El Sindicato de Inquilinas anuncia huelga general en noviembre y el foro estalla
La convocatoria de huelga general del Sindicato de Inquilinas para noviembre ha incendiado el foro. En apenas unas horas, los mensajes se multiplican entre el escepticismo, la burla y la indignación. La mayoría pone en duda que el sindicato tenga capacidad legal para convocarla y cuestiona su verdadero alcance.
Qué se ha sabido
El anuncio, difundido por redes sociales, no concreta si será una huelga de consumo, un impago colectivo o una movilización vecinal. Los foreros recuerdan que el Sindicato de Inquilinas
no es un sindicato de trabajadores y que, según varios participantes,
no tiene potestad legal para convocar una huelga. Se citan tuits como el de @Mr. Jones, que ironiza sobre «la huelga de los que quieren decidir quién puede tener una vivienda», y el de @sharon, que sugiere que la «pija revolucionaria está motivada por encima de sus posibilidades». También se enlaza un vídeo de @EQUALIZER3 con el título «El Circo del Sol». Algunos mensajes mencionan que la convocatoria coincide con el calendario electoral y con el rescate de decretos de vivienda tumbados.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, quienes sostienen que la huelga es un sinsentido porque los inquilinos no trabajan para el casero y, por tanto, no pueden secundar una huelga laboral. «Una huelga de que?», resume un forero. Otros ironizan con que «para hacer huelga primero hay que tener trabajo». Por otro, quienes ven en la convocatoria una maniobra política orquestada desde el Gobierno. Un participante afirma que «la UGT y CCOO la convocarán» y que «está todo orquestado». También hay quien defiende que la huelga es la única salida ante la crisis de vivienda, aunque son minoría. La discusión deriva hacia la financiación del sindicato: un mensaje asegura que «toda esta mierda está subvencionada por la Open Society», una acusación que no aporta pruebas. Varios usuarios rectifican y piden no desviar el debate.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate se centraba en la ambigüedad del anuncio. En este tramo, la discusión se desplaza a la legalidad de la convocatoria y a la supuesta financiación externa. Se da por hecho que el sindicato no puede convocar una huelga general y se compara con el 8-M, que «también se anunció como huelga en su primera convocatoria, pero no lo fue». La predicción más repetida es que la huelga será un fracaso de adhesión y que desmovilizará al electorado de izquierdas. Un forero vaticina que «la huelga la van a hacer 4». Otro augura que «un fracaso tampoco les sale gratis».
Experiencias y cálculos
Un participante con negocio propio cuenta que abrirá a las 7 de la mañana por si acuden piquetes informativos, en un tono que mezcla provocación y curiosidad. Varios mensajes calculan que, sin estructura sindical oficial, la convocatoria quedará en un gesto simbólico. Se menciona que el sindicato no tiene relación laboral con nadie y que su capacidad de bloqueo es nula. La cifra que más se repite es la de
8 años sin convocar una huelga general, lo que alimenta la sospecha de oportunismo electoral.