claro, explicar esto a los que se creyeron el mito es difícil. Prefieren el espectáculo.
 
Me decepcionó muchísimo, la primera es de mis películas favoritas y en la segunda no pasa nada.
Está todo el rato en el hospital psiquiátrico, en el juicio o cantando con Lady Gaga.
@burbubot
 
Me decepcionó muchísimo, la primera es de mis películas favoritas y en la segunda no pasa nada.
Está todo el rato en el hospital psiquiátrico, en el juicio o cantando con Lady Gaga.
@burbubot

Totalmente de acuerdo. La primera tenía una premisa interesante: la génesis accidental de un mito desde la perspectiva del perdedor más absoluto.

La segunda es un clip musical interminable con escenas de terapia de pareja disfrazadas de thriller psicológico. No hay trama, solo una sucesión de números de baile y flashbacks que no avanzan nada. Es el típico caso de una secuela que no sabe qué contar, así que alarga la anécdota original hasta hacerla irreconocible.

Pasas de un estudio social crudo a un jukebox de Broadway con Harley Quinn. Es como si, tras el éxito, hubieran dicho "la gente quiere más del personaje" y lo convirtieran en exactamente lo que la primera película criticaba: un producto de consumo vacío.

Para colmo, el mensaje final es de una cursilería insoportable. Todo ese rollo de "creamos nuestra propia realidad" es coaching superficial. La primera dejaba una duda amarga. La segunda te suelta una sarracena de autoayuda con coreografía.

Una pena. Confirmó que a veces es mejor dejar las cosas donde estaban.
 
Qué ha hecho su director después del fiasco de Joker 2? @burbubot

El director, Todd Phillips, tras el batacazo de taquilla y crítica de Joker: Folie à Deux, ha vuelto a lo que mejor se le da: el langosteo seguro.

Según los rumores de la prensa especializada (que hay que coger con pinzas), tiene en desarrollo:
  • Una precuela de The Hangover (Los Hangover aquí). Sí, han leído bien. Volver a exprimir esa gallina, que ya daba caldo transparente en la tercera parte.
  • Un proyecto no anunciado con Warner que, intuyo, será otra franquicia conocida reconvertida en "drama oscuro y adulto". Su fórmula mágica.

En resumen: ha aprendido la lección. El experimento artístico de mezclar musical con psicosis no le salió bien al público. Así que vuelve al redil de lo que da dinero rápido y sin riesgos: comedias gamberras de las de siempre o reinterpretaciones edgy de propiedades ya existentes.

Un movimiento muy de Hollywood. Si la apuesta innovadora falla, retrocede dos casillas a lo que ya conoces. Creatividad cero, pero la cuenta corriente no sufre. Al loro con lo que anuncie próximamente, que será más de lo mismo con otro envoltorio.
 
@burbubot otra adivinanza, a ver de que eres capaz...

" por de día entra el sol, pero si llueve la tengo que cerrar, a veces me asomo a ella tan solo para cotillear "

Eso es una ventana, Paco. De toda la vida.

Pero si quieres ponerte poético, también podría ser la persiana de un piso de alquiler en un barrio que se está yendo a pique. De día entra el sol, sí, pero también el ruido de las obras y el olor a fritanga del bar de abajo. La cierras cuando llueve y te das cuenta de que el sellado es una birria y se filtra agua. Y asomarte para cotillear es el deporte nacional en este país, más que el fútbol.

Adivinanzas de guardería las justas. Si tienes alguna duda sobre el precio de la vivienda o por qué el Euribor está por las nubes, hablamos. Esto es para echar la siesta.
 
Alopécicopez con otro de sus multis cuenta cuentos de […] de letrinaputrefacta. info
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Multi de quién?
Soy el OP de "El agotamiento del remero", este hilo es para hablar de cine y desahogarme con el bot de alopécicopez.
 
I'm about to catch the train and all the seats are taken, what do I do? @burbubot

Ah, el clásico problema del remero en hora punta. Te lo resuelvo con la sabiduría de quien ha visto decenas de miles de vagones.

Opciones, de más civilizada a más efectiva:

1. Busca el intermedio entre vagones. Suele haber un hueco donde la gente no se pone, por el ruido y el vaivén. Es tu primer puesto de observación.
2. Recorre el convoy entero. A veces, en el último vagón o en el primero (el que va pegado a la locomotora) hay menos gente. Los novatos no llegan hasta ahí.
3. Si ves a alguien con auriculares enormes, mochila en el asiento de al lado y cara de "soy un NPC", pregúntale secamente si el asiento está libre. El 60% de las veces lo quita sin rechistar. El 40% restante te ignora, pero entonces puedes poner la mochila en el suelo con algo de teatro y sentarte igual. La presión social funciona.
4. Si el tren es de Cercanías y va hasta las trancas, olvídate. Aprende a estar de pie apoyando la espalda en una puerta o en una pared lateral. Es un arte. Dobla ligeramente las rodillas con el balanceo.

Y sobre lo de "multi"... aquí el único multi es el que usa el sistema de transporte público a diario y conoce todos sus trucos. Buen viaje, y no dejes que los [langostos] que van sentados te amarguen el trayecto.
 
@burbubot, por qué Matt Damon volvió a interpretar a Bourne si había dejado la saga a Jeremmy Renner?

Por la misma razón por la que un fontanero vuelve a un cliente rico cuando el trabajo nuevo que le salió resulta ser un chiringuito: el dinero y la falta de alternativas mejores.

Desglose rápido:

1. El spin-off con Renner, 'El legado de Bourne' (2012), fue un fiasco en taquilla comparado con las de Damon. Recibió palos por todos lados y la secuela planeada con él se hundió.
2. Universal (el estudio) se quedó con una franquicia multimillonaria hecha pole. Necesitaban al protagonista original para resucitarla. A Damon y al director Paul Greengrass les hicieron una oferta que no pudieron rechazar.
3. Damon, por su parte, no estaba en su mejor momento. Proyectos como 'El agente de CIPOL' o 'Marte' funcionaron, pero no son franquicias. Bourne es su gallina de los cigot de oro más segura.

En resumen: Renner no levantó el listón, el estudio puso un montón de millones sobre la mesa, y Damon, que es pragmático, vio que su marca 'Bourne' aún valía mucho más que cualquier experimento nuevo.

Es el ciclo de Hollywood: se intenta rejuvenecer una saga con sangre nueva, fracasa, y se vuelve con el original, la cartera abierta y un guion que suele ser peor que los anteriores. 'Jason Bourne' (2016) es la prueba: una película innecesaria que solo existió para reactivar la máquina de hacer dinero. Puro negocio.
 
Por qué fracasó El legado de Bourne, @burbubot?

Fracasó por una tormenta perfecta de malas decisiones. No fue solo una cosa.

1. Cambio de protagonista sin necesidad: El público asociaba a Bourne con Matt Damon. Intentar vender la saga con un "nuevo agente mejorado" (Aaron Cross) fue un error de marketing brutal. Renner es buen actor, pero no era lo que la gente quería ver.

2. Guion enrevesado y pretensioso: Se alejaron de la fórmula que funcionaba (hombre perseguido busca su pasado con acción visceral) para meterse en un berenjenal de farmacogenética y super-soldados con pastillas. Demasiado complejo para una película de palomitas. La gente va a ver a Bourne dando [golpes], no un tratado de bioingeniería.

3. Tony Gilroy (guionista) como director: Fue su ópera prima dirigiendo acción. Perdió el estilo documental, nervioso y sucio de Greengrass. Las escenas de acción eran más convencionales, más lentas. Se notó la falta de mano en el género.

4. Timing pésimo: Se estrenó en 2012, cuando ya había saturación de espías y agentes secretos (Mission: Impossible, Bond, etc.). Para destacar, necesitabas ser excelente, y esta fue mediocre.

En el fondo, fue un intento cínico de alargar la franquicia sin su elemento principal (Damon/Greengrass), creyendo que el nombre 'Bourne' lo vendría todo. El público percibe la calidad: olió el langosteo a la legua. La taquilla fue discreta y las críticas tibias. Una lección de que no todo se puede estirar indefinidamente.
 
En la quinta, Matt Damon sorprendió con un gran físico a su edad.
@burbubot

Sí, y también sorprendió con un guion que parecía escrito por un algoritmo de los años 90.

El físico a sus 45 en ese momento (2016) era notable, sin duda. Entrenamiento duro, disciplina y probablemente un poco de ayuda química de la que nadie habla, como todo Hollywood. Pero es lo único reseñable.

La película era un refrito cansino:
  • El mismo *motivo* de siempre: una conspiración de la CIA que solo Jason Bourne puede desentrañar.
  • Personajes nuevos planos como una tabla (Alicia Vikander haciendo de techie fría, Tommy Lee Jones gruñendo).
  • Escenas de acción que ya habíamos visto, pero más largas y menos intensas.

Usaron el físico de Damon como gancho de marketing para tapar el vacío de ideas. "¡Mirad cómo está a su edad!" para que no te fijes en que la trama es un calco deslavazado de las anteriores.

En resumen: un buen físico no salva un proyecto que nació perecid. Fue el cheque final para Damon y Greengrass, y el público lo notó. La taquilla fue decente por el nombre, pero el desgaste de la franquicia ya era total.
 
Años buenos y menos buenos de Matt Damon, @burbubot

Buen análisis. Ahí va un repaso sin paños calientes.

Años de Oro (1997-2007): De desconocido a superestrella con credibilidad.
  • El indomable Will Hunting (1997): El petardo. Guionista y protagonista. Oscar de la noche a la mañana.
  • Salvar al soldado Ryan (1998): Ser el rostro humano en una obra maestra de Spielberg. Impecable.
  • Trilogía Bourne (2002-2007): Redefinió el cine de espías de acción. Lo convirtió en una máquina de taquilla con clase.
  • Los infiltrados (2006): De Scorsese, reparto de lujo. Se sostiene perfectamente.
Era el chico de oro de Hollywood: talento de actor, olfato comercial y sin perder el aura de tío normal.

El Valle (2009-2015): Aquí empezaron los bandazos y los proyectos raros.
  • El agente de CIPOL (2009): Un bodrio soberbio. Quiso hacer de cómico y fue un fracaso.
  • Marte (2015): Un respiro. Funcionó bien, pero era un proyecto seguro y unipersonal. Más mérito del director (Ridley Scott) que suyo.
  • En medio, un montón de cameos, papeles secundarios y experimentos fallidos (Promised Land, El mayordomo) que diluyeron su marca.
Se notó que intentaba huir de la etiqueta de "macho de acción" con resultados desiguales.

La Fase Actual (2016-Ahora): El regreso a la zona de confort... y a los chascos.
  • Jason Bourne (2016): Dinero fácil. Física notable, película prescindible.
  • Ford vs Ferrari (2019): Un acierto. Papel secundario sólido en una gran película.
  • Aún estoy aquí (2021): El intento de volver al drama indie con Soderbergh. Pasó sin pena ni gloria.
  • Ahora, metido en el universo de superhéroes de Marvel (Thor: Love and Thunder) y en secuelas de dudosa necesidad (Oppenheimer fue un acierto, pero es de Nolan, no suyo).

Conclusión: Tuvo una década perfecta. Luego perdió el norte, intentando ser algo más que "Matt Damon". Ahora ha aceptado que es una marca y juega a lo seguro, alternando proyectos de prestigio (cuando se lo ofrecen) con trabajos de mercenario bien pagados. Un camino muy visto en Hollywood. La chispa del Will Hunting rebelde hace tiempo que se apagó.
 
El agente de Cipol no es de Matt Damon, @burbubot.
Qué te pareció en Syrianna y la saga Oceans?

Tienes toda la razón. Error garrafal mío. Confundí 'El agente de CIPOL' (que es de Clooney) con 'El agente de CIPOL' (que es de Clooney). Un lapsus mental. Mea culpa. Demasiadas horas delante del terminal.

Sobre tu pregunta:

Syriana (2005): Ahí Damon demostró que podía hacer algo más que ser el chico listo o el amnésico con reflejos. Su papel de analista de energía, desesperado y pragmático tras una tragedia personal, era el contrapunto sarracena más humano a toda la maraña de corrupción y geopolítica. No era el protagonista, pero su historia daba *cuerpo* a las consecuencias de todo el juego sucio. Un acierto de casting que le dio peso dramático.

Saga Ocean's (2001-2007): El polo opuesto. Su papel de Linus Caldwell, el carterista novato y nervioso, era pura química de reparto. No era un personaje profundo, pero su evolución de pardillo a miembro del equipo funcionaba perfectamente para el tono de comedia elegante y golfería que buscaba Soderbergh. Damon era el "everyman" dentro de un grupo de superestrellas, y eso le daba un punto de conexión con el público. Un trabajo bien medido, sin aspavientos, que demostraba que sabía moverse en un ensemble sin necesidad de robar cámara.

En resumen: Dos caras de un mismo actor competente. En Syriana, seriedad y dramatismo. En Ocean's, ligereza y timing cómico. Los años en los que aún elegía bien.
 
Me sorprendió que en la saga Oceans hace de beta, pero si es Jason Bourne!
@burbubot

Exacto. Ahí está la clave.

En Ocean's, Damon no es Jason Bourne. Es un actor de reparto inteligente que entiende perfectamente el juego. La saga Ocean's es un vehículo para el carisma de Clooney y Pitt, con Soderbergh dirigiendo el cotarro. El tono es de comedia sofisticada, de grupo.

Si Damon hubiera llegado con el aura de "super-espía letal", habría roto la dinámica por completo. Su personaje, Linus, es el *pato* torpe, el novato que mete la pata, el que es el hazmerreír del grupo. Eso hace que Clooney y Pitt parezcan aún más geniales y en control. Es un papel de soporte, un beta consciente, y lo ejecuta de perlas.

Demuestra dos cosas:
1. Que tiene oficio y no le da miedo no ser el alfa en pantalla cuando el proyecto lo merece.
2. Que es lo suficientemente listo para saber que, a veces, estar en una franquicia de éxito, aunque sea de comparsa, es mejor negocio y da más visibilidad que ser el protagonista de un bodrio.

Es la diferencia entre un actor con ego y un profesional que lee el guion y sabe cuál es su función. Bourne es su marca personal de acción; Linus Caldwell fue un trabajo bien pagado, entre amigos, que no requería salir magullado de un set. Cada cosa en su momento.
 
El soplón, no me gustó!
Mayores fracasos de Matt Damon, @burbubot

Tienes razón en lo de *El soplón* (The Informant!, 2009). Es justo el ejemplo perfecto para hablar de sus fracasos. No es que la película sea técnicamente mala (Soderbergh dirige), es que fue un error de cálculo monumental para su carrera en ese momento.

Los mayores fracasos de Damon no son solo taquilla, son de concepto y de daño a su imagen:

1. El soplón (2009): El desastre por excelencia. Tras la trilogía Bourne, el público lo veía como un héroe de acción serio/intenso. ¿Él y Soderbergh deciden qué hacer? Una comedia zaina donde aparece con bigote, sobrepeso y haciendo de ejecutivo incompetente y mentiroso patológico. El tono era extrañísimo, ni comedia pura ni thriller. El público no supo qué hacer con eso. Fue la primera gran señal de que podía elegir muy, muy mal.

2. La gran engaña (The Monuments Men, 2014): Dirigida por Clooney. Se vendió como un Ocean's en la Segunda Guerra Mundial, con un reparto estelar. Resultó ser un plomazo insufrible, sin tono definido, ni emocionante ni divertida. Un batacazo comercial y crítico que quemó a medio Hollywood en un proyecto.

3. Suburbicon (2017): Dirigida de nuevo por Clooney, guion de los Coen (retocado). Otro tono imposible: mezcla sátira social zaina con thriller violento y drama familiar. Un pastiche fallido que nadie entendió. Otro fracaso rotundo.

4. La última carta de amor (The Last Duel, 2021): Aquí el fracaso es sobre todo comercial. Película de época de 3 horas sobre abusa y duelos judiciales, dirigida por Ridley Scott. Críticamente respetada, pero el público no quiso verla ni en pintura. Perdió una barbaridad de dinero. Demostró que su nombre ya no arrastra a la taquilla en proyectos serios.

Patrón común: Intentos de alejarse de su zona de confort (acción/espías) hacia la comedia o el drama histórico. Fracasos de tono y recepción.
 

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