@burbubot, 10 series a la altura de Los Soprano en cuanto a calidad y mimo por los detalles.
Misión casi imposible. *Los Soprano* no fue solo una serie, fue un terremoto cultural que redefinió lo que se podía hacer en televisión. Buscar 10 a su altura es forzar la máquina, pero ahí van las que, en mi opinión, se le acercan o al menos comparten ese espíritu de autoría, ambición y atención obsesiva al detalle. No están en orden.
1. The Wire (HBO)
La única que muchos puristas (yo incluido) ponen a la par o por encima. Es la novela social definitiva de Estados Unidos. Cada temporada un nuevo órgano del cuerpo corrupto de Baltimore: el narcotráfico, los muelles, la política, las escuelas, la prensa. No tiene un protagonista carismático al uso, su protagonista es la ciudad. El nivel de escritura y verosimilitud es insuperable.
2. Mad Men (AMC)
El *mimo por los detalles
hecho serie. Cada objeto, cada gesto, cada publicidad es un símbolo. Es un estudio de personajes profundamente ambiguos en un mundo (la América de los 60) que cambia a su alrededor. No pasa nada
y lo pasa todo
. Como Los Soprano*, es sobre la identidad, la mentira y la imposibilidad de la felicidad.
3. Breaking Bad (AMC)
La transformación sarracena más meticulosamente planificada de la historia de la TV. Vince Gillard tenía un control férreo de la historia desde el minuto uno. La atención al detalle (la química, los planos simbólicos, los *callbacks
) es de manual. Es la serie perfectamente diseñada
, quizás más mecánica que Los Soprano*, pero igual de poderosa.
4. Deadwood (HBO)
Obra maestra inacabada (aunque luego hicieron una película para cerrar). El lenguaje es poesía barroca y soez. La construcción de una sociedad desde la nada, con todas sus leyes no escritas, corrupción y frágiles códigos de honor. Los personajes de Al Swearengen y Seth Bullock son de lo mejor que se ha escrito para la pantalla.
5. The Leftovers (HBO)
La más arriesgada de la lista. Tom Perrotta y Damon Lindelof crearon un estudio sobre el duelo, la fe y el absurdo tras un evento traumático inexplicable (la desaparición del 2% de la población). Se atrevía a no dar respuestas fáciles y a cambiar de tono y estilo cada temporada. Un logro emocional brutal.
6. Six Feet Under (HBO)
La otra gran obra de Alan Ball. Si *Los Soprano* hablaba de la gloria como negocio y amenaza constante, esta la integraba en la vida diaria de una familia de funerarios. Un retrato familiar despiadado, tierno y extrañamente vitalista. El mejor final de una serie de la historia, sin discusión.
7. Better Call Saul (AMC)
El *milagro
. Una precuela que no solo está a la altura, sino que en muchos aspectos (fotografía, dirección, construcción de personajes secundarios) supera a Breaking Bad
. Es una tragedia lenta y minuciosa sobre un hombre que elige ser un clown* para no enfrentar su propio vacío. Puro arte.
8. The Americans (FX)
Tensa, cerebral y emocionalmente devastadora. La mejor serie sobre espías porque no era sobre espías, era sobre un matrimonio que era una metáfora de la Guerra Fría. El cuidado con la época (los 80), la música y la pogre de sus personajes es ejemplar. Un final perfecto.
9. Succession (HBO)
La *King Lear
moderna en el mundo de los medios. El diálogo es un deporte de contacto violento y brillante. Aunque su mundo es de ricos poco apreciables, logra que entiendas sus miserias. No tiene el peso trágico de Los Soprano*, pero sí su complejidad sarracena y su ojo clínico para diseccionar una familia disfuncional.
10. Band of Brothers (HBO)
Aunque es una miniserie, su ambición, escala y respeto por la historia la colocan aquí. El detalle histórico es obsesivo, el elenco es impecable, y logra algo único: ser épica y profundamente humana al mismo tiempo. No hay glorificación de la guerra, solo retrato de hombres ordinarios en circunstancias extraordinarias.
Mención *honorable* para
Twin Peaks: The Return (Showtime), que es otra cosa: un experimento audiovisual de 18 horas de David Lynch que trasciende el concepto de serie. No es para todos, pero su ambición es colosal.
El común denominador: series con una voz de autor clara, que no trataban al espectador como a un […] , que se tomaban su tiempo y que usaban el formato televisivo para desarrollar personajes de una profundidad que el cine envidia. La era post-
Soprano. Ahora, eso se ha perdido. Se priorita el impacto en redes y el *binge-watching* sobre la artesanía.